#Maternidad El miedo a tener depresión

La semana pasada fue la última vez que fui al doc a control. No pude conversar muy bien, porque tuve que llevar a las niñas que las dejé en la casa. A parte de encontrar mino al doctor -cuento a parte, porque estaba guapísimo y supe que soltero… por favor si alguien conoce a ese doctor que me haga una cita romántica y se me quitarán todos los males-, quedé con una sensación media amarga que no pude expresar. Me volvieron a extender la licencia médica porque claramente, había avanzado un par de pasos en mi tratamiento, pero aún no definitivo.

Mangel
Sonreír no es signo de que uno está feliz, sonreír es una forma de darse ánimo todos los días y poder seguir adelante. Porque a pesar de todo la vida ES BELLA.

Hace poco he leído de muchas personas de mi círculo cercano que han pasado, han vivido o están viviendo una depresión, hasta ahora todos mis diagnósticos han sido un “cuadro ansioso” -ser mamá y vivir con un cuadro ansioso es complejo, MUY complejo-. En algún momento decía: “¿qué diablos es un cuadro ansioso?” porque en si nadie te lo explica, nadie te dice: es un mal momento en el que estás tomando malas decisiones y vas en un espiral a “algo peor”.

Si, porque en un momento vivía en una tormenta permanente, cada uno de mis días era una lucha constante contra sentirme mal, contra mi falta de creatividad, contra mi bajo optimismo -que quienes me conocen saben que tengo de sobra-, y me dije: quién es esta persona que está aquí y ahora.

Como les conté en otro post, no fue fácil asumir que estaba viviendo un real problema ya que estaba afectando a las niñas directamente, porque esta tormenta diaria que vivía -vivo, aún… algunos días- afecta a todos quienes están a tu alrededor. Y es difícil presentarle una enfermedad mental a una niña de 8 años y a otra de 4 años. Menos cuando ni tu misma sabes por qué te sientes cómo te sientes.

¿Qué es la depresión y por qué es “mi mayor temor”?

La depresión es “La depresión clínica, es una enfermedad grave y común que nos afecta física y mentalmente en nuestro modo de sentir y de pensar. La depresión nos puede provocar deseos de alejarnos de nuestra familia, amigos, trabajo, y escuela. Puede además causarnos ansiedad, pérdida del sueño, del apetito, y falta de interés o placer en realizar diferentes actividades” cito textual de este link ya que fue la referencia más confiable que pude encontrar.

Primero me dio miedo porque es una enfermedad y es GRAVE, tener depresión, vivir con depresión no es un chiste, no es tener un resfrío y que a los tres días se te pase, es darte cuenta que vives en un ambiente tóxico que tu mente lo está generando y que afecta a tu entorno. Y tu entorno solo te dice “tira para arriba… ya vas a salir” cuando en realidad estás ahí y quieres quedarte un rato ahí llorando, porque por ahora no tienes las ganas de salir.

Segundo, porque en estos momentos ansiosos que he vivido he pensando cosas ESTÚPIDAS, que no las voy a mencionar porque claramente la DEPRESIÓN ES UNA ENFERMEDAD CONTAGIOSA, cada una de nuestras palabras puede desatar una reacción en cadena de los seres que nos rodean, aunque me leas y no me conozcas. Cuando me refiero a cosas ESTÚPIDAS, lo hago hablándoles con la sinceridad que siempre me ha caracterizado. Poca gente puede entender el miedo a subirse a un auto o a querer abrirlo en medio de la carretera porque no soportas estar ahí dentro o querer gritar como lo hice antes de subirme al bus hacia un viaje sanador. No querer estar donde estás.

Tercero, porque viví con gente con depresión, algunos no tratada, otros con tratamiento a medias… ¿y? ¿acaso eso está bien? ¿acaso así uno se sana? Sin contar que es una enfermedad mariconamente incomprendida, ¿sabes cuántas personas me han preguntado qué me está pasando y no empatizan? porque suponemos que nuestro estado “normal” es la felicidad. Suponemos que todos debemos estar felices, pero hay días que no se puede, el problema es cuando esos días comienzan a ser semanas y luego pasan a ser meses en que no puedes levantarte de la cama. Y paf! me veo casi en la misma situación pero con algo que ha ido cambiando.

Tener una luz que te ilumine el camino

Esto claramente suena MUY cliché pero… gracias a que es un cuadro ansioso no es una depresión, porque dentro de toda la oscuridad que he vivido en estos momentos he logrado tener algunas lucecitas que se me prenden en el camino, que me van dando el impulso para vivir y para salir adelante. He tenido ayuda, profesional, no de la pachamama ni esperando que la solución llegue por arte de magia, pude recurrir quizás, pero la magia prefiero dejársela a la tele, porque la salud de verdad es importante para mi y aún más para mis hijas.

Y decidí compartirlo, aquí, en el blog… porque puedo explayarme muchísimo más que en Instagram, no tengo que dar tantas respuestas y aún mejor, puedo contarlo como me salga y no buscando la forma de ponerlo bonito.

Si estás viviendo una situación similar, BUSCA AYUDA PROFESIONAL: PSICÓLOGO, PSIQUIATRA, MÉDICO DEL CONSULTORIO, si crees en las terapias complementarias TAMBIÉN, pero COMIÉNZALO Y TERMÍNALO. No hay peor terapia que la que se deja botada -ya viví por esto… ya tuve una depresión post parto… y créeme que sé que ahora es el momento de sanarse-.

Por mi parte, llevo un poco del camino recorrido, pero seguiré adelante. Sin parar, por mi, por mi y por mi.

7 de cada 10 adolescentes le tienen miedo a fracasar

Un estudio realizado por la marca de protección femenina, Always, concluyó que la mitad de las adolescentes se sienten paralizadas por el miedo al fracaso durante su pubertad. La campaña #ComoNiña intenta cambiar esto y empoderar a las adolescentes a seguir adelante..

como niñasDurante la pubertad la confianza de las niñas se desploma. Un estudio reciente de la marca Always reveló que la mitad de las adolescentes durante su pubertad se sienten paralizadas por el miedo a fracasar. Este temor es tan intenso, que en muchos casos, ellas dejan de tomar importantes oportunidades, desafíos o probar cosas nuevas. 

Es por esto que Always, la marca líder global en cuidado femenino, tiene como propósito frenar la pérdida de confianza en adolescentes, y que logren cambiar esta percepción para que adopten los fracasos como parte importante de su crecimiento y aprendizaje.

De acuerdo al estudio, el 80% de las adolescentes siente la presión por actuar agradando a otros intentando la perfección, lo que las lleva a tener temor a fracasar. Y el 75% está de acuerdo con que las redes sociales contribuyen a este sentimiento. Pero la experiencia y esta investigación demuestran que perseverar ante el fracaso es clave para aprender y adquirir nuevas habilidades. Always quiere empoderar a las adolescentes a aceptar el fracaso cuando les suceda, y que lo utilicen como una herramienta para construir su confianza, meditándolas para que sigan creciendo y continúen adelante #ComoNiña. 

Las tres principales ganancias luego de un fracaso son el aumento del conocimiento, la fuerza y ​​la confianza. Por eso, es importante que la sociedad anime a las niñas a seguir adelante incluso cuando no alcancen el éxito inmediatamente. La investigación muestra que las niñas necesitan ese apoyo social para prosperar de verdad. De hecho, más del 80% estuvo de acuerdo en que si las niñas sintieran durante la pubertad que fracasar está bien, seguirían haciendo las cosas que les gustan, asumirán más desafíos y crecerían con confianza.

“Reconocer que el estudio revela que una de cada dos niñas siente que si fallan la sociedad las rechazará es desgarrador y además alarmante”, dijo Catalina Yávar Gerente de Comunicaciones de Always. “En Always haremos todo lo que podamos para replantear el fracaso como algo que no se debe tener miedo, sino que es un elemento crucial para el crecimiento y la construcción de confianza. Nuestro objetivo es crear un ambiente donde las adolescentes sientan que tienen todo el apoyo para intentar cosas nuevas, cometer errores y animarlas a seguir adelante”.

Únete a Always y anima a las chicas a seguir adelante con sus vidas, incluso cuando fracasan. Comparte un post, video o imagen mostrando cómo lo has intentado, fracasado, aprendido y has seguido adelante #ComoNiña para inspirar a otros a hacer lo mismo.

Acerca de Always

Always®, el líder mundial en protección femenina, ofrece una amplia gama de toallas femeninas, toallitas húmedas y protectores diseñados para distintos tipos de cuerpo, flujos y preferencias, y ofrece consejos sobre el periodo a chicas adolescentes a través de BeingGirl.com. Visita www.always.com para más información.

#Maternidad En vez de juntar miedo, junta pañales

maternidad¿Por qué la maternidad debe estar llena de miedos, temores, cosas malas, normalidades y anormalidades y un largo etcétera?

Todos los días leo un poco los grupos de maternidad a los que pertenezco, algunas veces encuentro cosas muy interesantes, post muy polémicos, muchas hormonas, pero también me preocupa la cantidad de post que tienen la palabra “miedo”, “normal”, “temor” y cómo escribí más arriba, un largo etcétera. Me preocupa porque las palabras transmiten emociones y no puedo estar tan loca de leer todos los días mamás con miedo.

¿Por qué sentimos temor/miedo? ¿Por qué buscamos que nuestros hijos estén normales, dentro de las curvas y que todo sea perfecto, que mi hijo no sufra, llore o no se mueva?

Nos han vendido y nos hemos comprado la maternidad perfecta de las películas, pero aún peor nos han vendido y nos hemos comprado el miedo al sufrimiento que supuestamente las madres tenemos en el parto. Nos han vendido y nos hemos comprado las películas gringas con pabellones llenos de profesionales de la salud, con el papá desmayado, la matrona gritando y la mujer sudada pujando desesperada porque no sabe que hacer.

Nos han vendido y nos hemos comprado el miedo a no saber dar pecho, porque lo primero que te venden en una tienda es la mamadera marca X que es la mejor. Nos han vendido y nos hemos comprado que el dolor de parto es el peor dolor del mundo y que lo mejor es estar anestesiadas para evitar sufrir (Creanme que la anestesia no evita que te duela o que no puedas ver a tu hija en el momento del parto).

Sigo sorprendida con la cantidad de personas también que buscan normalidades: ¿es normal que mi hijo se tire chanchos? ¿Es normal que mi hija que toma pecho a libre demanda no haga caca? ¿es normal que mi hija rechace el pecho? ¿es normal que mi pediatra se comporte groseramente? ¿es normal que toda la gente te cuestione tu forma de ser mamá? ¿es normal que quiera darle pecho hasta que mi guagua tenga 15 años? ¿es normal tener tantas dudas? ¿es normal sentirme tan angustiada?

La última pregunta si tiene respuesta: NO, no es normal sentirse angustiada con la maternidad, porque la maternidad no se trata de angustias y sufrimientos, es un proceso normal y natural en la vida de las mujeres que aceptamos y queremos ser madres. Cuando nos angustiamos es porque hay algo que claramente NO está funcionando bien y es necesario contar con ese equipo de apoyo.

Si en nuestros trabajos tenemos equipos para que todo funcione mejor que reloj suizo entonces ¿por qué en nuestra maternidad no tenemos un equipo? No hablo de sólo el padre. Muchas madres hemos vivido solas, con nuestros padres y sin una “pareja” que nos acompañe y aprendemos a hacer equipo con nuestros bebés.

Lo que hablo también hace referencia a que siento que las mujeres aún no logramos empoderarnos de nuestras situaciones y de nuestra vida. Que a pesar de que las cosas no sean cómo las deseamos en el corazón, no logramos subir al siguiente peldaño y nos quedamos pegadas viviendo algo que NO fue.

Recuerdo cuando quedé embarazada por segunda vez me llené de miedos, sentía como una tortura ser mamá de nuevo, a pesar de que las condiciones cambiaron drásticamente en comparación a mi embarazo anterior. Sentí como una nube negra sobre mi que me amenazaba todos los días, hasta que al fin comprendí que era YO la que me estaba poniendo en situaciones que no quería. Yo era la única que podía cambiar esa situación.

Si estuve con licencia un mes y eso me ayudó a despejar y a tomar de las astas el toro que se me estaba arrancando. Dejé de sentir temor por las normalidades y anormalidades, dejé que las cosas flujeran, tanto en mi embarazo, en mi maternidad, en la paternidad de mi pareja y también en mi trabajo. Básicamente comencé a empoderarme de mi propia vida y ser más “fría” y calculadora para aquellas cosas que de verdad necesitaba conseguir.

Quizás mezclé peras con manzanas pero la verdad es que en este periodo de mi segundo embarazo quiero darles un sólo consejo a las que están en las mismas que yo: dejen de juntar miedo y junten pañales, porque el miedo PARALIZA, y los pañales son más que útiles.