5 beneficios de ir a la región de Tarapacá para arrancarse de la casa

Desde que les conté que me iba de viaje me han llegado muchas preguntas de por qué me iba a Iquique o mejor dicho a la Región de Tarapacá. Hay que decirlo: Tarapacá es muchísimo más que Iquique, claro es la capital de la región, pero hay demasiados lugares dentro de ella, que muchas veces pasan desapercibidos durante todo el año.

Este post es para contarles los 5 beneficios de ir a la región de Tarapacá para un fin de semana, porque tiene y muchos más que cinco:

  1. El clima es definitivamente un plus: en Santiago hacen unos agradables 13ºC  todo el día, en pleno invierno, pero en Iquique la mínima eran de 14ºC y la máxima varios días fue de 19ºC a 20ºC, es decir plena primavera para nosotros. Eso es en la ciudad, cuando vas a la Pampa y sus pueblos la temperatura fijo está en 25ºC y más, sin contar que el sol es muy fuerte y quema, si quema. Gracias a que llevé el bloqueador solar de Cetaphil Daylong, ese especial para deportistas, es que me salvé jabonada de una insolación.
  2. Foto mía. Todos los Derechos Reservados.

    Puedes disfrutar de la playa y la pampa en un mismo día: Claramente las distancias son absolutamente distintas que en Santiago, en 15 minutos llegas al centro de la ciudad, o a casi cualquier lado, si inviertes 45 minutos llegas a La Tirana o a Humberstone. Es decir, en un solo día puedes pasear por la costanera y luego moverte a la Pampa del Tamarugal, para disfrutar su hermosa cultura, vida y gastronomía.

    Té con Hierba Luisa Iquique
    Té con hierba luisa en La Pulpería
  3. Si o si debes ir de shopping a Mall Zofri: Lo lindo de Iquique es que también es un polo de compras, así como los argentinos vienen de hacha a comprar a Santiago a comprar en mall, nosotros tenemos Mall Zofri que cumple esa función -ya estoy armando el post especial con las picadas imperdibles y una guía básicamente para no perderte, porque el Costanera Center es una alpargata al lado de Zofri-. Anda con presupuesto, avisa que vas porque mucha gente quiere encargarte cosas que solo allá se encuentran.
  4. La gastronomía: A diferencia de otras zonas del país, acá son super orgullosos de su multiculturalidad y lo hacen notar desde la forma de atender hasta la comida. En el Hotel Gavina Sens tenían guayaba, maracuyá en distintas preparaciones, quínoa como cereal para el desayuno, jugos del día, en el resto también, y si pedías un mojito sin alcohol tenía limón de pica y hierba luisa. También en La Mulata tenían pescado fresco del día, de la
    Caleta Riquelme
    Caleta Riquelme ® Todos los Derechos Reservados

    caleta Riquelme. Y se agradece. En La Tirana está lleno de puestos de helado de mango con leche para capear el calor, como así también de pululos, tallarines, alfajores de matilla, quínoa inflada y suma y sigue la cantidad de cosas ricas que hay. También la hierba luisa está presente en el clásico té pampino y en sus onces que te dejan K.O.

  5. Los precios en general son muy accesibles: Ese es uno de los plus de ser una zona franca, ya que en general, claramente hay excepciones, los valores están para todos los bolsillos, incluyendo los más escuálidos -jajaja-. Tanto como para comprar para comer, alojarse y descubrir esta hermosa zona.

Lo lindo de la región de Tarapacá es que tiene muchos pueblos interiores que merecen ser conocidos, como por ejemplo: Pica, Huara, Camiña, Colchane, Pozo Almonte, La Tirana, Pisagua, Mamiña, Isluga, San Lorenzo, Cancosa y muchos más que se me quedan en el tintero.

Además hay demasiada cultura por todas partes y sus colores te hacen vibrar y sentirte en contenta por haberse arrancado de la casa un fin de semana, sin hijas y sin marido.

¿Siguieron mi viaje por Instagram y Facebook?

Si lo hicieron pongan aquí su parte favorita y si no, pueden seguir leyendo los próximos post que se viene.

Armando un viaje sin hijas ni marido, destino: Iquique

Como me han visto en Instagram, estoy cansada, si cansada.

Desde el año pasado estoy trabajando freelance, non-stop, siendo mamá 24/7 y apoyando a Feña en la aventura que emprendió con su cambio de pega, debo decir, nuevamente que ESTOY CANSADA.

Sin contar que con la fibromialgia, esta temporada de invierno, que ha estado muy helada -la fibro y el frío no se llevan muy bien la verdad- ha sido super complicado todo. Reconozco también que admiro profundamente a esas mamás que se dedican full a ser mamás, porque mi pega me ayuda a relajar la mente así también mi blog, porque ¡hay que decirlo!: ser mamá pucha que es difícil y agotador.

Así es como, con un grupo de amigas nos dijimos: ¿y si nos vamos de vacaciones de mamá?

Lo primero que me dije fue: ¿¡pero cómo dejaré solas a las niñas y a Feña!?

Tomarse unas vacaciones de mamá no es fácil, porque soy de esa clase de mamá tipo millenial, que hace mil cosas a la vez, qué siempre estoy encima y pendiente de todo, me cuesta desconectarme, me gusta estar con ellas, como también con Feña -cómo lo he dicho en otros post: él es un hombre bastante evolucionado, sabe vivir sin mi, sabe planchar, cocinar mejor que yo y hacer la cama, con eso me conformo-.

Pero de verdad, no he parado, no he tenido el tiempo de parar y eso pasa la cuenta. Hoy por ejemplo estoy escribiendo este post tiesa como una tabla, porque llevo dos semanas sin zumba (mi actividad relaja mente) y el cambio de temperatura fue heavy entre ayer y hoy.

Así que creo que es JUSTO Y NECESARIO una arrancada y qué mejor que a una de las ciudades con el clima más rico que conozco -ideal para personas tullidas cómo yo-: Iquique.

¿Dónde quedarse?

Estuve viendo dónde quedarme y hasta ahora la mejor opción es Gavina Sens, porque, ¡hay que aprovechar la vista a la playa! Además es el único hotel 5 estrellas en el norte grande. Entre nos: tengo que aprovechar si o si de dormir bieeen.

¿Dónde ir?

Hay algo de lo que tenemos que sacar provecho: el clima. Con Feña revisamos y si, la temperatura mínima está en 14º y la máxima 20º… definitivamente soñado.

Cuando fui a Iquique a conocer a mi familia paterna cuando era chica la parada obligada era la ZOFRI y en especial conocer las novedades que traían y que por supuesto en Santiago no existían. Y ahora me tienda saber qué tiendas hay y cómo ha evolucionado. Porque en serio que han pasado muchísimos años.

Algo que sueño conocer son las salitreras, parte de nuestra historia y por cosas de tiempo, cuando pequeña no pude conocerlas. Así que, Magical Tour nos apañará con cumplir este sueño.

También el Museo Esmeralda es una parada que espero poder hacer, como volver a Cavancha y tomar solo un poco de sol, si solo un poco.

¿Cómo organizar todo en Santiago?

Llevamos dos semanas con Feña organizando todo porque somos de esas parejas que vivimos con tiempos alternativos, no somos de esas parejas tradicionales con horarios de oficina, así que, las niñas se irán a casa de mi santa madre y él también tendrá un finde para echarme de menos.

  1. Yo Mamma Dont PreachMaletas: hay que armar dos maletas, la mía, claramente y la de las niñas.
  2. Alimentación: debo llevar una botella para el agua, algo que a muchos santiaguinos nos mata es el tema del agua. Y obvio lista de cosas que DEBO comer en el Iquique (si tienes alguna sugerencia, no lo dudes en escribirlo en los comentarios).
  3. Infaltables: bloqueador, crema para el rostro, maquillajes básicos y por supuesto, ropa cómoda (zapatillas incluidas).
  4. Libreta de viaje: es una costumbre que hemos adoptado en la familia, que es tener una libreta de viaje donde anotamos todo, absolutamente todo.
  5. Lista de cosas que debe hacer la señora del aseo en mi ausencia: básicamente lavar todo lo que quede ahí en el cesto y el resto de cosas que ya hace.
  6. Dejar la casa ordenada -ruego por favor, que se mantenga-.

¿Me faltará algo?

Si se le ocurre algo que a mi no… escríbalo en los comentarios.