7 de cada 10 adolescentes le tienen miedo a fracasar

Un estudio realizado por la marca de protección femenina, Always, concluyó que la mitad de las adolescentes se sienten paralizadas por el miedo al fracaso durante su pubertad. La campaña #ComoNiña intenta cambiar esto y empoderar a las adolescentes a seguir adelante..

como niñasDurante la pubertad la confianza de las niñas se desploma. Un estudio reciente de la marca Always reveló que la mitad de las adolescentes durante su pubertad se sienten paralizadas por el miedo a fracasar. Este temor es tan intenso, que en muchos casos, ellas dejan de tomar importantes oportunidades, desafíos o probar cosas nuevas. 

Es por esto que Always, la marca líder global en cuidado femenino, tiene como propósito frenar la pérdida de confianza en adolescentes, y que logren cambiar esta percepción para que adopten los fracasos como parte importante de su crecimiento y aprendizaje.

De acuerdo al estudio, el 80% de las adolescentes siente la presión por actuar agradando a otros intentando la perfección, lo que las lleva a tener temor a fracasar. Y el 75% está de acuerdo con que las redes sociales contribuyen a este sentimiento. Pero la experiencia y esta investigación demuestran que perseverar ante el fracaso es clave para aprender y adquirir nuevas habilidades. Always quiere empoderar a las adolescentes a aceptar el fracaso cuando les suceda, y que lo utilicen como una herramienta para construir su confianza, meditándolas para que sigan creciendo y continúen adelante #ComoNiña. 

Las tres principales ganancias luego de un fracaso son el aumento del conocimiento, la fuerza y ​​la confianza. Por eso, es importante que la sociedad anime a las niñas a seguir adelante incluso cuando no alcancen el éxito inmediatamente. La investigación muestra que las niñas necesitan ese apoyo social para prosperar de verdad. De hecho, más del 80% estuvo de acuerdo en que si las niñas sintieran durante la pubertad que fracasar está bien, seguirían haciendo las cosas que les gustan, asumirán más desafíos y crecerían con confianza.

“Reconocer que el estudio revela que una de cada dos niñas siente que si fallan la sociedad las rechazará es desgarrador y además alarmante”, dijo Catalina Yávar Gerente de Comunicaciones de Always. “En Always haremos todo lo que podamos para replantear el fracaso como algo que no se debe tener miedo, sino que es un elemento crucial para el crecimiento y la construcción de confianza. Nuestro objetivo es crear un ambiente donde las adolescentes sientan que tienen todo el apoyo para intentar cosas nuevas, cometer errores y animarlas a seguir adelante”.

Únete a Always y anima a las chicas a seguir adelante con sus vidas, incluso cuando fracasan. Comparte un post, video o imagen mostrando cómo lo has intentado, fracasado, aprendido y has seguido adelante #ComoNiña para inspirar a otros a hacer lo mismo.

Acerca de Always

Always®, el líder mundial en protección femenina, ofrece una amplia gama de toallas femeninas, toallitas húmedas y protectores diseñados para distintos tipos de cuerpo, flujos y preferencias, y ofrece consejos sobre el periodo a chicas adolescentes a través de BeingGirl.com. Visita www.always.com para más información.

El apoyo psicológico que deben tener los niños con cáncer

El director del Hogar Oncológico de María Ayuda, Damián Enríquez, quien es psicólogo de la Universidad del Pacífico y especialista en psico-oncología, conoce bien la realidad de las familias de niños con cáncer, una experiencia que tiende a ser muy dura para los padres y familiares, debido a la asociación que existe del cáncer con la muerte.

cáncer infantil“Rara vez un padre o madre está preparado para visualizar la posibilidad que un hijo fallezca antes que ellos. Ante esto, dentro de las principales recomendaciones que se podrían señalar, es que los padres no deben atribuirse culpas innecesarias por la enfermedad de su hijo”, comenta Enríquez.

El especialista indica que también es importante normalizar la condición de hijo y niño del paciente. “Hay que considerar que el tener una enfermedad no lo exime de sus derechos y responsabilidades, como son hacer sus deberes escolares, permitirle jugar y sociabilizar, etc.”, advierte.

Sobre la intervención psicológica, explica que en los niños es variable, dependiendo de cómo afronten la enfermedad. “En mi experiencia personal, los niños pequeños a simple vista no manifiestan muchos síntomas psicológicos, presentando principalmente ansiedad por separación e irritabilidad, que suele estar asociada a los tratamientos, y algunas conductas regresivas esperables, por lo que la intervención va muchas veces asociada al afrontamiento del contexto hospitalario y los tratamientos”, plantea el director del Hogar Oncológico de María Ayuda.

Frente a esto, el psico-oncólogo comenta que el juego es un elemento muy importante. “Muchas intervenciones se realizan con los padres, tanto a nivel de psicoeducación como de estrategias parentales, para que puedan abordar de mejor manera algunas conductas esperadas en los niños, pero que los padres no tienen conocimiento de cómo manejarlas”, señala.

Cáncer en adolescentes

En el caso de los adolescentes, el psicólogo de la Universidad del Pacífico explica que la enfermedad tiene mucho más impacto en su identidad que en los niños menores, por lo que pueden manifestarse de manera más visible síntomas de ansiedad y depresión, expresándose en irritabilidad. “También en ellos son más reconocibles las conductas regresivas, pudiendo volverse sobre demandantes de sus padres, lo que provoca mucho desgaste en ellos como cuidadores”, afirma.

El aislamiento es otro elemento que se observa en los adolescentes y también hay que prestarle atención. “Si bien es parte del propio proceso del desarrollo del adolescente, en esta enfermedad puede verse intensificado”, dice el experto, quien agrega que en esa etapa ya hay un concepto más concreto y realista de la muerte, lo que lo lleva a confrontarse con temores muy profundos. “Es por ello que en adolescentes las intervenciones pueden ser más directas, indagando en las preocupaciones, temores, inquietudes, etc., que puedan existir”, concluye el director del Hogar Oncológico de María Ayuda, Damián Enríquez.

Sexualidad adolescente: Lo que no queríamos ver

Por Dr.  Patricio Silva Rojas

Decano, Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Central 

adolescentes sexualidadLa polémica generada por el libro 100 Preguntas sobre Sexualidad Adolescente, sin duda, que se valora. El manual, elaborado por la Municipalidad de Santiago, en colaboración con un equipo de expertos salud y la participación de un grupo de adolescentes, logró ubicar el tema de la educación sexual en el primer lugar de la agenda. Esto, tras permanecer en las sombras en los últimos años,  producto de las escasas iniciativas de educación al respecto.

La controversia surge a partir de que, en teoría, debería ser la familia la principal responsable de otorgar una educación sexual adecuada a sus hijos e hijas. Lo cierto es que, en la práctica, eso está lejos de ser un hecho, debido a que los padres muchas veces no tienen la información adecuada, sólo transmiten sus propias convicciones valóricas respecto del tema o simplemente les es muy difícil hablar de estos temas. Los colegios y profesores, por otro lado, tampoco lo hacen mejor, al carecer de la preparación necesaria para el abordaje de la educación sexual.

Tanto la metodología utilizada como las respuestas entregadas en el manual son interesantes; sin perjuicio de que, en algunos casos, se hace evidente la necesidad de adecuar de mejor forma los contenidos a la edad de los adolescentes. Así, tenemos la pregunta n° 14, referente a la masturbación, donde se afirma que “lo único que podría llegar a ser negativo de la autoestimulación es preferirla mayoritariamente en lugar de tener una actividad sexual con otro”; frase que hace sentido cuando se trata de adultos, pero no cuando son niños de 13 o 14 años, donde lo recomendable a dicha edad es focalizar la actividad sexual en la autoexploración más que en las relaciones sexuales.

La pregunta n° 77: “Si una niña de 6 u 8 años  tiene relaciones, ¿puede quedar embarazada?”, sin duda, tiene un serio problema de planteamiento. Primero, al obviar que las relaciones con menores de 14 años constituyen un delito bajo cualquier contexto, por lo que dicha situación sería producto de un abuso y no de una relación consentida. Segundo, al dar con la pregunta un tono de normalidad a un hecho que no es normal.

Con todo, se valora el trabajo y esfuerzo de los autores por la revisión de documentación, proceso que ciertamente puede albergar mejoras. Este manual nos invita a todos a una profunda reflexión, a padres y apoderados y a las comunidades educativas, sobre las inquietudes que están teniendo nuestros adolescentes, las cuales, al parecer, no queríamos ver. Iniciativas de este tipo ojalá puedan difundirse y replicarse por todo el país, con el fin de otorgar una real educación sexual a los futuros adultos de Chile, más allá de nuestros prejuicios y creencias.