#Salud La leche materna es capaz de influir significativamente en la manifestación de los genes

La leche humana es un líquido que se compone no sólo de nutrientes, sino que contiene numerosos compuestos biológicamente activos que se adaptan a las necesidades específicas de cada niño y que juegan un papel importante para la salud de los lactantes y futuros adultos.

Todos los años, a principios de agosto, se conmemora el Día internacional de la Lactancia Materna, el cual busca relevar la importancia de este proceso. “Estudios en biología molecular han demostrado que los nutrientes de la leche materna, ya sea directamente o a través de una actividad hormonal, son capaces de influir significativamente en la expresión de los genes”, afirma la doctora Cecilia Castillo, pediatra de Clínica Avansalud.

“Aunque los genes son críticos en la determinación de numerosas funciones, la nutrición modifica el grado en que éstos se expresan y, con ello, modula el potencial genético que trae cada individuo. La evidencia científica acumulada muestra que la programación genética es un factor importante en el desarrollo del sistema inmune y que diferentes eventos, o una exposición específica durante el embarazo, puede modificar su expresión a través de mecanismos epigenéticos y – de ese modo -determinar la funcionalidad del sistema inmune. Por lo tanto, la nutrición y los genes parecen relacionarse mutuamente”, añade la especialista.

Cabe señalar que la epigenética hace referencia al estudio de los factores que, sin corresponderse a elementos de la genética clásica, básicamente los genes, juegan un papel muy importante en la genética moderna interaccionando con estos primeros.

En ese contexto, la Dra. Castillo explica que tanto una nutrición deficiente como una “sobre-nutrición” pueden cambiar la manifestación de algunos genes implicados en el metabolismo de lípidos y carbohidratos. “Un ejemplo es la mayor prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles que evidencian adultos que fueron hijos de madres que sufrieron la hambruna, durante la Segunda Guerra Mundial. Así también, la nutrición en el período postnatal temprano puede determinar la salud del adulto, dado por el impacto que ésta tiene en el desarrollo y la función de la microbiota intestinal (gérmenes que viven en el intestino). Una composición inadecuada de esta microbiota y su función en la vida temprana parecen explicar la programación y la desviación de la inmunidad a posteriori, así como el estado de salud en general”, añade.

 La evidencia de los beneficios de la leche materna

En síntesis, la especialista afirma que “los niños alimentados con leche materna exclusiva muestran, no solo mejores parámetros con relación a crecimiento, sino que también beneficios neurológicos, describiéndose además un efecto preventivo en el desarrollo de algunas enfermedades crónicas no transmisibles”.

Algunos estudios muestran que la lactancia materna tendría un efecto beneficioso sobre el riesgo de obesidad en etapa adulta, en algunos grupos predispuestos genéticamente, y que ésta puede tener un efecto epigenético asociado a la adiposidad.

Por otra parte, los recién nacidos prematuros que reciben leche materna muestran una menor frecuencia de enterocolitis necrotizante (EC) con relación a los alimentados con fórmulas. La enterocolitis corresponde a una enfermedad inflamatoria intestinal grave. Una explicación del beneficio de la leche materna sería su contenido de inmunoglobulina A (IgA), así como, de proteínas anti-inflamatorias.

En resumen, la evidencia sugiere que existiría una relación directa de algunos componentes de la leche materna con cambios epigenéticos. Estos mecanismos aún no totalmente esclarecidos están siendo investigados y descritos en numerosos estudios recientes.

Es decir, se sigue comprobando que la leche materna es el mejor alimento para el niño en forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida y, complementada con otros alimentos desde esa edad, puede mantenerse hasta después de los dos años como lo recomienda la Organización de la Salud (OMS), según concluye la doctora.

 

 

¿Embarazada? Mira esta nueva plataforma para apoyarte

Con especialistas en obstetricia, nutrición, kinesiología y psicología, Miwawa promueve el bienestar integral de la mujer y su hijo durante el embarazo y el post parto.

embarazoDurante el embarazo ocurren muchos cambios, no sólo físicos, sino también sicológicos y emocionales. En esta nueva etapa de la vida surgen muchas dudas y temores que la creadora de “Miwawa”, Carolina Guerra, espera resolver trabajando junto a las mujeres desde que su bebé está en gestación. “Formé Miwawa con fondos propios y gracias al apoyo de instituciones como ChileEmprende, Sercotec y Corfo he logrado aprender muchísimo, prepararme, capacitarme continuamente, acceder a fondos y asesorías que han permitido el desarrollo y crecimiento continuo de mi empresa”, sostiene la matrona que entrega apoyo integral a las futuras mamás. “Partí con un centro de atención presencial que daría un servicio similar al del programa Chile Crece Contigo, pero, destinado a mujeres que por su condición social no tienen acceso a él”. Así, tras acumular experiencia decide dar un gran paso, y crear la plataforma Miwawa.cl, adjudicándose incluso un proyecto Corfo.

Un equipo compuesto por matrona, kinesiólogas, nutricionista y sicóloga trabaja continuamente con la gestante, fortaleciendo la vinculación prenatal, dando asesoría en gimnasia pre y post natal, nutrición y psicología, para preparar la llegada del nuevo miembro de la familia. “Las gestantes que se atienden en el sistema público de salud tienen acceso al programa ‘Chile Crece Contigo’, que proporciona apoyo biopsicosocial a la primera infancia. Sin embargo, las pacientes del sector privado quedaban en desventaja. Por eso, nace Miwawa, para satisfacer las necesidades de las mamás que no cuentan con ese espacio”, señala la directora Carolina Guerra.

El proyecto que fortalece el apego madre e hijo es parte del programa Gestores de Innovación, de la Universidad Santo Tomás sede Iquique en conjunto con el Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional de Tarapacá, (FIC), gracias al cual “Miwawa” ha podido fortalecer su gestión empresarial y consolidar su crecimiento no sólo en el Centro Médico Iquique, sino también en el mundo virtual, para alcanzar a las mamás de Chile y el mundo. “Desarrollamos una plataforma web con cursos de preparación a la maternidad, asociado a una APP de gimnasia prenatal, con la finalidad de llegar a cada mamá a nivel nacional e internacional en los países de habla hispana”, explica la fundadora de “Miwawa”.

Con el apoyo de Tarapacá Labs, el centro incorporó tecnología 3D que contribuye a estrechar el vínculo prenatal y fomentar el apego seguro madre e hijo. Esto último pretende ser toda una revolución en la impresión de ecografías, para lo que ya se está en proceso de desarrollo de un software que permitirá incluso que las madres no videntes puedan conocer a su hijo antes de nacer.

Me cansé de dar teta

Tal y como lo leen: me cansé de dar teta. 

Dar teta es agotador física y mentalmente hablado. Y créanme que después de una primera lactancia de tres años y otra de dos años y medio, de a poco la paciencia se me ha ido agotando progresivamente.

Como les conté, tengo una enfermedad maldita llamada fibromialgia y me la diagnosticaron hace casi dos años. La he tomado desde el lado propositivo y he aprendido muchas cosas de mi cuerpo, de cuanto soy capaz o no de aguantar.

También he aprendido cómo debo encaminar mi alimentación para poder tener energía y frenar esos inconvenientes malestares sin tener que estar dependiendo de fármacos, y todo súper bien. Pero llevo un ritmo de vida muy fuerte y dar pecho pucha que cansa.

Si cansa. No es tan lindo como parece, ni mucho menos de catálogo. Duele, cansa, tu hijo se mueve y un largo etcétera que se parece más o menos a una de esas monas del National Geographic con la teta estirada como chicle, como gráfico acá abajo.

lactancia materna

Y cansa, cansa porque dar teta te gasta entre 500 a 800 calorías diarias en reposo, más mantener la casa, trabajar, hacer ejercicio, andar detrás de las niñas, pensar en las tareas del colegio de la mayor, tener que sentarte a dar teta mientras sabes que debes hacer el aseo porque hasta Mamá Cerdita tiene la casa más limpia que tú, porque además trabajo y me resta tiempo para hacer cosas que debo hacer -trabajo desde la casa como freelance-, porque, en especial en la noche me da tanto sueño dar teta que, esa hora loca que tengo para avanzar termina en un plácido sueño (por lo menos la Olivia se duerme y no sigue batallando).

Y muchas veces me cuestiono la lactancia extendida, no haberle metido “su relleno”, acostumbrarla desde antes a la mamadera y todas esas cosas que mi mamá se encarga de recordarme cada cierto espacio de tiempo.

Pero ¿estaría yo tranquila si hubiese hecho todo lo anterior? Y la verdad es que no. Creo que no estaría tranquila. Obvio que cansa dar teta pero también creo fielmente en los beneficios futuros tanto en la salud como en el desarrollo emocional de los dos hijas.

Con ambas tuve lactancias extendidas y se pasan por momentos terribles, en especial cuando sufres de agitación del amamantamiento -ya hablaré de mi experiencia-, pero poco a poco puedes ir tomándolo como un momento de calma dentro de toda esta locura que es la vida actual.

La lactancia extendida igual es una forma de entender los procesos de los niños y que ellos sabrán cuando es el momento en que ya no quieren más y que están preparados para no depender del pecho materno.

Y ustedes ¿cuál ha sido su experiencia?

Jornada de Maternidad y Crianza llamada “Claves y beneficios del apego y la lactancia”

Si estás embarazada o comenzando tu lactancia esta jornada te encantará, además es GRATIS y puedes aprovechar la información de especialistas de la Clínica Alemana.

jornada de apego y crianza

Más información aquí https://portal.alemana.cl/wps/wcm/connect/internet/home/landing/jornada-de-maternidad-y-crianza

 

#Maternidad El “arte” de amamantar en invierno

Ángela volvió a trabajar hace un mes y su pequeña hija tiene sólo 6 meses de vida y un largo periodo de amamantamiento por delante. Ella no quiere cortar la lactancia por el regreso al trabajo, pero reconoce que todo ha sido más difícil, sobre todo un aspecto que no consideró: la lactancia en invierno.

“Es súper incómodo, no sabes qué usar y es un problema tener que amamantar sobre todo fuera de la casa. Lo mismo ocurre cuando tengo que sacarme leche, tengo que desvestirme por completo para poder hacerlo y con el frío que hace, es de verdad una tortura”, señala Ángela Garnier

MadremíaAfortunadamente hoy existen soluciones en diseño que permiten no sacarse nada, ni siquiera en invierno, logrando el objetivo de amamantar sin pasar frío.

Se trata de los nuevos sistemas de apertura que existen en el mercado y que son utilizados en prendas de vestuario como camisetas, poleras, polerones, tejidos, sostenes y vestidos y que permiten amamantar en total discreción. “Son sistemas creados para dar papa en cualquier momento y lugar y sobre todo en momentos en que el frío nos obliga a andar muy abrigados y no queremos sacarnos todo lo que llevamos puesto, porque muchas veces no podemos y por eso hay que buscar soluciones”, explica Andrea Tschorne, gerenta comercial de Madremía, tienda especializada en ropa para embarazadas y mujeres en periodo de lactancia.

Para que puedas reconocerlos, Andrea detalla cómo funcionan los cuatro tipo de broches que debes buscar a la hora de elegir las prendas que utilizarás en el periodo de lactancia:

Pull Down 

Sistema que incorpora broches en diversas modalidades. Ya sea con broches al hombro, laterales o al centro, se baja la pieza superior y se accede a dar pecho levantando la capa secundaria (o capa de lactancia). Sistema muy discreto para dar papa, los broches dan un toque moderno a las prendas por lo que aplica en tenidas sport ideal para el día a día e incluso durante la noche pueden ser utilizadas como parte de arriba del pijama.

The Side 

Con este sistema las prendas cuentan con una capa superior completa (conocida como falso) que disimula y cubre la capa de lactancia a la cual se accede por el costado permitiendo un acceso lateral al pecho. Sistema que proporciona la mayor cobertura del pecho al momento de amamantar, muy útil cuando se da pecho en espacios públicos o con otras personas presentes para mayor discreción.

Ligt Up 

Sistema donde se levanta la pieza superior y se accede a dar pecho bajando la capa secundaria (o capa de lactancia). Este modelo de corte es ideal en tenidas para el trabajo ya que disimula en forma perfecta si los pechos están muy congestionados y es muy práctico para ocupar con el extractor de leche.

Cross Over 

Es el sistema más tradicional de acceso, donde las piezas que cubren el pecho van cruzadas sobre éste, permitiendo un acceso ya sea por la parte superior al bajar la pieza o bien un acceso inferior levantando la pieza. Las poleras que utilizan este sistema son ideales para mamás con poco busto, pues realzan el escote y moldean una linda figura.

“En Madremía hemos hecho nuestras prendas basadas en la experiencia, que es la que nos lleva a pensar nuestras creaciones. Es por eso que hoy, si tu utilizas todas las alternativas que tenemos, puedes salir de acá con un sostén con un broche especial, además de una camiseta que tiene cortes sobre los pechos que da un acceso directo al sostén y un polerón que cuenta con un sistema de apertura lateral, que te permitirá amamantar en cualquier lugar, ya que por un lado tu hijo logrará tapar una parte y por la otra el polerón te cubrirá. También tenemos tejidos, con un pronunciado escote y una pieza interior que simula otra prenda, la cual es fácil de correr”, señala Andrea

#Maternidad El Día en que mandé a todo el mundo a la Chu*** y me relajé con mi lactancia

*Espero que mi dentista no me esté leyendo, porque lo voy a pelar 😁. Menos mal que no tiene redes sociales, así que puedo pelarlo en paz. Jajaja.

Dando pecho
Obvie mi cara de cansada, habíamos recién llegado a Vicuña, después de 7 horas de bus.

Creo que no he escuchado a ninguna mamá que de pecho que NUNCA se haya quejado de los cuestionamientos externos sobre la lactancia de su bebé. Si es guagüit@ te preguntan desde cómo está tu leche, hasta si es gruesa o delgada, si los pechos están flácidos quiere decir que no eres buena lechera (claro, como a las vacas que artificialmente las llenan de hormonas hasta tener mastitis con tal de que produzcan leche, literalmente, como vacas) o que la leche materna no sirve para nada.

Más allá de las dificultades que todas, PERO TODAS PASAMOS, las que decidimos -esto no quiere condenar a nadie, pero si decidiste el relleno bacán, sea cual sea el motivo, es una decisión que debe respetarse, no hay mejores ni peores madres por dar o no pecho- el camino de la lactancia materna sabemos que más allá de las mastitis, de los pezones rotos, del mal acople, de los dolores de espalda, de la ansiedad (en mis mejores momentos llegué a comerme 6 paquetes de galletas), de todas esas cosas que nadie pero nadie te cuenta, yo creo que lo peor es pasar por los benditos/malditos comentarios.

Que basura más terrorífica son los comentarios sobre tu lactancia.

Las mamás primerizas son más proclives a caer redonditas en los pésimos comentarios sobre su lactancia, pero aquellas que tenemos algunos años más de carrete en el mambo de la maternidad, también caemos en las dudas de que si nuestra leche es buena o mala, si podremos o no darle pechuga, si tendremos el tiempo de atender a nuestros niños, a ver si le damos un rellenito podremos ir al baño, y comienzan el mundo a decirte sobre las “agüitas antes de los 6 meses”, a “ponerle horarios”, “sobre que la pechuga ya no es la misma que con la primera guagua” y prff.. ¿sigo?

Probablemente sufriste y viviste lo mismo que yo.

Y nada, la gente, me incluyo, siempre tenemos algo que decir, bueno, malo, más o menos, la idea es siempre meter la cuchara.

En este punto me dije a mi misma, después de haberme estudiado desde la OMS hacia abajo sobre la lactancia materna, que se vayan todos al carajo. Cuando critican mi lactancia de la manera que sea, es porque ellos ven un problema en algo que es “natural”. O sea, no sé desde cuando ha sido natural introducir un chupete o mamadera en un bebé, más allá si se necesitara, un problema que para mi no existe. Porque curiosamente quién tiene que atender a las niñas cuando lloran, cuando tienen hambre, cuando necesita hacer sus necesidades, cuando no hay nada que las calme cuando lloran en medio de la noche SOY YO, ahí estoy yo con mis dos tetas disponibles para ellas -la Sofía ya no toma pecho, ¿ya?, pero cuando tomó estuve disponible, ella misma un día me dijo: “mamá, no más”-.

A mi dentista un día le hice una pregunta sobre el tratamiento que estaba siguiendo y la compatibilidad de la lactancia. A lo que OBVIAMENTE salta con la clásica pregunta “¿TODAVÍA LE DAS PECHUGA A TU GUAGUA?” y yo “OBVIO”… ahí nos pusimos a discutir y le aclaré varios puntos y aún así no me creyó. Obvio hoy llegué a mi tratamiento y le chanté un documento de la OMS y me dijo: “si te creo, pero es ene tiempo el que le llevas dando”. Y obvio, ahí le seguí aclarando los puntos.

En el fondo, lo que he aprendido a hacer es a dejar que solos se jodan la vida jodiéndoles la vida a otra persona. En mi caso dejo que hablen solos, tranquilos, o les explico todo lo que he aprendido sobre la lactancia o en su defecto les paso papers o simplemente los mando a la chucha. En el fondo ellos no son quienes tiene las pechugas disponibles para la lactancia, soy yo y las pechugas son mías y se las paso a mis hijas hasta que lo necesiten.

Por eso, manda a la cresta a la gente que se mete en tu lactancia y sigue dando pecho. Solo tu guagua y tú saben hasta cuando continuar.

#Maternidad La maternidad/paternidad no es fácil, pero es bonita

Hace un tiempo me había cuestionado por qué me metí a ser madre así de lleno, de entregar mi ser, en cuerpo y alma, a la maternidad.

Si, porque convengamos algunas cosas, muchas veces una es madre pero no se entrega a la maternidad, no acepta este desafío de por vida y diario de amar a ese pequeño ser humano que trajiste al mundo. No siempre es por “mala madre”, porque “tomaste mal la decisión”, muchas veces una depresión post parto te puede hacer sentir terriblemente y no querer disfrutar de este cambio de vida.

No siempre es fácil el cambio de vida. Si, porque ser madre/ser padre es difícil, pero es bonito. 

LOS DÍAS DIFÍCILES

Caminando con fríoHay días, como hoy por ejemplo, que fue un día difícil. Además de estar cansada porque tuve una noche agotadora (típico: una noche en que Olivia mamó toda la noche y si le soltaba el pecho se ponía a llorar, normal, nada del otro mundo, no crea que “mi leche no la alimenta”. Si cree lo anterior infórmese AQUÍ), nos levantamos temprano, fuimos a las clases de ballet de Sofía, con lluvia y todo, estar sentada con Olivia esperando a Sofía 1 hora, después irnos a patachear “solas” (porque Feña estaba en el trabajo), tomar el bus a casa. Llegar a casa, cansada, que Olivia solo quiera pecho porque está full dentición, no poder tomar ni un té hasta que llegó mi mamá a dejarme unas cosas, y poder tener un poco de tiempo para el baño y la limpieza de algunos lugares de la casa (que además estaba patas para arriba). Esperar a que llegue Feña para que él se encargue de la once, porque yo estaba impedida de poder hacerlo (estaba muy cansada como para portear y armar la casa), que pudiese atender a Sofía y un largo etcétera de cosas.

Para qué decirles de esos días en que Sofía anda con la luna, que quiere todo o que quiere nada. Que necesita también atención o tiene tanto sueño pero no puede conciliar el tuto porque muchas veces el cansancio no te hace descansar, y es complejo. Porque además se junta con tu cansancio de caminar, ir a dejarla al colegio, de ir a dejar a Olivia a casa de mi madre, de ahí al trabajo, soportar la presión de la pega, echar de menos a las niñas, de ahí de vuelta por las retoñas, a la casa y a medio descansar y dejar armada la casa para el día siguiente.

Estos días te cuestionas todo, desde el por qué lo haces y el para qué. Esto es normal, nos pasa a todas y esto no es ser buena o mala mamá/papá, es ser humano. Los humanos tenemos que parar y cuestionar nuestras acciones en especial cuando formamos a otro porque es el ejemplo diario que le damos de cómo se hacen las cosas, de el sentido que le damos a cada una de nuestras acciones, si las hacemos con cariños o simplemente somos unas autómatas.

No es malo tener estos días, solo no te quedes pegada en lo malo, avanza, hasta el siguiente punto. 

LOS DÍAS LINDOS/BONITOS

Jugando con el Panda del colegio
Jugando con el Panda del colegio

La maternidad/paternidad también tiene este punto: lo lindo. Debo ser justa y no todo el día es malo, ni tampoco lindo, estos son los momentos lindos de la maternidad, cuando logramos sacarle el provecho a concho de los besos, abrazos, descubrir a tu hij@, darte cuanta como avanza. Sentir que en su mirada lo dicen todo (sin necesidad de decir ni una palabra). Ese tiempo tranquilo de dar pecho, de cocinar algo rico para Sofía, de ver una película, de llenar su vida con cariños.

Esos momentos de sentarse a comer y hacernos bromas, de que nos cuente sus inquietudes, de sus preguntas locas, de escuchar como cada día puede pronunciar mejor la ERRE. De ver a Olivia arrastrarse por el piso para conseguir sus cosas (¿¡pero cómo si hacía poco que era una guagua que solo miraba y se sonreía?!), de ver cómo busca a Sofía para jugar, de los abrazos y besos que se dan. De la confianza que se tienen, de ver a tu hombre ser un gran papá, de sus desafíos personales.

Sofía, yo y Olivia. El trío dinámico. No sé como Feña no se ha vuelto loco.
Sofía, yo y Olivia. El trío dinámico. No sé como Feña no se ha vuelto loco.

Esos días en que llegas a buscarlas y te están esperando con muchos abrazos, con un dibujo, con una leche en cajita, no sé.

Estos días lindos hacen que todo lo que cuestionaste en los días difíciles pasa a segundo plano y te da ese impulso para continuar al día siguiente. Porque cada día es un desafío nuevo, porque cada día necesitas ese impulso que te dan los besos y abrazos de tus hij@, porque trabajes o estés en casa todos los días son distintos y es necesario rellenar el corazón de amor.

Si en este momento estás en un día difícil no te sientas mal, es humano. No todos los días podemos estar felices. Pero no lo tomes a mal, son desafíos que nos ponen en el camino. Quizás en un rato más vas a tener un gran momento de felicidad, o mañana será mejor.

 

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MENOS SACRIFICIO, MÁS ACCIÓN

ESAS NOCHES QUE NO DUERMES

#Maternidad Maten a los sostenes maternales o como tener unos lindos para dar pecho

¿Hay algo más feo que los sostenes maternales? Si, aún peor cuando tienes pareja. Te sientes como la peor versión de tu abuelita con esos sostenes.

Tirantes gruesos, de color blanco, piel o negro (porque animal print no existen) y para más remate imposibles de disimular con la ropa que una usa a diario.

Los sostenes maternales lindos NO son opción para mi porque son carísimos (más de $20.000.- por cada uno y una no usa solamente UNO).

Se me iluminó mi ampolleta y me di cuenta que había una solución más buena, bonita y barata llamada “comprarse sostenes sin soft” o el famoso relleno que ahora tienen casi todos los sostenes. Fui a una de las tiendas Intime donde venden por catálogo (no las del mall y menos las que están dentro del retail) y me encontré con varios modelos lindos (muy lindos) y que me han servido para dar pecho a Olivia sin la necesidad de esos broches que tienen los amados sostenes maternales.

Note la diferencia entre los de la derecha versus los de la izquierda.

sostenes maternales

Me salieron $5.500.- cada uno y están geniales, y cumplen con su objetivo: ser lindos para dar pecho. 

Aquí pueden encontrar más información http://www.intime.cl/catalogo/mujer/sosten/

(Así con la gente que da publicidad gratis)

Amanecí como Cleopatra…

—Bañada en leche.

Así es la vida materna, en especial cuando una da pecho.

Pechugueando <3Desde mi primera lactancia, con la Sofía hasta ahora con la Olivia, es que en estos primeros meses parezco

vaca lechera, de esas que dan leche condensada (Olivia ya pesa más de 5 kilos) y todas las mañanas amanezco bañada en leche.

Este es uno de los tantos gajes del oficio de ser mamá. Y lo peor es que es incontrolable.

Tengo entendido que en la noche se produce una mayor producción ya que una está en estado de relajo. En mi caso, Olivia ya duerme casi toda la noche entonces la mañana es crítica, porque si me quedo un poco más dormida de lo normal causaría un tsunami en la cama.

JAJAJA…

Siéntase libre de ocupar estas dos frases para hablar de este momento: “Amanecí como Cleopatra… bañada en leche” o “Soy Cleopatra, me mantengo en leche”

#Maternidad Típicas cosas que te pasan

La verdad es que soy bien liberal para el asunto “lactancia materna”.
Si, soy de esas que dan pecho hasta que más pueden, no me da cosa que me las vean cuando mi bebé necesita tomar pecho, y siempre promoveré la lactancia materna.
Y si, lo hago porque estoy más que convencida que es un beneficio tanto para la mamá como para el hijo.
Y si, pienso lo mismo que está foto.
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#Maternidad El inicio de la semana mundial de la lactancia materna

Ya llego agosto y así también la Semana mundial de la lactancia materna, una forma de celebrar u promover este acto tan natural que es la alimentación de los bebés y niños.

Ya hemos visto en las noticias el revuelo que puede llegar a causar el
acto de dar pecho a un bebé: desde ternura y amor hasta odio y represión por los medios, porque en muchos casos hasta Facebook elimina contenido considerado “pornográfico”.

Para alimentar el debate les dejo esta imagen que la subió una amiga a la red sobre el amamantar en público.

Pronto contaré mi experiencia sobre la lactancia materna extendida.

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