#Maternidad 6 cosas a las que no puedo decir NO

¿Te ha pasado que hay cosas a las que no puedes decir NO?

A mí me pasa todos los días desde que soy mamá. Es algo más fuerte que me dice que NO puedo negarle a mi hija, mejor dicho, a mis hijas, la posibilidad de hacer algo que lo más probable es que sea súper divertido, o súper creativo, o simplemente se lo merece por su esfuerzo en la semana.

Estas son las cosas a las que yo creo que NUNCA le diré NO.

1. A LLEVARLA A CLASES DE BALLET (o cualquier actividad deportiva): cuando nos dimos cuenta que Sofía tenía un problema con el peso, la cuestión estaba clara, debemos llevar si o si al parque todos los días y si es posible conseguirle una actividad extra programática. Y lo conseguimos. Encontramos un lugar donde va a Ballet a disfrutar y a divertirse, a hacer amigas y a bailar como a ella le gusta.

Lo mismo pasa con Olivia, hace un par de días subí el post de nosotras haciendo zumba. No puedo negarle acompañarme si está súper motivada y le gusta venir a las clases, conmigo. Y cuando sea más grande obvio que la meteré en alguna actividad que a ELLA LE GUSTE. Nunca tan desatinada de obligarla a hacer las cosas que a mí me gustaría haber hecho.

En su presentación de Venezuela
En su presentación de Venezuela

2. A COMPRARLE LÁPICES Y CUADERNOS (mejor dicho cualquier material para que haga manuales): cuando salimos de viaje siempre le compro un set de cosas para que pinte, una revista. En casa cuando me pide un lápiz o un cuaderno, quizás un libro para colorear menos le puedo decir que NO. Es que no hay nada mejor que ver que tu hija está moviendo sus manos y utilizando su cabeza para crear cosas nuevas, en vez de que esté pegada al teléfono o al computador. Incluso cuando Sofía ve monitos ha dejado de verlos y busca su arsenal de lápices, cuadernos, hojas y se dedica a pintar.

En el caso de Olivia es distinto, porque recién está en su etapa de aprender a caminar y hay que acompañarla para que juegue, se mete todo a la boca (cosa que Sofía no hacía), anda detrás de la gata. Aún no descubre el arte de las manualidades.

3. A IR AL PARQUE. Muchas veces he estado en la encrucijada de tener que organizar la casa, limpiar, bañar a las niñas, o compromisos que una adquiere y que tienen que ver con la casa. Pero

4. A DARLE LA OPORTUNIDAD QUE PREGUNTE ALGO. ¿Se han dado cuenta la cantidad de padres y madres que no dejan que sus hijos pregunten cosas? Incluso aquellas que pueden ser incómodas. Si, nunca lo he entendido. Sofía siempre me dice que yo pregunte, cuando le da vergüenza y yo simplemente le digo que ella es la que quiere saber, así que vaya a preguntar. Muchas veces los adultos no la ven, pero no importa, ahí alzo la voz yo y le señalo que ella quiere saber algo… y ahí Sofía se lanza a la vida. En el negocio la conocen y la escuchan, ella es la que paga o pregunta si hay o no algún dulce que le gusta. Si vamos a la veterinaria ella es la que pregunta cosas de la gata. Donde los amigos lo mismo.

Creo que preguntar y enseñar a preguntar es muchísimo mejor que enseñar a juzgar. 

Olivia y Li
Olivia y Li

5. A PROBAR COSAS NUEVAS. ¿Por qué no dejarla que se vista con la ropa chica? ¿Por qué no se debería vestir con puntos y rayas al mismo tiempo? ¿por qué no puede probar ese dulce nuevo, aunque probablemente no le guste? Las cosas nuevas nos refrescan y nos dan la oportunidad de innovar. Si lo tomamos como una actitud de vida creánme que todo se soluciona más fácil.

6. A COMPRARLE LEGOS. Me encantan los Legos y la posibilidad que ellos dan de crear. No puedo decirle que NO le compraré Legos. Los legos son lejos, pero lejos, uno de los juguetes más creativos que alguien en su vida inventó. Puedes tener una tarde interminable de armar y desarmar, de construir y reconstruir.

Si son caros, pero valen la pena.

BONUS TRACK: A llenarme de besos. Me encantan sus besos baboseados y apretujados.

Y tú, cúentame, ¿cuáles son las cosas a las que no les puedes decir que no? 

Piñera: “Quiero un Chile de las Oportunidades”

Estaba caminando hacia mi casa por la Rotonda Grecia con Bastian, e íbamos conversando sobre política como siempre lo hacemos, hasta que vimos ese tremendo cartel que decía “Queremos que Chile sea el país de las Oportunidades” con la tremenda cara de Sebastián Piñera a un costado y su estrellita tipo Obama al otro. Con Bastián no hicimos más que reírnos, fue una estupidez tras otra burlándonos de aquello. Pero más allá de las risotadas que soltamos, nos dimos cuenta que estamos en un país en que nos venden basura y que no hacemos más que comprarla, sin meditar en las consecuencias que esto podría traer.

Cuando un cartel de dimensiones grandes (que en este momento no puedo calcular y ni quiero calcular) te dice que alguien que se está candidateando a la presidencia de la República quiere convertir a tu país en el “país de las oportunidades” te das cuenta que algo anda mal, que nos quiere hacer creer que las cosas andan mal siendo que andan igual que siempre. Me di cuenta que nos tratan de poner una venda en los ojos para que, ante la opinión pública, puedan decir que Chile está mal y que tenemos un mal gobierno y que nos estamos pudriendo, que seguimos siendo una nación subdesarrollada como el continente africano. Pero no se han dado cuenta que esas son mentiras, pura y simple mentira que no sirve de nada, que lo único que sirve en un Gobierno (como debe ser) son las acciones pertinentes para la contingencia que se genera en un momento determinado y ser estratégicos para saber que sucederá en un futuro.

Cuando veía ese cartel pensaba que no podía ser que hubiese gente que se comprase esa clase de porquería, gente que pensara que Chile está mal y que necesitamos a un redentor con los ojos operados y que con suerte conoce nuestro país en el fondo, porque no ve más allá de sus narices.

Encuentro insólito que hayan personas que puedan crear esa clase de lemas y que luego se hagan los tontos, siendo que viven buenas vidas lejanos de la real pobreza, aquella que daña a la gente que trabaja y que quiere tratar de darle un futuro mejor a sus hijos, para que ellos, cegados por un futuro mercantilista y lleno de cosas materiales, sean “más” que sus padres.

Ese concepto de país de “Oportunidades” lo encuentro absurdo: es como si nos dijeran que en nuestra vida no existen las oportunidades, y que hemos vivido en un mundo de mentiras y que esas cosas no son oportunidades.

Pero dentro de esa reflexión entonces, ¿qué son las oportunidades?.

Insisto, que para mi, esa clase de frases es oportunismo puro.

Antes de escribir este post en mi blog me metí a la página de Sebastián Piñera para poder decir que hace este candidato presidencial y cuáles son sus propuestas y me encontré con cosas que realmente las encuentro absurdas o estúpidas, como sus “10 razones para votar por Sebastián Piñera” en donde propuestas como “terminar con los apitutados, cuoteos políticos y repartijas de puestos” simplemente denotan que quieren engañar a una gran masa de gente ignorante y poco culta que desea tener más dinero para “vivir mejor” entendiendo que eso es una de las cosas que la gente más reclama de los políticos. Pero, si este candidato es político, no puede dejar de serlo, entonces, como va a terminar con dichos cuoteos políticos si su mismo partido hace esa clase de tratos con la clase dirigente, si R. Michels hablaba que cualquier tipo de organización se vuelve oligárquica, si G. Mosca nos decía que las élites se alimentan entre las mismas élites, entonces, ¿de qué me están hablando?.

Luego, veo otra propuesta, “Para que la familia crezca sana, unida y fuerte, creando el programa “Chile Acoge”, y no puedo creer que ni siquiera tengan ideas nuevas o por último decir “seguiremos con los mismo que hace la Presidenta Bachelet, pero lo mejoraremos”. No son capaces de reconocer que ya existe una política pública llamada “Chile Crece Contigo” que es realmente lo mismo que ellos plantean, y que hasta ahora a funcionado. Claramente hay falencias en el sistema público, no se puede negar pero, no se pueden colgar de las mismas ideas o de las mismas políticas.

Para terminar, y no seguir extendiéndome,  quiero decir, que no quiero ofender a las personas que lean esto, pero para mi es necesario escribir las cosas que pienso, y no quiero seguir mirando carteles por la calle (ilegales por cierto) en donde le prometan a la pobre masa trabajadora cosas que en realidad no sucederán y que son pura mentira.