Cómo estimular la escritura emergente a través de las artes plásticas

Por Fundación Educacional Oportunidad

Fundación oportunidad Para los niños, trazar líneas y formas es una manera de expresión, de crear y de experimentar con colores, estilos y distintos materiales. A medida que los niños van creciendo y madurando, dichas líneas van adquiriendo una intencionalidad y una sola interpretación posible.

Al producirse esta significación de los trazos, los niños se dan cuenta de que pueden comunicar de esta manera y comienzan a sentarse las bases de la escritura. Es por ello que el dibujo y la pintura no sólo son provechoso como entretención y fomento a la creatividad: son la primera aproximación a la expresión escrita a través de figuras trazadas.

Entonces, ¿cómo estimulamos a nuestros niños a dar sentido a líneas y figuras? Aquí unos consejos de Fundación Educacional Oportunidad:

  • Que el arte sea un componente habitual de su rutina de juego: ofrécele a tu hijo lápices gruesos, fáciles de agarrar, y plumones lavables. Puedes cortar bolsas de papel o dejarlos pintar sobre papel de envolver o reutilizar hojas impresas por el reverso. A veces es más cómodo para ellos si pegas el papel a la mesa con cinta adhesiva. Si te preocupan el desorden y las manchas, puedes cortarle las mangas a una camiseta vieja para que cubran su ropa con ella y poner diarios o plásticos para proteger el entorno de suciedad.
  • No les des instrucciones: deja que experimenten con los trazos por su cuenta. La creatividad tiene que ver con hacer las cosas a tu manera y es ésta la independencia que tu hijo necesita para desarrollar su ingenio, la confianza en sí mismo y empoderarse. Mientras demuestres interés y asombro por su obra, lo estarás guiando como él lo necesita.
  • Poner más atención al proceso que al producto: los árboles no tienen por qué ser verdes… Podemos preguntarles ¿y cuál es ese color que elegiste para el árbol? Puedes felicitarlo siempre que no te enfoques sólo en lo que están dibujando, sino en lo que ellos creen que están dibujando. Estimúlalo a compartir lo que crea.
  • Propicia que tu hijo exprese sus sentimientos negativos a través del dibujo y la pintura: cuando esté enojado o frustrado, ofrécele lápiz y papel para que dibuje lo que siente. Las actividades creativas pueden ayudarlo a canalizar emociones que quizás sean demasiado fuertes y no se atrevan o no sepan cómo expresar en palabras.
  • Apoya a tu hijo cuando trate de escribir: si garabatea algo sobre el papel y te dice que “escribió” tal o cual cosa, tómalo en serio. Díctale una “lista de compras” y deja que la lleve al supermercado, o lleva al correo la carta que escriba a su abuela. Así, los niños aprenden que las palabras escritas tienen significado y el poder de transmitir y comunicar.
  • Exhibe las creaciones y la escritura de tus niños: demuéstrales el valor que tienen para ti y que en casa tienen el espacio que necesitan para ser quienes son.

 

Más allá de los libros: fomentando el desarrollo del lenguaje de los niños en la familia

Por Diana Leyva, Psicóloga, PhD, y Fundación Educacional Oportunidad

Así como en otros países de América Latina, en Chile los libros infantiles son de alto costo y por lo tanto, no muy accesibles para las familias de menores ingresos. Para muchas de ellas, las bibliotecas públicas se encuentran en general a grandes distancias, lo que dificulta el acceso a la literatura infantil.

Teniendo en cuenta esta situación, la psicóloga colombiana Diana Leyva realizó una investigación con familias participantes del proyecto “Un Buen Comienzo” de Fundación Educacional Oportunidad, con el fin de buscar formas alternativas de desarrollar el lenguaje y las habilidades de lectura emergente (nombre de las letras, escritura de ellas) sin la necesidad de estar en contacto directo con libros.

Fue así como Diana Leyva grabó conversaciones entre niños de prekínder y sus adultos significativos, y luego las analizó, encontrando interesantes resultados tales como que existe una forma de conversar con los niños que promueve habilidades de lenguaje y lectura emergente: el lenguaje descontextualizado.

¿Qué es el lenguaje descontextualizado?

Se trata de un nombre largo para algo que hacemos probablemente todos los días: hablar con nuestros hijos sobre eventos o situaciones que ya sucedieron o que van a suceder en el futuro. Esta forma de conversar hace que ellos movilicen más recursos en sus mentes para expresarse, y de esa forma tengan pensamientos y respuestas complejas que equivalen a la lectura de un cuento. Por ejemplo, podemos preguntarles qué quieren hacer para su cumpleaños, cómo decorarán el árbol para navidad o a qué jugaron cuando visitaron a sus primos.

Estos efectos son tan potentes, que incluso son independientes del nivel educativo de los padres y de las actividades educativas que se realicen en el hogar.

Hablar también sobre lo malo

Si bien utilizar el lenguaje descontextualizado al hablar con los niños siempre es positivo, estos resultados son mayores y más profundos cuando conversamos con los niños sobre recuerdos, sentimientos o experiencias negativas. A pesar de que son las conversaciones más difíciles de tener, la investigación demostró que son éstas las que más benefician a los niños en cuanto a sus habilidades de lenguaje y lectura emergente, además de ser una oportunidad para los niños de reflexionar y resolver situaciones adversas a través de la conversación. Así, hablar sobre cómo se sintieron cuando pelearon con su hermano o incluso sobre sus emociones ante la muerte de una mascota querida, puede sentar las bases de cómo enfrentan las dificultades a futuro y ayudarlos a hacerlo de manera crucial.