#LeaveKateAlone y como nos gusta meternos en donde no nos llaman

Hablemos bien, pero bien en serio: ¿se han dado cuenta que es casi un don materno el querer estar metidas en todo, incluso en lo que no nos llaman?

Me di cuenta cuando nació el último hijo de la Duquesa de Cambrigde o más conocida Kate. En realidad me di cuenta muchísimos años antes porque en serio que una pasa por una etapa muy criticona de la maternidad ajena.

Es la etapa en la que yo llamo: “Complejo de supermadre”.

Pero volvamos atrás, a la pobre Kate la diagnosticaron con hiperméresis gravídica (básicamente no toleras nada de comida, yo también tuve los tres primeros meses de embarazo con Sofía y con Olivia, de hecho con Sofía tuve bajo peso, porque básicamente me levantaba a vomitar), luego cuando parió todas se volvieron locas sobre cómo lo hizo, sobre el parto en casa (que en Europa es muchísimo más normal que la sobremedicamentalización de los partos que hay acá en Chile) y para rematarla cuando salió la criticaron por haber salido a las horas de haber tenido su bebé y peor aún, DE VERSE RADIANTE y sin guata de embarazada.

¡Vamos! Es cierto… no todas salimos así del parto. Pero hay una diferencia sustancial en el trato que existe en los partos.

Es cosa de googlear un poco y ver que quién atiende principalmente los partos son matronas y matrones quienes ejercen la labor por la que estudiaron, en un segundo y bien segundo lugar están los ginecólogos que SOLO atienden emergencias. Porque, a diferencia de nuestro amado país, las cesáreas son principalmente de emergencias.

Eso cambia muchas cosas.

MATERNIDAD parto OliviaLas mujeres que hemos tenido partos respetados, con libertad de movimiento y más aún con un equipo que te respeta en uno de los momentos más importantes de la vida de un ser humano.

Recuerdo que mi último parto, el de Olivia, mis heridas sanaron tremendamente. Porque al fin tuve un bonito parto, acompañado, respetado, poder disfrutarlo. Y cuando me tomaron la foto el mismo día del parto puedo decir que… no le tengo nada que enviar a Kate [excepto la corona].

Ahora volvamos a un punto atrás… Complejo de supermadre.

Cuando una es mamá primeriza, pasa por el desconcierto total… básicamente te encuentras con un ser humano frente a ti, fuiste a todas las charlas que pudiste de maternidad, estas intentando no cagarla -sorry lo soez, pero así es… en el primer minuto sabes que la embarrarás, pero no quieres cagarla tanto-, vas donde la matrona, el pediatra, el doctor y si tienes amigos profesionales de la salud, también los hinchas para que te ayuden, sin contar que vas donde tu mamá o mujer de confianza para ayudarte en esta etapa donde no cachai nah!

Luego del desconcierto total viene la sabiduría absoluta, SI AMIGA… pasas de la nada al todo, porque has leído todo, porque has consultado a todos, porque te crees con la varita mágica de Harry Potter por haber sido tan matea como Hermione como mamá y aquí viene el peor punto de todos: COMIENZAS A CORREGIR LA MATERNIDAD DE OTRAS.

SofíaHabemos algunas que logramos salir de ese estado de sabiduría absoluta de la maternidad, pero hay otras, esas… las que criticaron a Kate por la ropa, por la guata, por el cabello, por el maquillaje, que no pueden ver las cosas desde otra perspectiva si no es la de la ideal maternidad que has construido para ti, porque “LO LOGRASTE” tener a tu guagua alimentada, ya le detectas las cacas, porque sabes sacarle los chanchitos como nadie, porque logras dormir a tu guagua a las 9 pm sin teta… y así un eterno “buenmadrismo” que las que hemos estado ahí lo sabemos.

Y viene lo peor de lo peor: comienzas a empatar tu maternidad con la maternidad de otras. En ese afán de ser la mejor mamá del mundo para tu guagua, que quizás ni siquiera habla, porque invalidando a otras mamás de las cosas que están viviendo o diciéndoles que eres mejor que ellas te sientes mejor y sabes… te cuento algo… te entiendo, porque te lo hicieron tu abuelita, tu mamá, tu cuñada, tu tía o incluso tu sobrina que no tiene guagua [quienes no tienen guagua o hijos son un gran factor de críticas gratuitas, porque ¡OBVIO! Las guaguas ficticias son bacanes y no se mandan cagadas jajaja].

Kate Middleton mamáDentro de tu pequeña maternidad, te das cuentas que todas hacen eso, meter la cuchara donde no las llaman, sentir que para ser mejor madre que ellas debes hacer lo mismo con otras. Decirles qué hacer o que no hacer. O peor aún, dártelas de sabelotodo con la maternidad cuando llevas 3 meses recién en el bambo [mi mamá siempre me repite como campana: una nunca es experta en algo que jamás se termina].

OJO esto también es un llamado a la responsabilidad: si hay cosas malas que puedes hacer a pesar de que todos te digan que “no pasa nah”, darle agüitas aunque cuando eras guagua tu mamá te haya dado y estás viva, no llevarla en silla dentro del auto, creer mitos que están requetecontra comprobados que son mitos (engrosar la leche comiendo avena, dejar de dar pecho si te llega la menstruación, el relleno es mejor que la leche materna), no partir a urgencias cuando tu guagua está congestionado y con las costillas hundiéndose, etc etc etc.

“Rayos Mangel, me estás definiendo”, tranquila amiga… no te sientas mal, todas estuvimos ahí.

Si eras de las que iba donde su amiga recién parida a decirle qué hacer o qué no hacer con su guagua, si ves a las guaguas ajenas en portabebés no ergonómicos o mamás dando teta con la teta al aire y piensas “que atrooooh” o al revés, después de pelearla por establecer tu lactancia ves a alguien dando mamadera y dices: “terrible que lo alimente así”, te invito a tomar un respiro.

Respira, porque es una etapa pero tan tan normal que la mayoría pasa… porque como estuviste meses con gente diciéndote como hacer mejor las cosa que tu y obvio, así validando su maternidad a través tuyo tu sientes que eso es lo correcto. Porque así es como nos dicen que debe ser. Pero no es así y cuesta… cuesta mucho mucho.

Y por eso… cuando vemos a Kate saliendo de la Clínica, 8 horas después de parir nos da por decir “pero ella debería estar hospitalizada”, “pero como no tiene cara de destruida”, “pero miren como quedó, no tiene ni guata”, “como sale de la clínica con tacos”… Y NOS METEMOS DONDE NADIE NOS LLAMA [OK! es de la realiza, ellos básicamente no pueden evitar los flashes ni que nosotros estemos metidos en su vida… porque… siiiii yo también quería ser princesa]. 

Pero se puede cambiar, se puede a través del respeto de las maternidades, a entregar consejos CUANDO TE LOS PIDEN y acompañarnos en esto de la maternidad.

#NiUnaMenos y el cambio es AHORA

#NiUnaMenos


¿Se han dado cuenta del doble discurso que esta campaña ha generado?
hombres y mujeres contra la violencia de género, participando activamente porque paren los grotescos actos que han pasado, también paren las mínimas acciones que en el fondo siguen avalando a los grandes.

Ni una menosPero a la primera he leído a mujeres tratándose de “putas”, “malas madres”, de “básicas”, de “weonas”, de “despechadas”, de “mariconas”. He leído a hombres escribiendo y diciendo lo mismo.

Escuché a la Jueza decirle a una madre, que no puedo criar a su hijo por diversas situaciones, de “mala madre”, de “que no hizo lo suficiente”, “de que se nota que usted es una interesada”, y un largo etcétera que me hacía doler la guata.

Al día siguiente de una marcha contra la violencia de género, seguimos diciéndole “guatona culia'” a la Presidenta de Chile, tratando de vieja maraca a la persona que te cae mal, de huacha o huacho a la niña o niño que nació “fuera del matrimonio”, de “maraca” a una mujer por que le gusta el sexo. De “maricón” a ese hombre que lava la loza, cambia los pañales o que hace las camas, de “amariconao” si se pone rosado”, de “mandoneado” si conversa con su señora/señor/pareja o parejo para contarle que saldrá con los amigos/as, o si le pide permiso. Incluso de “mantenido” a ese hombre que decide quedarse en casa para criar, mientras la mujer sale a trabajar, como también se cuestiona a la mujer que se queda en casa mientras su marido trabaja. O la que trabaja mientras sus hijos están en el jardín o en el colegio.

Me quedé callada mucho tiempo, porque me dolía leer cada historia de violencia que mujeres de mi timeline han escrito. Me duele porque leí cosas tan heavys contra la mamá de una niña terriblemente matada, por haber tomado una opción de rehacer su vida, de “como no se dio cuenta antes” “cómo no denunció” “cómo deja a su hija con ese energúmeno”. Todos saben que Fernando tomó el rol de papá de Sofía, que la ama desde lo más profundo, y a pesar de todas las adversidades del “ser padre” ha cumplido su rol con amor. Y gracias a esta clase de energúmenos todos caen en el mismo saco.

Me duele, porque yo también sufrí violencia, porque también sufro cuando salgo con vestido o cuando se me ocurre usar escote pronunciado o andar en bicicleta con la blusa abierta. Porque HOY mismo alguien me trató de weona o de básica de mierda por dar un comentario que no le gustó.

¿Qué podemos hacer al respecto?

– Enseñarle a nuestras hijas e hijos a decir cuando alguien les ha hecho algo que les molesta.

Ser ejemplo para nuestros hijos e hijas de que con violencia las cosas no cambian. El diálogo funciona, lento, pero funciona.

Dejar de tratarnos peyorativamente si no estamos de acuerdo con algo o alguien.

Respetar las opiniones de otros, aunque no sean de nuestro gusto.

Dejar de tratarnos de malas o buenas madres, cada una sabe qué “tipo de madre” somos… y los únicos que pueden juzgarnos son nuestros hijos.

– Entre mujeres dejar de calificarnos de maracas, zorras o putas, es cuestión de cada una con quién o con quién no nos metemos.

Tomar consciencia de que cada chiste misógino, aunque sea mínimo sigue preservando el machismo que llevamos dentro.

– Observemos nuestras acciones mínimas, cómo nos comportamos y reaccionamos, cómo nos referimos a otras personas, cómo tratamos a nuestros amigos o amigas, qué es lo que pensamos cuando vemos a una mujer vestida de una manera distinta a la nuestra. Y tratemos de cambiar, de buscar otras formas de hablar y referirnos. Tenemos un amplio diccionario y creo que hay más palabras para poder conversar.

Los cambios se pueden hacer ahora, no esperemos más. Dejemos de hablar de “las nuevas generaciones”, las generaciones cambian porque nosotros hacemos los cambios.

El cambio cuesta, pero se puede ✊ 

Conoce cuál tipo de escote te queda mejor

Llegó la primavera y el sol ya se hace notar en la mayoría de las regiones del país. Si quieres lucir despampanante, sigue los consejos de una diseñadora de vestuario para elegir el mejor escote para tu figura.

 Ya comenzó la primavera y los abrigos y chalecos van volviendo al fondo de clóset, dejando espacio para otras prendas más livianas, como vestidos, poleras y blusas. Así, si deseas deslumbrar durante los días soleados, es importante elegir un escote adecuado para cada ocasión y que sirva para la estructura de tu cuerpo. ¿Cómo elegir el mejor escote?

Lo más importante para elegir el tipo de escote es tener claro hacia dónde uno quiere dirigir la atención.La mayoría de los escotes funcionan para toda ocasión, pero lo que se debe definir es la profundidad del escote, ya que ése es el factor que determina si un escote es apropiado o no para las diferentes situaciones”, indica Alejandra Álvarez, coordinadora académica de la Escuela de Diseño de Vestuario y Textiles de la Universidad del Pacífico.

escotes-y-collaresMuchas mujeres creen que por tener un busto reducido, el escote está vetado en su ropero. Pero, según la especialista, ése es un grave error, ya que un escote incluso puede ayudar a aumentar visualmente la zona superior del cuerpo o, al contrario, a reducirlo. Por ello, Álvarez entrega los mejores datos de los seis tipos de escotes más comunes:

  • Escote en “V”:Este escote es ideal si lo que quieres es verte más delgada, pues debido a su forma prolonga las líneas y estiliza la silueta. Es un tipo de escote muy bueno para quienes quieren disminuir visualmente el volumen de la parte superior del cuerpo, es decir, hombros anchos o mucho busto.

 

  • Escote Redondo: Este tipo de escote es ideal para mujeres con espalada angosta, ya que visualmente les dará un poco más de amplitud. Permite alargar el cuello y crear la ilusión de mayor volumen en el busto. Funciona muy bien para mujeres que tienen más volumen en la parte inferior del cuerpo, ya que les permitirá balancear los pesos visuales en su silueta.

 

  • Escote Cuadrado:Este escote permite mostrar sutilmente nuestros hombros, en especial las clavículas, por lo tanto, si la persona tiene poco busto, este escote podría ser una buena forma de crear la ilusión de mayor volumen.

 

  • Escote en forma de corazón:Este escote es muy sentador debido a que su forma se amolda perfectamente a las curvas del busto. Es un clásico en las prendas de noche, ya que es bastante sensual y probablemente poco adecuado para ir a trabajar o correr por la ciudad. Es perfecto para quienes tiene un tamaño de busto medio.

 

  • Escote Cruzado:Aunque es visualmente muy similar al escote en “V”, el escote cruzado tiene dos capas de tela, lo que permite a las mujeres con menos busto dar un poco más de volumen en esa zona. Es bueno para mujeres con hombros anchos y con busto de medio a pequeño.

 

  • Escote Bote:Este escote permite destacar los hombros y despejar el área del cuello, por lo que es bastante sensual, pero sin mostrar el busto. Armoniza y equilibra la figura, y es muy bueno para mujeres con mucho volumen en la parte inferior del cuerpo.

#Maternidad Peros y más peros… avanza y disfruta

¿Se han dado cuenta que las madres somos las reinas universales de los “PERO”?

Soy asidua a los grupos de maternidad en Facebook, me divierto harto leyendo sus historias, contando las mías, mi experiencia de vida que muchas veces no puedo escribir acá, porque es muchísimo más personal como para dejarlo de registro de esto en la web.

Me he encontrado con un montón de mujeres, al igual que yo, que vivimos con el “PERO” en la boca. Y lo peor es que nos quejamos que nuestras parejas hacen y deshacen según su gusto mientras nosotras nos limitamos a vivir en ciertos parámetros.

Le di mucha vuelta al asunto y pensando en mi lenguaje y también esto de la fibromialgia se me iluminó la ampolleta y caché que efectivamente las mujeres, y en especial las que somos madres, nos restringimos mucho. MUCHO.

no más perosSiempre tenemos un “PERO” para todo.

Queremos salir, pero tenemos el presupuesto justo para pasar el mes. Queremos comprarnos zapatos, pero los zapatos de los niños están primeros. Acabamos de ver un pañuelo muy lindo (y barato), pero preferimos comprarle un libro para pintar a los niños. Mi hija me perdió el único par de aros decente que tenía y aún he dilatado la compra porque “son muy caros”, “hay gastos que están primero”. Queremos ir al matrimonio de unos amigos, pero no tenemos con quién dejar a nuestros hijos. Queremos salir a tomar fotografías, pero las niñas se portarán mal. Queremos tener una noche de pasión, pero la cama está ocupada.

Y así una lista interminable de “PEROS” que nos ponemos para hacer las cosas.

Pensando mil y una vez me di cuenta que yo hacía mucho eso, me limitaba a hacer lo que realmente quería hacer. Quería gritarle a la vieja que le acaba de pegar un carterazo a mi hija y me contenía porque “no valía la pena”, quería sacarme la foto con ese actor guapo que estaba ahí pero me dio vergüenza. Y nada, me dejé de poner peros.

Me comencé a lanzar a la vida

Ahí en ese loco análisis de mi vida, me di cuenta además que “esperaba” el momento correcto para hacer las cosas. Esperaba que la Sofía tuviese la edad correcta para salir, la edad correcta para conversarle, la edad correcta para esto, que yo estuviese en el camino correcto y NO EXISTE EL CAMINO, NI LA EDAD, NI EL LUGAR Y MENOS EL MOMENTO CORRECTO. 

Dejé pasar oportunidades en mi vida por mis peros, y no digo que dejo a mis hijas de lado, esto es MUY por el contrario, es lanzarte a la vida con ellas.

Las niñas y Feña son mis mejores compañeros y decidimos lanzarnos a la vida, aunque perdamos, porque aún si perdemos ganaremos experiencia y vivencias. Tendremos historias que contar, cosas entretenidas que evaluar, habernos caído y levantado de nuevo.

Ahora filo con los momentos correctos y los peros, la vida ES AHORA. 

Los mejores MEMES para sobrevivir en la maternidad

Hace mucho rato quería hacer este post.

La verdad he estado full con mis trabajos. Ahora también estoy escribiendo para Comer&Divertirse algo que me motiva mucho ya que hablo de comida, de salir, he probado productos nuevos y ha sido muy entretenido.

Pero por supuesto, no me he olvidado de mi casa matriz, mi amado blog donde me desahogo y además hago post que a ustedes les gusta.

Hoy no vengo a vender, vengo a regalar. Los memes son una sensación porque mil veces nos ayudan a expresar la infinidad de cosas que queremos decir sin necesidad de escribirlas, solo subir una imagen y listo.

Y por supuesto, la maternidad está llena de memes y de cosas que habitualmente nos pasan y que queremos demostrarlas con imágenes y no con palabras.

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Así que hace una carpeta en tu celular para descargar cada uno de estos memes que seleccioné especialmente para mis fieles lectoras.

Comentario a parte, fue la cantidad de memes burlándose de las madres solteras y también de las madres jóvenes, de verdad me dio entre pena y frustración, pero bueno. Hay gente que no entiende que ser madre es una decisión difícil y que muchas veces es la única alternativa, sin contar con el escuálido apoyo que muchas veces recibimos.

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#Maternidad ¿Qué es la fibromialgia?

 

#Maternidad Ese momento en que te das cuenta que eres TU MAMÁ

Mamá y SofíaCreo que muchas de las madres que me leen y leen otros blogs sabemos que al fin y al cabo terminamos siendo nuestras madres, en las cosas buenas y en las cosas malas (también). 

Muchas veces me encuentro en la misma posición en que yo ponía a mi mamá: una mezcla de cansancio, amor y “dios que he hecho para merecer eso?”. Me acuerdo de las caras de mi mamá acompañándome a jugar o a hacer algo que en realidad no quería ir. También en esas caras de “por favor si con palabras nos entendemos”.

Yo era una niña “difícil”, le hacía caso a mi mamá cuando me convenía, tenía 3 hermanos mayores (realmente mayores) que siempre me daban en el gusto en las cosas que pedía (en las buenas y en las más o menos), pero mi mamá siempre estuvo ahí. Yo era, si era… porque se me ha ido pasando, muy creativa e inventora de cosas, no siempre las mejores.

Me encanta que mi hija sea creativa y que haga muchas cosas muy parecidas a las que hacía yo cuando era pequeña, pero también me preocupa cómo reaccionar ante esas cosas. Si, porque la creatividad no siempre aparece en el “momento más apropiado”. Y me encuentro en esa disyuntiva, creo que la misma que tenía mi mamá, en dejarme ser o retarme/llamarme la atención/decirme algo (mi mamá más me dejaba ser que me retaba).

Por eso me siento así: que en esos momentos me doy cuenta que soy mi mamá, el único ejemplo que he tenido de madre. Y si bien le agradezco un montón de cosas buenas, también trato de afinar algunos detalles que me dejó su crianza.

¿Cuántas veces te sientes cómo tu mamá? ¿Cómo lo hacía mi mamá con dos, tres y al final cuatro? (No me digan que le pregunte, jajaja, porque ya lo he hecho y ella me deja al misterio todas esas cosas).

#maternidad Con mi padre en la pitilla

PapáHoy es el día de las madres, pero creo que eso ha pasado a segundo plano, mi padre, hace dos días que cayó en una inconsciencia tan profunda, que ya tenemos el diagnóstico médico que se nos va.

Quizás al ser el día de las madres me gustaría despedirme de mi padre, decirle que a pesar de que no fuimos yuntas ni mucho menos, recuerdo la vez que me hizo el camión de madera, las veces que me ayudaba con los gigantescos helados comprados en el Savory del Plaza Vespucio, de la compañía que me dio, de las veces que me sentaba frente al volante en ese auto que después vendieron. Recuerdo las miles de veces que me ayudaba en los trabajos de tecnología que terminaba haciéndolos él, de las veces que fue a las reus de apoderados y que llegaba retándome porque el “curso se portaba mal” y yo tenía buena notas, jajaja.

Gracias por las veces que me acompañaste a las salidas de fin de año, por rescatar a mis compañeros de la piscina, por jugártela en el colegio y ser presidente del curso.

Gracias por apoyarme en mi educación, por acompañarme a la universidad a pelear la beca. Gracias por pagarme los tres años de U y por darme el empuje para poder salir adelante.

Gracias por comprarle el coche, la cuna, la sillita de comida, el andador, los pañales a la Sofía, cuando yo no tenía ni un peso y no recibía ni un apoyo. Gracias por amar incondicionalmente a la Sofía. Por ir a buscarla más de una vez al jardín porque yo iba atrasada desde la pega.

Gracias por ir a darte esas vueltas al jardín e ir a ver a la Sofía, porque sabía que lo único que querías era verla.

Mi papá y la Sofía

Gracias por darme la vida, porque a pesar de que amo infinitamente a mi mamá y que siempre ha sido mi pilar, tu también lo has sido, porque agradezco que a pesar de todas las cosas malas siempre estuviste ahí.

No te tengo rencor por las cosas que pasaron en nuestra vida, muy por el contrario, de eso aprendí también a ser mamá y a ser consecuente con la Sofía. Tampoco siento odio ni mucho menos.

Siento que necesito escribirte estas palabras para darte ánimo y que te vayas acompañado.

Siempre fuiste el que reunía a la familia y creo que esta vez también será así.

P.D.: No te preocupes por la torta de cumpleaños de la Sofía, ella tendrá la mejor de todas. 

 

 

#maternidadcomprometida Día 20: Tradiciones

Wiñul TripantuGracias a un Jardín Intercultural y también a una hermosa familia que hemos encontrado en él, aprendimos la importancia de nuestras raíces, de nuestra cultura.

Hace unos días me diste una hermosa sorpresa: ¡APRENDISTE A CONTAR EN MAPUDUNGUN!

También hemos aprendido de nuestro medio ambiente y de nuestra vida: somos Mamá en Pedales, y seguiremos pedaleand a todas partes.

El evento de los 10 días de “Maternidad comprometida” está organizado por Soy Mamá Blog y cuenta con la destacada colaboración de mamás blogueras. Sigue nuestro proyecto en Facebook, Pinterest, y Twitter. Y, por supuesto, cada foto de la participante te lleva a su blog o cuenta de Twitter, en donde encontrarás su forma de vivir la #maternidadcomprometida

El aceptarse a una misma…

MamáLa verdad es que me he dado vuelta mil veces antes de escribir este post. No es por falta de ideas, sino también de la cantidad de veces que lo he reescrito en mi cabeza. Me encanta escribir, pero más me gusta es que las personas que me lean entiendan mis ideas.

Desde un tiempo a esta parte he tenido miles de problemas con mi mamá, básicamente ya no nos entendemos. Ella ha llegado a esa edad en que sólo ella tiene razón y la verdad absoluta, en cambio, yo he comenzado esa etapa en que he abierto mi mente a distintas cosas, desde vivir mi vida hasta entender que las otras personas pueden ser distintas.

Cómo madre, nuestra madre siempre es nuestro referente. No hay otro, ni la tía, ni la suegra, ni nadie, siempre es ella, y eso me ha hecho que me cuestione mucho el cómo soy madre.

No puedo decir que mi mamá fue una mala madre, muy por el contrario, ha sido una excelente madre, con ideas que en el tiempo que nací ninguna mamá seguía, me ayudó a formarme como persona y también como madre. Pero comenzamos a chocar: ella se ha postergado toda la vida para ser madre y yo estoy terminando mi carrera, estudiando y siendo madre.

Lo digo en serio: no quiero postergarme. Y eso también es parte de mi “propia aceptación”.

Cuando nació Sofía viví distintas etapas, desde la depresión hasta la alegría. Pero si comencé a madurar mi forma de ser mamá, tomando mis decisiones y sabiendo en quién confiar y en quién no.

No me gusta que cuestionen mi forma de ser mamá, porque yo ya me acepté como soy: soy relajada y quiero que mi hija explore su mundo. Todavía le doy pecho, para dormir, me gusta andar con ella en brazos y con ella en Cleta. Nadie me lo quitará.

Son muchas las mamás que se cuestionan ese tema: el cómo son mamás. Pues mi consejo es el siguiente: “ACÉPTATE A TI MISMA, como mamá”… luego el resto DEBE aceptarte.

No hay ni buenas ni malas mamás para la gente que te mira, sino una mamá que quiere ser lo mejor para su hij@.

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Somos Distintas

– Guioteca