Bienvenido fin de año… te recibo colapsada

Sinceramente pensé… en un pasado no muy lejano, que este fin de año sería más descomprimido.

Evento Halloween fin de año ¡VAMOS! Me separé este año y sinceramente me siento como el oso hormiguero ese del meme diciéndole al 2018… que más poh. Así me siento, como que han caído montones de bombas nucleares de gente muy cercana que JAMÁS EN MI VIDA pensé que podrían llegar a hacer cosas que hicieron. Tengo resistencia -quiénes me siguen en Instagram saben que practico HIIT que es pura resistencia- pero antes de todo soy persona.

En un momento pensé que no iba a terminar nunca este año y de repente estoy haciendo pautas para despedir el 2018, agradeciendo lo bueno que ha sido. Créanme es increíble ver cómo un año ya pasó. Así de simple.

Sin contar que no sé que onda, pero he tenido que organizar heavy mi agenda porque básicamente todas las semanas hasta fin de año tengo carrete ya sea de las empresas donde trabajo o eventos a los que me han invitado. Me organicé a tal punto que tuve que pedirle algunos días libres a mi mamá los fines de semana porque no tengo más cuerpo para darle al fin de año.

Además estoy entrenando cuatro días a la semana para no perder el ritmo y morir en el camino de las fiestas de fin de año porque les juro que si no entreno estaría peor, como el año pasado básicamente, que tuve crisis de fibromialgia todos los días por sacar las miles de cosas que debo hacer diariamente y sobrevivir durante el año.

Agradezco que este año las clases terminaran antes, porque no daba más de levantarme a las 5:40 todos los días para poder hacerla. Las niñas están en casa, despertándose tarde por lo menos y yo tengo una hora más de sueño que antes, así que se agradece.

Ya, dejaré de quejarme, porque este post lo hice para puro quejarme de llena jajaja

He tenido un año intenso pero de esos años que te ayudan a conocerte a ti misma y a la gente que te rodea, que te dan el impulso para crecer como persona, en mi caso también como mamá y como mujer. A darme cuenta que en un momento no estuve con las personas correctas pero que de a poco las cosas van tomando su propia vibración.

Después haré un post un poco más animado jajaja, por ahora necesitaba desahogarme.

Atentos que los niños también se estresan con el fin de año: TIPS Y MÁS

Por Fundación CAP.

  • El rol de los padres es fundamental para apoyar a los hijos que, con la llegada del fin del año escolar, muestren síntomas de ansiedad. El Programa Aprender en Familia de Fundación CAP detalla algunas claves para combatirla.

estrésEn unas semanas el calendario marcará el último mes del año y con ello es probable que la ansiedad se tome las salas de clases. La presión de las notas y el riesgo de repitencia pueden afectar a los alumnos, provocando síntomas propios del cansancio acumulado luego de un arduo proceso de exigencias escolares, reduciendo la capacidad para disfrutar y adaptarse. Los padres cumplen un rol fundamental en este momento, como lo explica el programa Aprender en Familia de Fundación CAP.

“Es recurrente que los niños estén más sensibles en este periodo, pudiendo afectarse más fácilmente frente a situaciones cotidianas con comportamientos irritables, reaccionando con más impulsividad y tolerando menos la frustración. Incluso pueden presentar malestares físicos como dolores de estómago, de cabeza o musculares”, explica la psicóloga Natalia Mondaca, del programa de Fundación CAP. Por eso es importante que los papás presten atención y se hagan parte de ese proceso, sobre todo cuando los síntomas persisten por un periodo prolongado de tiempo o se agudizan, lo que hace aconsejable pedir ayuda profesional.  

La especialista recomienda que el trabajo para conseguir logros académicos sea afrontado de manera equilibrada durante el año escolar completo. “Ello implica prepararse adecuadamente para cada desafío de aprendizaje, cumpliendo a tiempo con las distintas tareas, trabajos asignados y evaluaciones”, explica. Esto no solo ayuda a que no se acumulen objetivos por cumplir, sino que aporta a que el aprendizaje sea un proceso continuo y significativo, evitando así el agobio que surge cuando se deja todo para el final.

Consejos prácticos:

  • Cautelar que los hijos duerman las horas necesarias para lograr un mejor descanso.
  • Proporcionar una alimentación sana.
  • Acotar la exposición a dispositivos electrónicos (consolas, celular, tablets, etc.) y equilibrar los tiempos para cumplir con las exigencias escolares y los espacios de recreación.
  • Ayudar al adolescente a visualizar su carga académica y a organizarse a tiempo. Guiarlo con calendarios, cronogramas o, para los más tecnológicos, las alarmas en sus aparatos electrónicos (sin abusar de estos). Su planificación debe incluir estudio, descanso, amigos, deporte y familia.

 

Padres aliados del colegio

Para favorecer un aprendizaje gratificante y satisfactorio, este debe ser vivenciado por los alumnos como algo paulatino, sistemático y frente al cual van siendo más responsables y mostrando mayor autonomía para enfrentar los desafíos de cada año. En relación a esto, la psicóloga del programa Aprender en Familia señala: “Es fundamental que los padres generen una alianza con el colegio que contribuya al desarrollo integral de niños y niñas”.

“Los adultos deben transmitir confianza y altas expectativas de que sus hijos serán capaces de enfrentar el aprendizaje de esta manera”, destaca Natalia Mondaca. “Si un niño o joven no se siente capaz, difícilmente podrá motivarse y comprometerse a estudiar. Partir de nuevo  implica  volver a confiar en que, con la ayuda de sus papás y del colegio, podrá superar sus dificultades, ya sea para aprender o relacionarse con sus compañeros”, agrega.  No obstante enfatiza: “No son los apoderados los que se tendrán que hacer cargo de este proceso de aprendizaje, sino acompañar, apoyar y estar siempre disponible para ayudar en lo que necesite su hijo. Sólo ayudándolo a confiar en sí mismo y en sus propias habilidades, él se atreverá a enfrentar desafíos académicos, sociales y emocionales”.

 

El programa Aprender en Familia, creado y desarrollado por Fundación CAP, ha beneficiado a cerca de 36 mil estudiantes y sus familias, de un total de 89 establecimientos educacionales, abarcando desde salas cunas y jardines infantiles públicos hasta liceos, ubicados en las regiones de Atacama, Coquimbo, Metropolitana y del Biobío. Su principal desafío es potenciar el aprendizaje y desarrollo de los estudiantes –en su mayoría con alta vulnerabilidad social– involucrando a los padres y/o apoderados en su proceso educativo, y potenciando la alianza Familia-Escuela. Con una duración de tres años, es un programa único en Chile, y contempla el trabajo sistemático en tres áreas: Vincular al establecimiento educacional con las familias, capacitar a apoderados para potenciar sus habilidades parentales y fortalecer las redes de apoyo.