#Maternidad De colapsos y otras vainas

Les voy a contar una historia que quizás no es tan anormal entre las mamás que me siguen: colapsé.

Corriendo mis primeros 10 kLa verdad es que la vida misma me llevó por un camino medio complejo que tiene mucho que ver con que no me hice cargo de muchas cosas que tenía que hacerme cargo, no porque no quisiera, si no, porque no estaba preparada para vivir este nuevo huracán en mi vida. y no me refiero a una persona en específico, me refiero a que la vida no es siempre feliz, la vida no es siempre éxito, grito y plata.

Este post es para mí una forma de un poco ordenar mi cabeza, mi blog fue construido para eso, para poder desahogarme de la maternidad que vivía, que se haya medio transformado en una revista es otro tema jajaja.

Comencé a fallar en lo que más me gusta

No suena fuerte, suena FOERTE. Pero fue la primera señal que sentí cuando todo se comenzó a ir a la punta del cerro. La vida me estaba llamando y diciendo MANGEL DESPIERTA, despierta que este huracán debes vivirlo con todo, aunque duela.

Fue terrible sentir una falla tras otra falla, caerme una y otra vez, esperar cosas de la gente que yo creía que quería que yo estuviera bien. Pero me di cuenta que 1: no puedo esperar nada de las personas, de nadie, incluso de mi misma, porque quiéralo o no, cuando hay que hablar de autosaboteo, una misma es especialista. 2: fallar cuando estás en la cresta de la ola, te hace ver débil, y hay gente que no entiende que esa debilidad es parte del ser humano y no del ideal de “humanos” que nos estamos formando en una sociedad exitista como es la actual.

Tengo la suerte y también he sabido llegar al punto en la vida en que trabajo en lo que más me gusta en la vida, trabajo escribiendo. Me encanta escribir. Me costaba mucho vivir este proceso sin dedicarme a escribir y ha contarles historias.

Así muy Carrie Bradshaw, pero es verdad. Cuando era chica una vez una profesora me preguntó sobre qué quería hacer en la vida y simplemente respondí: escribir.

Eso es lo que he podido hacer todos estos años en la vida, desde que tuve que decidir que hacer en mi vida -en términos prácticos ya?… porque decidí ser feliz hace muchos años atrás-.

De repente fallar en lo que más te gusta, cuando no sabes cómo escribir una frase, como pensar una idea, cómo llevar a cabo una actividad que antes simplemente veía a tu cabeza, cuando te paralizas al enfrentar una actividad que antes era tan simple, cuando la adrenalina que eso te producía te hacía feliz y no te provocaba una crisis de pánico. Es FOERTE.

Es complejo, creo que nadie quiere andar por la vida fallando, nadie quiere andar por la vida equivocándose mientras haces lo que más te gusta en la vida.

Me ahogué en un vaso de agua

Las niñasCada problema era la gota que rebalsaba este vaso que estaba desbordándose todos los días, un problema tras otro, un atado tras otro, una gota, una mirada fea, una palabra dicha con un tono extraño y detonaba en mi un desborde de emociones que me llevaban a explotar y a llorar.

Hubo una semana en que lloré todos los días antes de realizar mis actividades diarias. Y decía: ¿DÓNDE ESTÁ LA MANGEL QUE AMA LEVANTARSE Y DESAYUNAR Y HACER EJERCICIO Y DISFRUTAR LA VIDA? ¿DÓNDE?

Me perdí, me ahogué, y nadie a mi alrededor -excepto mi mamá- sabía que me estaba pasando, porque contar que estás viviendo un duelo personal, un real CAMBIO DE FOLIO, así como cuando cambia la piel una serpiente -no en el sentido negativo-, cuando tenemos que mutar y crecer, crecer DUELE. Duele muchísimo y te genera heridas de guerra y nadie a mi alrededor me daba una palabra de apoyo en este proceso personal, todos solo veían al estropajo en el que me había convertido.

Y nadie quiere ver a otra persona con problemas, porque cada uno carga su propia cruz.

Crecer duele, y duele mucho. Más cuando tienes duelos internos.

¿Alguna vez sufriste dolores de crecimiento? Increíble pero cierto, tus huesos duelen cuando se estiran, mucha gente me dice que no ha tenido, otros si. Recuerdo que cuando crecía mis huesos me dolían muchísimo, era terrible, era una anciana, me dolía con el frío y estaba creciendo. Quizás ese pequeño dolor no era nada más ni nada menos que crecer. El acto de pasar de una etapa a otras.

Y yo tuve que volver a crecer. A mis 30 años tuve que asumir que me separé con dos hijas, que tuve que hacerme cargo de cuentas, de la casa, de ser independiente, asumir mi propio duelo de que las cosas no funcionaron cómo yo quería que funcionaran, que me decepcioné enormemente de gente que estaba a mi alrededor, que tuve que aprender a llevar mi propia agenda -y que otros no tenían por qué controlármela-, que tuve que pararme frente al mundo y recibir balazos que NO ME MEREZCO. Y tuve que estar parada.

Y no, no siempre se puede estar parada

Desmitifiquemos a Wonder -así será mi próximo post… haré un alto en este post para poder escribirlo en el próximo post porque lo más probable es que se me olvide-.

Si, desmitifiquemos que una tiene que estar parada ahí recibiendo las balas, haciéndose la fuerte, que no te puedas caer, que no puedas llorar ni patear la perra ni pegarte un par de patinadas en redes sociales INCLUSO cuando te has mantenido digna con el huracán pasando en pleno.

Si amigas y amigos -porque se que hay hombres que me leen-, un cosa es ser digna y no andar ventilando la vida más privada, esa parte fea porque es doloroso y otra es no permitirte flaquear. Yo fallé porque me obligué a estar parada, a no llorar, a no pensar en todo lo que me estaba pasando, a no meditar sobre mi vida y lo que realmente quiero de ella.

Yo quiero una vida linda y digna para mis hijas, y se las daré con o sin un par de lucas más o menos, porque si hay algo que me ha caracterizado es que si soy luchona -Y QUÉ TANTO-, si no lucho por mi y mis hijas ¿quién lo hará?

La vida es un ciclo pero cuando tienes claros tus objetivos sabes que lo lograrás igual

Si, a pesar de estar en este ciclo complejo, difícil, que aún no salgo, aún así sé que mi meta es clara, tengo super claro todo. En el túnel ese en el que una está en esta situación se han prendido algunas luces que me dicen hacia dónde debo seguir, seguir mi instinto porque al final del túnel siempre hay luz.

Si te sentiste identificada, tranquila, no somos las únicas viviendo procesos complejos y dolorosos, pero para poder cambiar la piel y mutar debemos pasar por eso, porque lo que NO TE MATA TE HACE MÁS FUERTE.

Y cómo dice una grande SIEMPRE FOERTE, NUNCA INFOERTE.

meme luli foerte nunca infoerte

#Maternidad Tener puntos de apoyo en momentos de quiebre

Hace un par de días le escribí un mensaje a Vari de www.supermadre.net dándole las gracias por haberme escuchado en varias oportunidades cuando estuve viviendo break-points (así lo hice con varias amigas más que gastaron minutos de su vida en apoyarme y escucharme).

MangelLos break-points o puntos de quiebre son ese momento, al igual que el tenis, estás a un punto de romper el servicio, porque estás empatad@ y o lo haces bien o pierdes el punto. Sin contar que muchas veces en ese break-point te encuentras ahogada, viendo hacia donde tirar la pelota para ganar el servicio… porque no está fácil la partida.

Antes de ese mensaje que le envié habíamos conversado sobre la importancia de encontrarse con gente que te apoye realmente, amigos, familiares, un terapeuta, etc etc etc… con un apoyo real, de esos en que te ayudan a darle perspectiva a tu vida y al momento que estás viviendo.

EN EL BREAK POINT debes tener los ojos abiertos

¿Se han dado cuenta la necesidad que las mujeres y hombres que estamos pasando por crisis necesitamos tener certezas? Así como lo escuchas. He estado ahí, leyendo miles de páginas web de como sobrevivir a una separación, de encantos, de las mujeres que nos dejamos estar, de los malos hombres, de cómo conseguir la felicidad o como conseguir pareja en 10 días.

Quizás se están riendo pero si… si ustedes han vivido un quiebre fuerte en la vida, buscan CUALQUIER COSA que les de certeza, porque necesitas motivos para vivir o seguir viviendo o un aire de “esperanza”. Si, ¡esperanza! a que la tormenta se va a calmar y podrás ver la luz. Y así es como en ese googleo constante el consejo de un especialista vale 100 mil pesos, las terapias grupales otros 50 mil, el horóscopo de LUN no te dice nada y pillas a un tarotista que te asegura que todo volverá a ser como antes por 100 mil pesos o por un intercambio de algo que te cueste, o vas, donde cualquier mujer que no tiene formación profesional en coach que te dice que debes hacer o no hacer.

Y paf! te encuentras con el negocio de los quiebres.

Y que terrible es ver como gente lucra con el dolor, con la felicidad o con la necesidad de certeza, con la esperanza porque es terrible sentirse desesperanzado. Porque muchas veces vas donde esa persona que confiabas y no era como realmente te lo dijeron.

Siempre he tenido una caja de herramientas emocionales que fueron trabajo arduo de mi mamá con las cuales cuento cuando me siento ahogada o en break-point. He tenido la fortaleza de buscar a personas especialistas y de personas amigas que me han escuchado y me han opinado desde puntos de vista que me favorecen el aprendizaje de estos momentos.

Si, he leído a Mia Astral, a Conny Méndez, me he leído las cartas, pero también he buscado apoyo psicológico, apoyo especialista en algún área que lo necesite, pero trato de tener un freno cuando me encuentro en desesperanza, de no creer todo lo que brilla… porque ya sabemos que NO ES ORO.

¿Cómo filtrar cuándo me encuentro en un break-point?

  1. Tómate un tiempo para ti: sale a caminar, cambia la ruta que siempre tomas hacia el trabajo o tu casa, escucha un poco de la música que te gusta, trata de calmar tu corazón y tu mente con cosas que te calmen.
  2. Evita meterte a redes sociales: sé que esto está complicado, pero me pasó un día con dos parejas de amigos, tienen bellas relaciones que son de verdad, no de mentira para las RRSS, y ese día hice un post bello sobre las relaciones y que me alegraba verlos, pero sentía nostalgia de las ilusiones  y paf! llega a manos equivocadas y se rieron de mi. Mejor mantener los pensamientos dentro de tu mente, escríbelos en un cuaderno, luego léelos y aprende de ellos.
  3. Busca a esa amiga o amigo que te preste oreja cuando quieras bajarte del mundo, pero que te escucha abiertamente y te puede ayudar a reflexionar, no a esa persona que le tira leña al fuego, porque ¡vamos! no sirve avivar el fuego cuando necesitas hacer bien tus jugadas para ti misma.
  4. Pone ESA película que te ayuda a llorar: yo soy de esa gente que le cuesta llorar, entonces pongo mis películas mamonas favoritas para llorar a moco tendido y poder desahogarte un poco.
  5. Escucha tu corazón: para eso debes volver al punto 1, darte tiempo para escuchar a tu corazón pero de manera real, para poder calmarlo y así dar bien el golpe en el racquet.

¡Bienvenido 2019! Algunas reflexiones para comenzar el año

Al finalizar el 2018 les dejé un post en mi Instagram  que decía un montón de cosas, pero principalmente me daba cuenta de la cantidad de personas que pateaban la perra -estaban enojadas- por la cantidad de cosas que habían pasado.

mamma don't preachNo les mentiré, mi 2018 estuvo DURÍSIMO: tomar la decisión de separarme, empezar a darme cuenta de los patrones que seguía en las relaciones que establecía, volver a trabajar en una oficina, con horarios de oficina, así también dejar de asistir a tantos eventos como lo hacía antes, ayudar y acompañar a las niñas a vivir el proceso de separación -porque imagínense que una toma la decisión, pero esto repercute fuertemente también en mis hijas, que no lo manifiestan como una lo hace ni lo pueden verbalizar-, darme cuenta que mi familia ahí estaba, al pie del cañón, lograr establecer límites en relaciones tóxicas y así un sinfín de cosas que pasaron hasta el 31 de diciembre de 2018.

Pero puedo decir que así como fue durísimo, también comprendí que era necesario y era el año. Era el año en que debía tomar esas decisiones. Cumplí 30 años y no quería seguir los 10 años siguientes viviendo de la misma manera y menos cuando la felicidad ni el amor era parte vital en mi vida.

¿Se han dado cuenta de la importancia de amar y ser feliz?

Cuando de repente tomas un camino que te lleva a descubrir que la felicidad y el amor son distintos a la idea que una principalmente tenía en la adolescencia y te vas dando cuenta que la vida es mejor cuando, a pesar del dolor que te genera esa decisión, se van despejando los caminos.

NO PAIN, NO GAIN.

¿Cuántas veces hemos escuchado que sin sufrimiento no se ve ganancia? Pero… ¿se han puesto a pensar en la cantidad de veces que sufrimos creyendo que algo nos traerá ganancias y al final terminamos sufriendo más?

La vida NO es sufrimiento, si hay momentos en que debemos tomar decisiones que quizás “van contra el plan que una tenía”, pero eso no significa que nos quedaremos sufriendo eternamente.

Este 2019…

Lo comienzo con el pie derecho, si, porque sigo aprendiendo de mi misma, de mis hijas, de que la familia jamás ha sido como nos la han pintado los patrones clásicos arcaicos -por decirlo en simple-, que el trabajo si se puede disfrutar, que la vida se goza y se disfruta ahora, pero con aprendizaje, porque BASTA AMIGAS seguidoras de este blog de pegarnos con la misma piedra una y otra vez. De darnos duro… ¡BASTA!

La maternidad no puede ser una piedra o un impedimento para realizarse como personas. La maternidad es y será una parte creadora de las mujeres, pero eso no nos define como mejores mujeres o como peores. A través de la maternidad aprendemos y en la vida estamos llamadas a aprender y ser mejores ¡PERSONAS!.

Este 2019 se viene con todo, porque así lo creo y porque he manifestado desde mi interior que así será y se los comparto porque este es el espacio en que las acompaño día a día, a través de mis redes sociales. Porque quiero seguir siendo su compañera virtual y paño de lágrimas cuando lo necesiten. Así soy yo.

Les deseo lo mejor y quiero que se den 5 minutos de su día para ustedes mismas, para mirarse al espejo y decirse que son bellas y hermosa y que son las mejores mamás del mundo. Que son power y que pueden seguir siendo power si ustedes todos los días se levantan con el ánimo y las ganas de serlo.