Ser mamá, ser trabajadora.

Mi referente es mi mamá, quién a los 17 años se casó -con el que es mi papá- tuvieron “una camada” de tres hijos hombres y después de 18 años del último de ellos nací yo.

sonríe mangelMi mamá no “trabajó” formalmente -lo hizo cuando cumplí 16 años hasta que nació mi hija menor-, se dedicó a criarnos y a formarnos -aunque con mis hermanos se condoreó harto-. Mi papá era quién llevaba el sustento al hogar. Nunca tuve previsión, consciencia de contrato, siempre “consiguiéndonos bonos” para poder ir al médico. Obligó a mis hermanos a trabajar desde chicos y en mi caso, conmigo no se metió porque “era la mujer”.

Terminé de estudiar, salí de cuarto medio y de los cuatro hermanos que somos, solo dos entramos a la U, yo fui la única que terminó los cinco años (aún no me titulo, ya lo haré).

En medio de mi carrera quedé embarazada, los comentarios que escuché fueron: te cagaste la vida, ahora te costará todo, seguirás con tu carrera?, cómo lo vas a hacer para estudiar? y un suma y sigue de frases típicas.

¿Me costó? Muchísimo, el puerperio a los 21 años, junto con la carga emocional de “ser la promesa de la U” y haberse “cagado la vida” y más encima tener que criar una hija sola, sin el apoyo del progenitor (no me refiero a dinero), fue fuerte.

Cuando salí a trabajar me hicieron la clásica pregunta: ¿y cómo lo haces con tu hija? ¿quién te la cuida? ¿va al jardín? ¿quieres tener más hijos? y yo solo tenía 24 años.

Todas las mañanas salía a las 7:30 del departamento en Santiago Centro a dejar a mi hija a Peñalolén, a su jardín, que se quedara en extensión horaria hasta las 18 hrs. luego una apoderada del colegio la tomaba y la llevaba a su casa hasta que yo llegara a las 20 hrs. aprox a buscarla y así devolvernos a Santiago Centro. Todos los días por dos años si mal no recuerdo. Así también lo hice en bicicleta para aprovechar de moverme de otra manera.

trabajandoEn ese camino quedé embarazada de mi segunda hija. En el trabajo me dijeron -cito textual-: ¿te felicito o te doy el pésame? -no le tengo rencor a esa persona, al revés, fue un momento anecdótico-.

Y así tuve a mi segunda hija, entre el trabajo y mi hija mayor. Yendo y viniendo, intentando que las hormonas no me la ganaran y que no deseara ser “una mantenida” como mi mamá que estuvo toda la vida con mi papá -hasta los 15 años cuando salió a buscar pega, encontró, tuve Fonasa y pude comprarme un bono a mi nombre y no mendigarlo a nadie-.

Viví el famoso post natal de 6 meses, que en realidad fueron 5 y medio y pude extenderlo un poco más por mis vacaciones.

Viví el no recibir la plata de tu licencia médica porque aún no llegaban los papeles.

Luego de eso, viví el extraerme leche en el baño, porque ¡vamos! no me iban a pasar la oficina de reuniones para eso, porque tampoco lo pedí porque “ya incomodaba mucho siendo mujer y siendo mamá”. Viví el tener las pechugas llenas de leche en la pega y tratar de terminar pronto para poder ir donde las niñas porque no daba más del dolor y que justo me saliera un trabajo urgente o algo que terminar pronto.

Me cambié de pega y luego me echaron.

Volví a vivir ir a entrevistas y que me preguntaran ¿cómo lo haces con tus hijas? ¿el papá te apoya? ¿quién te las cuida? Pasó el tiempo y nadie me llamaba. Tuve que “emprender” y trabajar de manera independiente. No me quedó de otra, las lucas no daban vivir con un sueldo. Y hasta el día de hoy agradezco haberlo hecho, de lo contrario mi situación sería otra.

Hace casi dos años, me ofrecieron volver a trabajar en oficina, algo que me rehusaba por mi dinámica familiar, convengamos que ser mamá full time y emprender no era fácil, sin contar que me gusta poder hacerme cargo de mis hijas. Pero justo comencé a vivir el proceso de mi separación, algo bien caótico, por decirlo así. Fue bien terrible todo.

Comencé a fallar en todo lo que hacía, comencé a perder el rumbo y lo único que recibí fue un “vuelve a lo que eras”, mientras alrededor mío todo se desmoronaba. Fue bastante terrible trabajar, cuidar a mis hijas, sentirme en un caos emocional, sentir que en cualquier momento perdía la pega porque no lograba concentrarme. No daba más. Mi salud mental y la de mis hijas estaba primero. Tuve que tomar licencia, mi cabeza no daba más.

Así fue cuando comprendí que las empresas son masculinas, aunque el líder sea mujer. Desean y te exigen estar bien todos los días, aunque cuando llegues a casa te pongas a llorar porque tu vida no da más, porque todo lo que está pasando alrededor tuyo es lo peor. Aunque te levantas y no sabes qué hacer porque sinceramente todo es un caos. El peor de los caos.

Un mes y medio fuera y cuando vuelvo, al día siguiente, me dicen “que no me necesitan” por necesidades de la empresa. Ok. Llorando me despido de mis compañeros porque tuve que mamarme ese momento incómodo porque, en el día de la salud mental, me despiden después de una licencia psiquiátrica. Gracias a Dios estaba empastillada porque de verdad hubiera sido realmente terrible.

¿Esto le sucedería a un hombre? ¿a un hombre lo harían despedirse de todos sus compañeros al día siguiente de volver a una licencia? ¿un hombre se pondría a llorar frente a todos porque lo echaron de lo que era su principal sustento?

Fue complejo y sigue siendo complejo, la vida me la puso cuesta arriba, y durante varios meses me cuestioné muchas cosas, que si debía o no tomarme la licencia, si debía o no priorizar a mis hijas -que lo estaban pasando pésimo-, si debía o no rehacer mi vida, porque después de casi dos años se me estaba pasando por la cabeza el hecho de “estar con alguien”. Si iba o no a encontrar pega de nuevo.

Mis hermanos le dijeron a mi mamá que yo debía volver a la casa materna, porque para qué, si así ahorro plata y me dedico a criar a las niñas. Yo dije ¿qué onda mis hermanos?.

En el sigo XXI en el que supuestamente vivimos aún vemos como indefensas a las mujeres, incapaces de pagar las cuentas, como débiles si nos da depresión, que no rendimos como rendíamos en el trabajo, que somos histéricas si nos quejamos. Aún en el mundo de hoy en día las empresas te exigen ser hombre y rendir como hombre, porque necesitamos producir.

No volví a la casa de mi mamá. No abandoné mis sueños. No dejaré de ser mamá y menos DEJARÉ DE SER MUJER Y TRABAJADORA.

En el día de la mujer 2020 espero y deseo que a las mamás y trabajadoras se nos respete como seres humanos, no como máquinas de producción. Que es terrible sentir que perderás eso que alimenta a tus hijas, porque sabes que la pensión de alimentos no es lo que realmente tus hij@s gastan y que no andas por la vida haciéndote las uñas con eso.

¿Sabías que ahora hay co-works pet-friendly?

WeWork, el gigante de los espacios de trabajo, que abrió sus puertas  hace tan sólo tres meses, anuncia la apertura de su segundo edificio en la calle Mariano Sánchez Fontecilla con una nueva estrategia Petfriendly (amigable con los animales).

we work pet friendlyEsta nueva iniciativa busca transformar la cultura organizacional,  las políticas y reglamentos de las empresas tradicionales, con la finalidad de mejorar el ambiente laboral e incrementar la satisfacción personal de los trabajadores.

La cultura ‘Petfriendly’ busca que las personas puedan llevar a sus mascotas en todo momento, siempre y cuando cumplan con ciertos requisitos de convivencia.

Al respecto, Leandro Basaez, director de WeWork Chile, expone que “Hay un gran cambio en la manera en que esta entidad trabaja, más enfocada en la realización personal e impacto, por sobre las ganancias. “Para los dueños de las mascotas, el beneficio es percibido por los demás colaboradores, ya que estas acciones mejoran  el ambiente laboral e incrementa la satisfacción personal”, agrega Basaez.

En el caso de Chile, el contexto actual muestra que más de la mitad de los chilenos aprueba tener mascotas.  De acuerdo a una encuesta de Adimark (2014), se mostró que 65.3% de los chilenos tiene al menos una mascota y entre los animales más populares destacan los perros (54.8%) y los gatos (20.9%).

Asimismo, varios estudios internacionales revelan que la interacción con los animales mejoran el bienestar emocional y psicológico, así como disminuye las enfermedades.

En palabras del representante de WeWork, “esta propuesta puede ser una inspiración para jóvenes que están iniciándose en el emprendimiento, para startups y para empresas que buscan nuevos paradigmas”. “Hoy es necesario identificar los intereses y necesidades de la sociedad, ya que se trata del futuro de la fuerza laboral, y por lo tanto, del negocio mismo. La generación Millennials ocupa aproximadamente el 30% de la productividad en Chile y se espera que de aquí al 2020 el 50%”.

Al día de hoy, WeWork tiene presencia en 75 ciudades del mundo, y cuenta con más del 25% de las empresas Fortune  como parte de su comunidad de más de 300 mil miembros; esto comprueba el gran atractivo que este modelo operativo representa para la cultura laboral de muchas empresas. Ahora, WeWork ofrece llevar su modelo directo a las instalaciones de las organizaciones, transformando sus sedes en lugares donde los tres componentes de WeWork: diseño, tecnología y cultura, pueden estar presentes y hacer la diferencia en cualquier empresa que lo desee.

 

 

Acerca de WeWork

WeWork es una plataforma para todo tipo de creadores que ofrece espacios, servicios, y comunidades de trabajo físicos y virtuales a más de 200,000 miembros en 212 edificios de 66 ciudades alrededor del mundo. WeWork responde a las necesidades de trabajo actuales con instalaciones dinámicas, espacios cómodos y personalizados, y acceso a redes y beneficios. Busca formar comunidades colaborativas para construir relaciones sólidas entre personas y empresas, y contribuir a generar un ambiente propicio para ideas brillantes. El primer edificio de WeWork en Latinoamérica abrió sus puertas en la Ciudad de México en septiembre del 2016, con una ocupación del 100% para su apertura.

27-M: Día del Pago Igualitario

Las chilenas trabajamos en promedio 15 meses para recibir los mismos ingresos que un hombre recibe en un año, por los mismos cargos, experiencia, funciones y capacidades.

Por esto a fines de marzo las chilenas protestamos por el Equal Pay Day para que esta brecha salarial sea cada vez menor.

Equal pay day chileEqual Pay Day simboliza la cantidad de tiempo extra que las mujeres deben trabajar para obtener la remuneración recibida por los hombres durante el año anterior. En otras palabras, refleja la desigualdad salarial entre la ganancia económica que hombres y mujeres adquieren en un año.

En nuestro país, la Corporación Business and Professional Women de Santiago, BPW-Stgo, que trabaja por la autonomía económica de las mujeres, adoptó esta campaña; que tiene como objetivo generar conciencia de las desigualdades de ingresos entre hombres y mujeres.

Para Chile el Equal Pay Day es el día 27 de marzo, es decir, recién a fines de este mes, las chilenas lograremos ganar lo que los hombre ganan en un año, es decir, 12 vs 15 meses.

Con esta campaña se busca poner el tema en el tapete, generar discusión y debate respecto a la brecha salarial, y que las mujeres cuestionen el valor que se les da a su trabajo.

También buscamos aumentar la conciencia social respecto de la temática y lograr la movilización necesaria para su cambio, asimismo, motivar a los sectores para que definan política de remuneraciones basada en los cargos y no en el sexo de la persona.

El objetivo final es que el Equal Pay Day Chile, sea más temprano cada año, a medida que la brecha disminuya o incluso desparezca.

CIFRAS

Según datos entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas, INE, en el reporte “Género e Ingresos” de diciembre de 2016 se visualizan las diferencias de remuneraciones existentes para las ocupaciones laborales en Chile. Ésta brecha alcanza en promedio un 33.16%.

Tal como muestra la tabla, las variaciones en las remuneraciones son significativas y en todos los sectores laborales, superando el promedio mundial de 15,6% (Cifra del Ministerio del Trabajo)

Equal Pay Day en el Mundo 

Equal Pay Day, en español “El Día del Pago Igualitario” es una iniciativa de Business and Profesional Women International, y consiste en un evento mundial para dar a conocer la brecha salarial existente entre hombres y mujeres que ocupan los mismos cargos y competencias.

Su origen se remonta al día 24 de octubre de 1975, en Islandia, donde más de 25.000 mujeres salieron a las calles de Reikiavik, paralizando el país por completo, logrando que bancos, escuelas y tiendas tuvieran que cerrar, como protesta por las diferencias salariales existentes hasta ese entonces. Este fue nombrado “El Día Libre de las Mujeres” y ayudó al país a situarse a la vanguardia de la lucha femenina. A partir del año 1996, esta campaña es adoptada por el Comité Internacional de la Igualdad Salarial y la organización BPW International y posteriormente se extendió por países de los cinco continentes.

Según la Organización Internacional del Trabajador (OIT), una de las grandes causas de la diferencia salarial es la maternidad, así, el informe realizado por esta organización afirma que las mujeres que tienes hijos cobran menos que las que no los tienen, cuando en los hombres sucede al revés.

Conmemoración del Equal Pay Day en el Mundo

  • Nueva Zelanda:…..….…18 de febrero
  • Suiza:…………………………11 de marzo
  • Canadá:…………………….18 de marzo
  • Alemania:………..……….25 de marzo
  • Chile:…………………………27 de marzo
  • Bélgica: ……………….……30 de marzo
  • Austria: ………………..…13 de abril
  • Francia: ……………..……15 de abril
  • Argentina:……………..22 de abril
  • Corea:…………………….. 21 de mayo

Los tres consejos fundamentales para trabajar en casa

Según un estudio de Fortune, el 82% de las cien mejores compañías para trabajar brindan a sus empleados la oportunidad de ejercer lejos de las instalaciones de la empresa. Asimismo, la investigación concluyó que el 77% de los trabajadores son más productivos fuera de la oficina que dentro de ella. Sin embargo, la labor “a distancia” debe ejecutarse siguiendo algunas importantes recomendaciones. Conoce los consejos de un experto para lograrlo.

Mamá trabajandoHace unos días se viralizó el video del profesor Robert Kelly, experto en Corea del Sur, quien estaba siendo entrevistado a través de Skype por la cadena BBC. Parte de ese video es hoy sensación mundial, pero no precisamente por los comentarios acerca de misiles, crisis políticas y complots del analista, sino por el gracioso momento en que sus dos pequeños hijos irrumpen en la oficina de su casa y son sacados raudamente por su mujer.

El famoso video, con más de 10 millones de reproducciones solo en Facebook, no sólo pone causó furor en las redes sociales sino que permite evidenciar lo que a muchos trabajadores les sucede cuando parte de su jornada laboral es ejercida desde su propio hogar, donde se debe aprender a compatibilizar trabajo y familia.

Algo que pareciera ser una tendencia, tal como se demuestra en el estudio “El Trabajador Digital” de Citrix y Fundación País Digital, que indica que casi el 50% de los trabajadores chilenos estarían dispuestos al teletrabajo o trabajo a distancia, aún si ganara menos, pero con tal de aumentar su calidad de vida.

Sin embargo, el docente especialista en Gestión Organizacional de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Pacífico, Luis Yáñez, plantea que no todos los trabajos pueden ser ejecutados desde el hogar y, en consecuencia, no todas las personas pueden optar a este tipo de organización para su trabajo. “Por ejemplo, un operario de maquinaria debe estar físicamente presente para iniciar la puesta a punto de la máquina, verificar condiciones o corregir errores. El estadounidense Stephen Robbins hace referencia a tres categorías que son apropiadas: tareas rutinarias de manejo de información, actividades móviles y labores profesionales relacionadas con el conocimiento. Por lo tanto, la persona puede producir desde su casa siempre que la naturaleza de su trabajo se lo permita y además que lo desee”, advierte.

Para algunos, trabajar lejos de la mirada de un superior puede conducirlos a ser menos productivos. Por eso, la clave está en tener las metas claras. “El trabajo debe tener esa connotación, independiente del lugar donde se realice. Por lo tanto, mientras se trabaja se está ejerciendo un rol determinado, lo que significa que se debe prestar atención y concentración a la tarea realizada, lo que a su vez requiere de determinadas condiciones”, apunta el experto.

Así, el docente de la Escuela de Trabajo Social de la U. del Pacífico, indica tres condiciones que debes cumplir para trabajar desde la casa y producir lo mismo o más que cuando estás en la oficina. Toma nota:

  1. Ubícate en un lugar especial, privado y libre de distracciones: No hay que mezclar el ambiente familiar con el laboral, por lo que, por ejemplo, no es adecuado trabajar en la mesa del living o almorzar en el lugar que se tiene destinado para trabajar.
  2. Establece rutinas de tiempo que permitan generar eficiencia, pero también descanso: Se debe comenzar en la mañana, de la misma forma que un trabajo presencial en la oficina. El trabajador en la casa debe primero darse una ducha, vestirse (no es recomendable trabajar en pijama), tomar desayuno y luego comenzar a trabajar.
  3. Comunica a la familia que estás trabajando, que debes cumplir horario y que respeten tus tiempos: Esto permitirá beneficios tales como ahorro en transporte y tiempo de viajes, menor probabilidad de accidentes y conciliar familia y trabajo.

La ocupación femenina alcanza sólo el 38% del total de la fuerza laboral en Chile

Las industrias con mayor participación del género en Chile son Consumo Masivo, Retail, Farmacéuticas y de Servicios en general como la Banca.

fuerza laboral femeninaLa brecha de género sigue siendo un asunto de relevancia sobre todo en el ámbito laboral, así lo reveló una encuesta realizada en 2016 por Page Executive a 100 empresas, con facturación anual promedio entre 20 a 200 MM USD, sólo el 16% de los puestos ejecutivos son ocupados por mujeres, siendo los cargos de gerencias generales, comerciales, producción y operación los que tienen menor representación del género. Sobre todo en los rubros con perfil productivo o industrial como lo son minería, construcción y metalurgia. La baja representatividad femenina en estas industrias se remite a la ocupación de cargos de soporte en puestos como: secretaria, atención al cliente y compras.  En cuanto a las diferencias salariales, para un mismo cargo y misma industria, la brecha podría alcanzar un 15%. En algunos cargos puntuales, como gerencias generales, la variación podría llegar hasta un 25%.

En términos regionales, los rubros con mayor concentración de profesionales mujeres se da en las industrias de Consumo Masivo, Retail (44%), Farmacéuticas (55%) y la industria de Servicios en general, entre ella la Banca. La participación es similar, en la industria de Retail en países como Colombia y México, principalmente en áreas de Marketing, Recursos Humanos y Finanzas,  que representan el 48% y 56% de las profesionales colocadas por Page Executive respectivamente. Nathália Molteni, Associate Director de Page Executive señala que “la presencia de mujeres se concentra en posiciones más operativas y funcionales, no gerenciales o estratégicas. Esto dado también por la formación académica en términos de carrera y especialización. En nuestro país, históricamente las posiciones de nivel gerencial son ocupados por ingenieros, lamentablemente solo el 18% de estos profesionales egresados son mujeres”.

Según las últimas cifras del International Business Report 2016 realizada por la consultora Grant Thornton, a nivel global, las mujeres alcanzan un promedio del 24% de la ocupación de los cargos de alta dirección, cifra que baja al 18% en América Latina. Mientras que países como Argentina y México llegan al 18%, Brasil 19% y Chile 15%. Frente a esta realidad, Molteni agrega que “el 52% de las empresas de la región no cuentan con mujeres en cargos gerenciales. Y cuando hablamos de ejecutivas de primera línea, consideramos un promedio de 13 años de experiencia para alcanzar el cargo”.

En Chile, la participación de ejecutivas mujeres en industrias más duras como las mencionadas anteriormente: metalúrgicas, proveedores de la minería y constructoras, se ve más concentrada en las áreas de Recursos Humanos y eventualmente en Finanzas, pero en posiciones de niveles de jefaturas iniciales hacia abajo. “Algunas de las causales de la baja participación femenina en el mundo laboral, principalmente en cargos ejecutivos, corresponde a temas relacionados con la maternidad y los desafíos que implica culturalmente cumplir con ambos roles: ser madre y ser profesional, y que muchas veces incluye dificultades relacionadas a sus dependientes, tanto en términos de logística, horarios, distancias, entre otros. En Chile se ha hablado e incentivado cada vez más estructuras de trabajo con horarios flexibles, teletrabajo, medias jornadas, pero son pocas las empresas lo implementan”, agregó la directora.

Cómo ser mamá-freelance y no morir en el intento

Creo que ya les había contado: en Octubre recibí mi sobre azul. 

Siempre había trabajado en empresa, no me funcionaba eso de ser freelance porque ¡vamos! soy super poco organizada, y trabajando con dos me imaginaba en el peor de los casos.

La verdad es que no me quedó de otra.

Cuando recibí mi sobre azul, tomé todos los resguardos necesarios para estirar la plata lo máximo posible, también tomé los beneficios de mamá Estado que me servían. Actualicé mi ridículum y me puse a buscar cuánto anuncio buscando community manager hallé. Por supuesto entendiendo que no iba a encontrar una pega tan buena como la que tenía (trabajaba media jornada 10 a 15 hrs, con más sueldo que mi anterior trabajo horario completo).

Fui al menos a tres entrevistas. A parte de sentirme taaaaan niña, recién salida a la vida laboral, me di cuenta que el horario en que trabajamos los chilenos es tan largo. Por lo bajo el horario era de 9 a 7, salir los viernes a las 2 o 3. 

Mamá freelance
Uniforme de trabajo, también trabajo en pijama, pero evito hacerlo.

Con esos antecedentes descarté absolutamente me vuelta al mundo laboral “real”. Por que, a pesar, de que sé que muchas de ustedes que me leen viven en ese horario, turno, condiciones absolutamente pencas, no podía darme el lujo de salir a trabajar, dejar a las niñas viviendo full time en casa de mi mamá, haciéndola ella encargada de mis hijas -por que a pesar de que le pago a mi mamá, el gasto es muchísimo menor que pagarle a una persona que esté en la casa-, para que además aumentara mi nivel de estrés por la fibromialgia, por supuesto aumento de mi fibromialgia, y un laaargo etcétera.

Y no es que sea una porfía mía, pero Fernando dos semanas después entró a trabajar en el proyecto que llevaba esperando hace meses y que, hasta el día de hoy, lo tiene recibiendo llamadas a las 9 am, llegando a las 2 am, solo con los lunes libres -hasta por ahí, porque se dedica exclusivamente a enviar mails-. ¿Se imaginan el caos familiar?

No, definitivamente no podía.

Nea Agostini
En el Evento de Lanzamiento de Nea Agostini… obvio, ahora tengo tiempo para ir a eventos y no pedirle permiso a nadie.

Pero, paré y me dije: ¿si trabajo freelance? Olivia va al jardín, Sofía al colegio, tengo un tiempo para estar en casa y poder trabajar de mejor manera con los clientes que ya tenía.

Muchos amigos me ayudaron pasando el dato que iba a trabajar desde la casa y así me armé mi cartera de clientes.

Y ahora, ¿¡QUÉ RE CHANGOS HAGO PARA ORGANIZARME!?

Así mismo me dije cuando me metí en la pata de los caballos. Y así nació esta lista.

  1. Tener clara tu situación ante el SII: es decir que puedas emitir boletas para cobrar tu trabajo
  2. Disponer de un lugar que sea como tu oficina: al comienzo yo me sentaba en la mesa del comedor y ponía la tele y todo eso. Hasta que me di cuenta que no era correcto, porque haces que tu mente siempre esté en modo trabajo, incluso cuando comes. Si tienes un rincón, idealmente comprarte un escritorio, silla cómoda, insumos de papelería. La idea es que sea tu oficina.
  3. Tener claros tus horarios de trabajo -dejárselos claros a tus clientes-: establecer un horario, ya sea en el compatible con la sala cuna o colegio, dedicar algún tiempo en la noche, etc. Siempre tener claro que ese es tu momento para trabajar.
  4. No sobrevenderte: quién mucho abarca poco aprieta. Tener un objetivo claro de sueldo, cuántos clientes puedes llevar sin colapsar. Recuerda que -aunque suene re machista, pero es la PUTA CRUDA VERDAD- las mujeres nos llevamos el peso de la casa y los niñ@s, a menos que converses con tu pareja/marido/pierno/pierna un horario en que él se encargue de los niño@s mientras tu haces tu pega.
  5. Haz lo que sabes hacer y cobra lo que tienes que cobrar: gente rata existirá siempre, SIEMPRE. Y por eso, debes dedicarte a lo que sabes, y si todavía no sabes, todos somos buenos para algo y puedes descubrirlo en el camino, pero evita al máximo hacer algo que no te gusta, por que tu calidad del trabajo se ve afectada y se nota. Y si te piden rebajas, ponlos en su lugar. Si no quieren trabajar contigo por cara, no importa, por uno que se vaya, dos vienen, porque saben que eres buena.
  6. Ten una libreta guía, agenda, calendario: es necesario para poder saber qué hacer, cómo hacerlo y para qué cliente. Muchos trabajamos con muchos clientes y todos te piden reuniones. Por eso es bueno saber cuáles son tus horarios disponibles.
  7. Ten algún apoyo: mamá, abuela, tía, tío, abuelo, señora del aseo… lo que sea. Porque si o si en las vacaciones de los niños necesitas tener espacios para el trabajo. En mi caso, mi santa madre viene todos los días a casa, me encierro en la oficina y voy parando para el almuerzo, ayudarla a dormir a Olivia, ayudar a Sofía a encontrar alguna cosa. Poco a poco las niñas han aprendido a respetar mi espacio de pega.
  8. Hace ejercicio: Si, como lo lees, hace ejercicio, busca clases de zumba, sale a andar en bicicleta, caminata, ejercicio funcional, lo que sea, porque estar en casa deprime ene, en especial si eres mamá trabajadora que se quedó sin pega y cero posibilidad de entrar a una empresa grande. El cuerpo, cuando estás en casa, tiende a mantenerse más en reposo y cuando tienes masa muscular tienes más ánimo para hacer cosas y obvio… trabajar.
  9. Mantén tus equipos de trabajo en buenas condiciones: es un costo que antes asumía tu empresa y ahora debes asumirlo tú. Pero vale la pena.
Y lo mejor: ver a las enanas hacer sus locuras en casa.
Y lo mejor: ver a las enanas hacer sus locuras en casa.
¿Te dijeron que trabajar en casa era fácil?

Emmm… no, pero tiene muchos beneficios: poder desayunar tres veces y no tener que verle la cara a un jefe, almorzar en casa, salir a trabajar al patio, balcón, poder ir a comprar el pan, llevar a tus niñas al parque a la hora que desees, escribir un blog, ordenar tu pega para tener todo un día dedicado a las niñas, familiares. Poder salir tranquila a una reunión con amigos. Enfermarte y trabajar en cama. Escuchar la música que desees o ver películas o series. Tomar una siesta. Ufff.. así suma y sigue.

¿Agregarías algún tip?

 

#Maternidad Cuándo sientes que a tu día le faltan horas

Cuestiones de la vida me llevaron en Octubre del 2016 a quedarme sin pega. Por lo menos me quedé con plata para poder sobrevivir un par de meses, pero sin “pega estable”, esa que te hace tener un horario, un sueldo fijo a fin de mes, una liquidación de sueldo, salud, imposiciones, una supuesta estabilidad, que cuando tienes niños se aprecia.

Tomándome un jugo para pasar el dolor de cabeza
Tomándome un jugo para pasar el dolor de cabeza

Es verdad, antes de ser mamá no me preocupaba mucho el tema del contrato, ni tampoco de tener cotizaciones, ni siquiera de boletear, para qué… si aún faltaba para ese tiempo.

Desde Octubre del 2016 tomé un poco obligada la decisión de trabajar desde la casa. Nunca lo había hecho porque reconozco que soy muy desorganizada. La casa me la gana, pero tampoco tengo don de dueña de casa, ama de llaves, devota, que tiene la casa impeque con dos movimientos de su nariz.

Soy cientista político -wannabe- pero deformada profesionalmente en community manager. Llevo más de 6 años en esto, conozco las redes sociales con harta propiedad y si bien no he tomado ningún curso, mi experiencia me avala. Pero me avalaba a trabajar desde mi oficina, con un horario, jefe a cargo, jefe que revisaba mi material, tenía un horario de almuerzo, sabía cuánto me demoraba hacer cada cosa.

cansadaFue difícil acostumbrarme a estar en casa trabajando, porque fácil no es. Muchas veces se mezclan las cosas, prefieres colgar ropa a enviar una tropa de mails a tus clientes porque si ves la casa ordenada te concentras mejor. Acostumbrarme a salir de casa a la hora correcta, intentar estar a la hora en mis reuniones, coordinar mis reuniones para las horas en que las niñas permanecen en el colegio/jardín.

Y así, con la confianza del técnico, tuve que lanzarme a la vida de trabajar desde casa.

Hoy escribo a las 1:30 am, porque me desvelé. Si, me desvelé.

No podía seguir durmiendo del calor, de la pana en la que estoy laboralmente -tengo mucha pega pendiente-, que mi vida se volvió una locura cuando las niñas salieron de vacaciones. Hoy llegué de mil reuniones, trámites, tenía que seguir trabajando pero ahí las niñas me recordaron que estaban primero. Mi mamá, quién es la que me apaña y me apoya en esta loca misión de trabajar desde la casa, hizo el intento de que yo me pudiese sentar 10 minutos en mi oficina para enviar los últimos mails, de responder una tracalada de mensajes pendientes de mis cuentas.

En este punto del día pensé en volverme mono.

Feña está trabajando 24/7 y no tengo más manos que las de mi mamá, y las enanas manos de las niñas para pedirme todo lo que podrían EVENTUALMENTE pedirle a mi mamá.

Cansa, mucho. A mi día todos los días le faltan horas, minutos, tiempo, para poder hacer las cosas tranquilas, sin la desesperación de la entrega. Aunque debo ser honesta, muchas semanas la he tenido fácil. las cosas sale y no me demoro y otras, como hoy, como ayer, estoy de guata frente al computador con una lista de interminables y de entregas con deadline.

Si estás leyendo esto y te sientes agobiada, tranqui, yo también lo estoy. Pero sé que es una temporada y que después estaré mejor. Que todos tenemos full entregas, si estás en oficina comienzan los deadlines, trabajar desde la casa es lo mismo.

Si estás pensando en trabajar desde la casa te cuento que este camino no es fácil, que es pre requisito ser ordenada, incluso extremadamente ordenada, porque los horarios de desayuno, almuerzo, once y cena se mezclan, porque te quedas hasta las 2 am escribiendo o cociendo o haciendo los almuerzos o el aseo para que al día siguiente no tengas que hacerlo y puedas sentarte a trabajar, y hay días que te duermes sabiendo que tienes un alto de trabajo por hacer y entregar a las 8 am del día siguiente. 

Y si no trabajas remuneradamente, tranqui, también colapsa ser dueña de casa 24/7, cansa vivir en función de las camas, de los almuerzos, de los desayunos, de los pisos sucios, de los juguetes esparcidos por todas partes.

Pero en cualquiera de los modos en los que estemos, ser mamá es genial. Recibir los besos, abrazos, cariños, los papeles pintados con tremendos corazones, los ojos de admiración, los gracias mamá.

Solo deseo 2 horas más para mi día.

familia
Hecho de menos estar aclanados

#Maternidad Esos difíciles días cuando conciliar no es fácil

Yo en esos días buenos… porque en los malos ni una foto me saco, jajaja

Nadie nunca dijo que ser mamá es fácil. Pero ser mamá, trabajar e intentar mantener el equilibrio en la cuerda floja tampoco es fácil, y si bien hay días en que todo sale bien, hay algunos que hace repensar todo lo que estás haciendo.

Hace un par de días tuve una de esas crisis en que me hubiese gustado dejar todo tirado, mandar todo al carajo, pega, casa, Transantiago, amigos… todo, literalmente. No es fácil, porque muchísimas veces no descanso, no tengo un tiempo para ver una serie sola, más de alguna vez me cuesta sentarme a almorzar tranquila en la pega (porque como varios, me siento a almorzar frente al computador). Otras tantas cuando llego a casa tengo que preparar once y las niñas están tan cansadas de ir y venir que aguantan un rato en la mesa y luego se quieren dormir.

Y mi tazón de té y mi pan me miran a lo lejos. Y mi estómago me avisa que llevo 3 horas sin comer. Y recuerdo que en el trabajo dejé pega pendiente, que tengo que resolver un tremendo atado, o simplemente que no tengo ropa limpia y planchada para el día siguiente.

Hay días en que me siento como en una batalla: una batalla para levantar y vestir a la Sofía, batalla para poder comer una fruta en ayunas (y que mi cuerpo funcione mejor de lo que normalmente hace), una batalla para que Olivia se vista tranquila, una batalla para salir a la hora de la casa, una batalla para poder coordinar mi trabajo y la hora con el psicólogo o con algún trámite que justo tengo que hacer, una batalla con mis piernas para que se muevan un poco más rápido. Una batalla con mi mente, que está cuestionando todo lo que hago, a pesar de que trato de dejarla apagada.

Y bueno… a todas nos ha pasado

Así pasan estos días, me cuestiono, me doy vueltas una y otra vez en solucionar y en bajar la carga, pero mi mente me obliga a rendir, a pesar de que mi cuerpo no da más.

Estos son los días en que me pregunto por qué estudié lo que estudié, por qué trabajo en lo que trabajo, por qué decidí ser madre, por qué decidí estar en pareja con Feña. Y así me la paso todo el día.

Hasta que logro parar. Me miro al espejo y recuerdo: “está fue la vida que decidí vivir, disfrútala”.

Y como diría el meme… “LUEGO SE ME PASA”.

Y continúo con mi mantra: “Amo ser mamá, amo trabajar, amo estar enamorada de Feña, amo a mi familia, amo las cosas buenas y también las malas, porque esas son las que me hacen aprender”

 

Tengo cuenta en Google Wave

Si como bien dije, gracias a un Twittero, tengo cuenta Google Wave, aunque aún me falta conocer bien el sistema hasta ahora me desfraudó, igual que ese mismo día cuando le llegó la cuenta a Bastian.
Creo, como una primera impresión que a Google Wave le faltan solucionar muchas cosas, pero si se perfila como una herramienta de trabajo interesante para organizaciones en donde el trabajo a distancia es constante.
Por ahora, como herramienta de entretención, es más un adorno geek para nosotros los geeks.

Chicos prometo que cuando tenga invitaciones las regalaré a aquellos que siguen mi blog.