Purificadores de aire: ¿Qué es y cómo funciona la nueva recomendación del pediatra?

La nueva forma de disminuir la contaminación y contagio de enfermedades en invierno, Davis Graphics te enseña cómo usarlo.

En cuanto es dado de alta el bebé y la madre, una de las principales preocupaciones es evitar a toda costa cualquier tipo de enfermedad, por lo que una de las nuevas recomendaciones del pediatra es optar por un purificador de aire. Este dispositivo elimina los alérgenos, virus y partículas contaminantes presentes en el ambiente, por medio de un sistema de filtros que al detectar elementos suspendidos en el aire como polvo, polen y vapor, inicia un proceso de purificación para entregar un espacio seguro y limpio.

Este proceso se realiza en 4 etapas, en donde se elimina el 99,97% de contaminantes y partículas de hasta 0,3 micrones de tamaño, incluyendo las esporas de moho, el polen, ácaros de polvo, microbios, alérgenos transportados por el aire y el humo del tabaco.

¿Para qué sirven?

purificador de aire Dentro del hogar, en las salas de los jardines infantiles y colegios e incluso en los trabajos, el uso del purificador de aire es fundamental para reducir la concentración de contaminantes de ambientes interiores y con ello disminuir los contagios de enfermedades, facilitando una atmósfera adecuada y segura no sólo para los niños, sino que también para los adultos.

Los purificadores nos ayudan principalmente en invierno con la propagación de virus, como también para evitar las partículas que se expanden producto de la combustión de estufas o calefactores a parafina y gas.

Colaboran para prevenir contagio dentro de la propia casa, usual cuando tienes varios hijos.

Cómo elegir el correcto?¿

Sólo basta con saber en qué lugar lo usaremos, para elegir el más correcto para nuestras necesidades, de lo contrario el trabajo que realicen no será efectivo. En el caso de los de la marca  Fellowes, sus purificadores Aerosmart tienen tres modelos:
8m2: Ideales para resguardar habitaciones pequeñas como los dormitorios infantiles. Son silenciosos, por lo que podrán estar prendidos día y noche manteniendo un ambiente purificado.

18m2: Perfectos para los dormitorios matrimoniales, sala de estar, oficinas, living y habitaciones medianamente grandes.

28m2: Correctos para living-comedor, salas de clases, e incluso el segundo piso de una casa, lo que evitará el contagio entre tus hijos. Si uno llega enfermo, no contagiará a sus hermanos esta vez.

Formas de uso

Su forma de uso es lo más simple. Solo basta con encenderl
o y dejarlo actuar, ya que una vez en funcionamiento, este realizará todo el proceso de purificación del aire en el más absoluto silencio.

Ya está disponible en Babytuto.cl

Especialista aconseja cómo cuidar a los niños de los cambios de temperatura

La enfermera pediátrica y docente de la Escuela de Enfermería de la Universidad Central, Marcela Riveros, explica cómo los cambios de temperatura favorecen las enfermedades infantiles y da recomendaciones para evitarlas.

inviernoEn pleno otoño y con el invierno ad portas, comienza a crecer la preocupación por las enfermedades invernales, especialmente  en los niños. Así, los cambios de temperatura en esta época pueden jugar en contra de la salud de los más pequeños.

Marcela Riveros, enfermera pediátrica y docente de la Escuela de Enfermería de la Universidad Central explica que los cambios de temperatura favorecen la aparición de enfermedades. Con el frío, los cilios (vellosidades que recubren la vía aérea nasal y que actúan como barrera ante los agentes dañinos) pierden movilidad, lo que impide que controlen el paso de contaminantes, gérmenes y virus. Además, disminuyen su capacidad de calentar el aire para que llegue a los pulmones de manera adecuada.

“Los ambientes muy calefaccionados hacen que se resequen las vías respiratorias y disminuya la mucosidad de la nariz, bronquios y pulmones, que actúan como barrera ante el ingreso de microorganismos. Cuando los virus ingresan a un organismo con menos defensa y con una temperatura mayor, se activan y pueden producir desde una gripe  hasta un cuadro respiratorio de mayor relevancia”, agregó la especialista de la Universidad Central.

Los trastornos inflamatorios de las vías aéreas, sumados a factores ambientales y genéticos, por ejemplo, pueden producir una condición de respuesta de las vías aéreas que conduce a episodios como: estornudos, secreción nasal o bronquial, tos y fiebre (temperatura axilar mayor a 38°C y 37,5°C en los recién nacidos).

Para evitar las infecciones respiratorias, la enfermera Marcela Riveros recomienda:

–        Evitar los cambios bruscos de temperatura que alteren las barreras del cuerpo ante gérmenes u otros.
–         Evitar el contacto de los niños con personas que se encuentren resfriadas, con gripe u otros cuadros.
–          No exponerlos a ambientes contaminados con humo de cigarro.
–          Ventilar el hogar diariamente y mantenerlo a una temperatura media.
–          Aumentar el lavado de manos para evitar contagios en los niños y personas con las que esté en contacto.
–       Mantener un adecuado nivel de humedad, ya que el ambiente seco agrava las enfermedades respiratorias al alterar las mucosas del sistema respiratorio.
–      Cubrir boca y nariz al salir a la calle o a espacios libres, con el fin de mantener una temperatura interna estable que no modifique los sistemas de defensa del cuerpo.

#Maternidad Importante información sobre las vacunas

La coordinadora del Programa de Salud Pública de la Universidad Central, Dra. Nelly Baeza,  reitera que no existe evidencia científica real sobre la relación entre vacunas y autismo.

vacunasJunto con la Campaña Nacional de Vacunación contra la Influenza, esta semana se activó un debate que está presente hace ya años en la opinión pública mundial y chilena: los movimientos o grupos “antivacunas”, que señalan que el mercurio presente a través del timerosal gatillaría daños neurológicos en los niños.

Este verdadero “mito” se remonta a una investigación del año 1998  del británico Wakefield en la revista científica The Lancet, donde se expuso esta relación entre contenido de mercurio de las vacunas y autismo, la misma que años después fue desmentida y eliminada de la biografía médica. A través de diversos estudios, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha concluido que no existe tal evidencia y que no existen razones para modificar las prácticas actuales de vacunación.

A juicio de la Dra. Nelly Baeza, coordinadora del Programa de Salud Pública de la Universidad Central, el movimiento antivacuna atenta contra la salud pública, ya que cada persona forma parte de un ecosistema y sociedad.

“Las personas que no se inmunizan son susceptibles de contraer la enfermedad y mantienen la presencia de ésta en su comunidad. Para la población que no puede inmunizarse debido a que presenta una enfermedad de base o secundaria,  una afección infecciosa puede significarle la muerte; es por ello que cuando nos rehusamos a vacunarnos, no solo decidimos por nosotros”, explica la facultativa.

Los niños y los ancianos tienen un sistema inmune deficitario, por inmadurez o por deterioro por lo que es más frecuente que necesiten hospitalización, fármacos y convalecencia más larga:

Exponerse a contraer la enfermedad y a transferir o contagiar a otros finalmente no hace más encarecer el presupuesto de salud en recursos económicos que podrían usarse en enfermedades crónicas de alta prevalencia en la población, como el cáncer. Vacunarse es seguro, efectivo, así colaboramos con un país sano, solidario y que usa sus recursos de salud para los problemas de salud emergentes de la población debido a nuestro envejecimiento.

No olvidemos que la inmunización ha permitido desterrar la viruela y mantener bajo control la tuberculosis, el sarampión y la rubéola, entre otras enfermedades infectocontagiosas causantes de mortalidad, discapacidad y muertes tempranas, pero que son evitables gracias a las vacunas.

El combate de las enfermedades infectocontagiosas, finalmente, ha permitido, mejorar la calidad de vida de las personas, y en muchos casos en una herramienta para la superación de la pobreza.

¿Cuánto peso deben llevar las mochilas de los niños?

David López, director del Programa de Quiropraxia de la Universidad Central, explica que el peso excesivo es nocivo para la columna en crecimiento de los niños.

mochilasHoy resulta común que se solicite a nuestros hijos el uso de mochila para transportar sus textos y material de estudio al colegio. La mochila, no obstante sus beneficios, también puede ser un problema si se utiliza en forma inadecuada.

“La columna de un niño se encuentra en desarrollo y no está madura para cargar mucho peso ni tampoco para hacerlo en forma prolongada; el exceso de peso puede dañar la maduración de las placas de crecimiento vertebral y provocar pequeños desgarros discales en un niño que más tarde evolucionarán hacia una discopatía”, explica el director del Programa de Quiropraxia de la Universidad Central, David Lópéz

Así, el peso de la mochila nunca debería exceder el 15% a 20% del peso corporal. Es decir, si un niño pesa 40 kilos, la mochila no debiera sobrepasar los 6 kilos normalmente y usar como máximo 8 kilos.

“Exceder el 20 % del peso corporal es nocivo para una columna en crecimiento y la postura en general, pues el niño compensará el exceso de peso inclinando el tronco y proyectando hacia adelante su cabeza,  lo que facilita la instalación de un dorso curvo”, añada el quiropráctico y kinesiólogo experto en columna vertebral.

Otra recomendación es que la mochila sea utilizada para trayectos cortos, sujetada siempre en ambos hombros, ya que si se usa colgando de un solo hombro facilita la postura escoliótica, pudiendo producir dolor y fatiga muscular.

El director del Programa de Quiropraxia de la Universidad Central afirma que los padres tienden a comprarles una mochila grande a sus hijos pequeños, lo cual sería un error. “La mochila, sin contar sus tirantes, debiera medir no más dos tercios de la distancia que existe entre la última vértebra lumbar hasta la base del cuello. Es decir, si la espalda de su hijo o hija, desde el sacro hasta la nuca, mide 40 centímetros, la mochila no debiera exceder los 30 centímetros”, añade David López.

Una vez instalada sobre los hombros, la mochila nunca debe sobrepasar la zona lumbosacra, con unos 6 centímetros por sobre el sacro (cerca donde terminan las costillas) para evitar que la tracción del peso sobre los hombros se incremente. Además los correajes deben tener ancho mínimo de 5-6 centímetros y ser acolchados, ya que cuando son estrechos comprimen los tejidos, generando dolor en los hombros.

La alternativa de mochilas con ruedas también hoy está al alcance de muchos. En ese caso hay que evitar igualmente que el niño cargue mucho peso y que transite por caminos muy irregulares, “las tracciones repetitivas sobre la extremidad también podrían provocar sobreuso al hombro, codo y mano e inflamación muscular, entre otros problemas”, detalla el Quiropráctico.

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#Maternidad ¿Qué es la fibromialgia?

Hace un par de semanas escribí sobre la fibromialgia, y cómo me enteré que soy una mujer que vive con dolor crónico. Les dije que haría una segunda parte explicando de qué se trata esta enfermedad, cómo me enteré y cómo se puede vivir así.

Días malos: me duele todo, pero igual hay que reír
Días malos: me duele todo, pero igual hay que reír

Desde principios del 2015 me comencé a sentir rara. OK! tengo dos hijas, una casa, pareja, trabajo. Tuve muchos cambios complejos y estaba full lactancia. Me dolían las piernas, mi espalda. AH! Quizás era porque estaba sentada todo el día.

Pasé de andar en bicicleta 10 kilómetros diarios a cero a penas me enteré de que estaba embarazada. Subí de peso, se me comenzó a caer el pelo, en fin. Le eché la culpa a esos cambios de mis dolores.

Fui donde mi querido amigo Simón (Nutribiker) para que me ayudara con la alimentación, porque además, me estaba alimentando mal, porque no destinaba tiempo a cocinar, ni tampoco a sentarme a comer, menos a desayunar. Anduve bien, pero me seguían doliendo las rodillas, la espalda y el cuello.

Estuve con tratamiento psicológico por lo mismo, mi estrés alcanzó niveles insospechados. Pero a pesar de todas “las medidas” que había tomado mi cuerpo seguía gritando dolor.

Por esas casualidades de la vida conversando con mi madre le hablé de la fibromialgia, porque había leído varias cosas en internet sobre eso, porque algo me hacía sospechar que mi cuerpo estaba reaccionando mal, pero MUY MAL. Ella me comentó que desde joven también sufrió dolores, los que acarrea hasta el día de hoy. Así mi cabeza comenzó a funcionar muy rápido y me dije: DEBO IR AL DOCTOR.

Pero… ¿qué diablos es la fibromialgia?

Los días buenos: aquellos en que no te duele nada, o si te duele, tu ánimo es más fuerte.
Los días buenos: aquellos en que no te duele nada, o si te duele, tu ánimo es más fuerte.

Según NIH y Wikipedia: “La fibromialgia es un trastorno que causa dolores musculares y fatiga (cansancio). Las personas con fibromialgia tienen dolor y sensibilidad en todo el cuerpo”. En español de humanos: dolor y cansancio crónico que no pasa con analgésicos, ni descansando, ni durmiendo, ni nada. Realmente no pasa con nada. Y este dolor crónico tiene etapas. Solo se considera fibromialgia si el paciente ha tenido este dolor por más de 3 meses y además es sensible a la prueba física en los puntos gatillos. Además se debe descartar lupus y otras enfermedades reumáticas.

Dentro de todo lo que encontré en internet, es que tu médico tratante debe creerte que efectivamente sientes dolor, porque si todos tus exámenes salen positivos es “ilógico” que te sientas mal.

Es una enfermedad 80% mental y 20% física. Tu cabeza está tan pero TAN colapsada que en vez de ponerte a llorar, hace crujir a tu cuerpo y a reventarlo para que pares. No lo puedo explicar de otra manera.

La fibromialgia es una enfermedad bien desconocida, por el mismo tema de que no tiene “explicación” científica. Hay hartas cosas que “dicen” en internet: que puede ser una reacción al gluten, que tienes una susceptibilidad al dolor o simple karma. La mayoría de todas las cosas que circulan en internet son más bien truchas, porque nada tiene asidero científico.

¡Cresta! ¿Duele mucho?

Si, duele mucho, en especial cuando tienes crisis y crees que en cualquier momento te vas a morir. Cuando no te puedes mover, cuando quedas sentada en el sillón y no eres capaz de levantar una pierna. Y todo esto se vuelve un círculo vicioso porque al sentirte penca contigo misma tu cabeza sigue explotando y te sigue doliendo el cuerpo y sigue la misma pelota, ¿el huevo o la gallina? ¿qué fue primero?

Ya, pero… ¿tiene tratamiento?

Si, desgraciadamente es una enfermedad crónica, por ende, los pacientes que tenemos fibromialgia tenemos que mentalizarnos a convivir con esto TODA la vida.

Los tratamientos paliativos varían desde analgésicos, relajantes musculares, aceite de cannabis y terapias alternativas (Reiki, flores de bach, auriculo terapia, etc). Yo, por mi condición de madre lactante, opté por la terapia alternativa. Estoy NI AHÍ con cagarme el hígado con las pastillas ahora si estoy recién comenzando a entender/comprender esta enfermedad.

Hago zumba [o cualquier actividad física que alcance a hacer en mi escaso tiempo] todos los sábados, consumo ácido fólico, vitamina E y vitamina B, aceite de cannabis todas las noches y además pinto mándalas cuando voy en el metro, estoy con una dieta basada en alimentos “que no me inflamen”, porque la fibromialgia es una inflamación de tu cuerpo.

Parece que tengo lo mismo que tú ¿qué hago?

Tranquilidad antes que todo. Solución no tiene, pero aprender a convivir con ella si. Si crees tener lo mismo que yo anda DERECHITO AL DOCTOR, y dígale que necesita apoyo. Y obvio aquí te dejo los datos de los profesionales con los que me atiendo.

  • Doctor Germán Huerta Tapia. Da horas diarias a partir de las 10:30 (paciencia con él, porque se da el tiempo de tratar a cada paciente el tiempo que sea necesario) – Fonasa e Isapres – Metro Rojas Magallanes +56222818069
  • Nutricionista Simón Tello Herrera. Atiende particular, seco y muy profesional – Particular e Isapres – La Florida > Aquí su fanpage y le pregunta más detalles NUTRIBIKER 
  • Gloria Saleh. Hace terapias alternativas: masajes chinos, auriculoterapia, flores, etc – Ñuñoa +56989882413
  • Academia de Baile Baílalo. Duble Almeyda con Los Tres Antonios. Aquí voy a hacer zumba con mi guagua y pagas por clase. Aquí más detalles Academia Baílalo

Más información aquí

Los últimos tratamientos de la fibromialgia 

Fibromialgia: síntomas y tratamientos

Fibromialgia 

¿Qué es la fibromialgia? 

 

#Maternidad Soy mamá de dos y tengo fibromialgia

Me he dado muchas vueltas para escribir este post. Muchísimas, porque aún me faltan algunas visitas al doctor, fijar controles, terapias y todo.

Pero necesito escribirlo al mundo.

Soy mamá de dos, tengo 27, tengo una pareja todo terreno y fibromialgia.

Los días "malos"
Los días “malos”

Todo comenzó este año, ni idea por qué, comencé a sentirme mal, el cuerpo no me estaba dando. Fui a un control con la enfermera en el consultorio y le pedí que por favor me enviara al psicólogo o salud mental porque estaba comenzando a sentirme mal, ya había sufrido depresión post parto con Sofía y de verdad no quería volver a lo mismo con Olivia.

Gracias a Dios y todos los santos me escuchó y a pesar de que se demoraron, me derivaron. Pero seguí sintiéndome mal, habían días que llegaba muy cansada a casa de mi madre a buscar a las niñas. Le eché la culpa a la lactancia. Como me extraía, no tenía tiempo para tomar un respiro, mi musculatura se estaba debilitando. Incluso habían días en que no podía subir tres pisos de escalera.

Para qué les voy a decir de las mañanas en que sonaba la alarma y yo no era capaz de levantarme. Pidiéndole a Feña que me sacara de la cama para poder ir a dejar a las niñas o para ir a hacer el desayuno. La constante es: “estoy muy cansada”.

Pero no es un cansancio cualquiera, es un cansancio con dolor, es una rigidez que no puedes explicar. Pero CÓMO UNA MUJER DE 27 AÑOS IBA A ESTAR CANSADA. Imposible. Irreal. Intolerable. Incomprensible.

Ya está bien, tengo una vida intensa, doy pecho, tengo dos hijas, trabajo, mantengo una casa, vivo en pareja, corro y recorro Santiago, me levanto temprano. Pero no, habían días en que me acostaba a las 9 de la noche y a las 6 amanecía como si no hubiese dormido nada y para peor no me podía mover.

Habían días que dormía menos y simplemente era una momia en la mañana.

Esto no está bien

Los días buenos /o/
Los días buenos /o/

La primera vez que fui al doctor le conté lo que me pasaba, mis dolores de rodilla, ardor en mi musculatura, que no me podía mover, que me dolía la cadera, que me sentía cual anciana. Me mandó derecho a hacer ejercicio y al nutricionista, debía SI O SI mejorar mi alimentación.

Fui donde mi amigo Simón, más conocido como Nutribiker, y con él hicimos un plan de alimentación y ejercicios que me funcionó perfecto durante 2 meses, pude sobrellevar los dolores y el cansancio. Pero seguían esos días en que no me podía mover, en que sentía ardor, dolor en mis rodillas, cansancio, dolor de espalda y todo lo que ya les he descrito antes.

Falté dos semanas a mis clases de zumba y de árabe y tuve dos semanas insoportables. Tuve mucho estrés, por esas casualidades de la vida tuve que espaciar mis idas al psicólogo y todo empeoró. Mi cuerpo reaccionó pésimo. No puede ser, no puede ser y no puede ser. Tengo 27 años y me siento como de 80.

Fernando terriblemente preocupado, de verme tirada, sin ánimo, sin ganas de nada, ni siquiera de cocinar, de tirar la esponja, de no ser capaz de hacerme cargo de las niñas como siempre, de no tener ganas de ni siquiera levantar un brazo para hacerle cariño, de verme llorar de impotencia. Mis manos hinchadas, mis pies hinchados, y seguir llorando de impotencia.

Leí un montón en Internet, desde Wikipedia hasta Scielo y páginas bien pachamámicas para poder organizar mis ideas de eso que yo ya sospechaba. Necesita ir al doctor con las ideas claras, de que me pudiese creer. Por que cada artículo que sale en la web la base es que el médico crea en tus síntomas, algo que NO siempre pasa. Necesitas un médico de mucha confianza que te apañe.

Hola doctor, soy yo de nuevo

Volví al doctor y me escuchó y me revisó y creyó en mi. Desgraciadamente la fibromialgia es una enfermedad que se diagnostica después de descartar otras patologías como lupus o enfermedades reumáticas. Me mandó con dos exámenes que me tenía que hacer lo antes posible y ácido fólico más vitamina b (ambas cosas me calmaron el ardor de mis músculos).

Exámenes listos, no es lupus, no es algún tema reumático, es FIBROMIALGIA.

Entre medio de todo esto tenía hora con mi ginecólogo, quién avaló el “pre” diagnóstico y también el tratamiento, que me apañaba en no dejar de dar pecho a pesar de que eso me incrementaba mi gasto energético y mi cansancio, pero que se podía y simplemente que le diéramos.

Hoy tengo que ir al médico, para la revisión y cómo sigue el tratamiento de una enfermedad de por vida.

A los 27 se mueren los grandes

Pero también renacemos y somos mejores.

Mi gran compañero y apoyo en todo esto que estoy viviendo: Fernando
Mi gran compañero y apoyo en todo esto que estoy viviendo: Fernando

Le comentaba a mi psicólogo que sentía que los 27 eran una fecha importante, que a los 27 se mueren los grandes artistas, los que han dejado un legado en el mundo, y así me sentí cuando me comencé a sentir mal, con dolores, con achaques, como una anciana. Morí. Morí de dolor, de pena, de angustia, de tomar analgésicos y no sentir alivio, de verme muerta en vida, de no poder levantarme del sillón para llevar a las niñas al parque. Morí.

Pero este fin de año y estos 27 años me mataron, pero volví a nacer y JURO que no me la va a ganar. Si necesito seguir escribiendo como me duele todo para tirarlo para afuera, para ordenar mi cabeza, para ganarle a la fibromialgia lo haré. Es de por vida, puede estar como puede no estar, pero no me la va a ganar.

Prometo a todas y todos quiénes me han preguntando más detalles sobre esta enfermedad hacer un post especial sobre todos los detalles, tratamiento paliativo, alternativo, pachamámico y poder hacer comunidad. Por ahora necesitaba deshogarme un poco.

#Maternidad Cómo sobrevivir a la crisis del año… y seguir dando pechuga

Estoy cansada.

Olivia comiéndose un plátano con todo
Olivia comiéndose un plátano con todo

Así comenzaré este post del día de hoy. Y no se trata de dar pechuga, se trata que junto a Olivia estamos entrando en una de las edades más demandantes de los niños y niñas: el año de vida.

Olivia comenzó a sentirse independiente, ya gatea por toda la casa, sabe donde están sus juguetes, la comida de la gata, sabe dónde anda la gata, busca las cosas que quiere, exige con su dedito apuntador y un “ah ah ah” que va escalando en volumen si no es lo que realmente quiere. Ya sabe a la hora que llego a casa de mi madre y también sabe como estafar emocionalmente a su abuela, padre y familiares (que no se mal interprete, pero todos se derriten con “a ver donde están tus dientes” y la mueca rara que hace, “dame un abrazo” y sus manos iñipiñi que te abrazan y una infinidad de ternuritas).

También sabe como sacar de quicio a Sofía, en especial cuando está concentrada haciendo alguna de sus manualidades.

Es genial verla crecer, linda, preciosa, compañera y aperradora. Pero esto entretenido también tiene un lado b: lo demandante. Muchas veces NO quiere estar con Feña, ni con la Abuela ni jugando con la Sofía, quiere estar exclusivamente conmigo.

Y eso también significa que quiere tomar pecho. Pero ya no es como antes, no es como cuando nos sentábamos a “pechuguear” y ver un rato de tele o a echarnos en el sillón. NO, es una chupeteada loca, que hace que me baje la leche para luego bajarse jugar 2 segundos y medio y volver a chupetear y así sucesivamente.

Mi madre y su comentario “tómala y que se quede tranquila tomando pecho” me recuerda que la Olivia ya no es esa bebé de antes, es una niña que cumplió el año. Que ahora no quiere nada y quiere todo.

Ahí va... a mover la ruedita del buffer
Ahí va… a mover la ruedita del buffer

Y yo… yo quiero que tome pecho tranquila, que se alimente y me vacíe, en especial cuando llego de la pega. Quiero que cuando quiera dormir y necesite de su pechuga se quede ahí tranquila, pero no, ella ahora se mueve, se levanta, se va a jugar, vuelve, y vuelve a pechuguear, se vuelve a parar, y se va donde la Sofía, chupetea un poco, sapea otro tanto, ve a Feña y se baja donde él, escucha un ruido y se vuelve a desconcentrar.

Y aquí es donde sigue la pelota y me digo: “estoy cansada”. Porque seamos sinceras, cansa estar con las tetas al aire al llamado de la selva, en especial en la casa, cuando ni siquiera he terminado de tomar once porque la Olivia quiere pechuga o quiere dormir.

Recuerdo que con Sofía me pasó lo mismo, comencé a sentir ese agobio de dar pecho, agotamiento que se traduce en rechazo. Pero logré pasar la etapa, logré darle hasta los 3 años y medio. Logré pasar la frustración y disfrutar de la lactancia.

Ahora la disfruto, si, pero a medias.

TIPS de SUPERVIVENCIA:

  • Que la pareja se haga cargo por lo menos 5 minutos para poder tomarte un té o comerte un pan. Feña es quién se encarga de llevarme comida al sillón cuando no he podido tomar once.
  • Porteo en la espalda cuando hay que hacer la comida o ir a prepararle cosas.
  • Anticipar cosas que sucederán: “vamos a ir a preparar tu yogur con avena”, “vamos por unos arándanos”, “espérame aquí, voy al baño y vuelvo”, “vamos a salir, así que prepárate”, “Aquí hay que estar tranquilas” y así sucesivamente.
  • Mi gran aliada ha sido Sofía, ya que cuando necesito prepararle sus cosas le pido a ella que entretenga a Olivia mientras yo estoy en la cocina. Ella es quién puede aguantarla 5 minutos mientras yo estoy tomando el hervidor o calentando el pan.
  • Y lo más importante PAZciencia.  La leche materna SIEMPRE será el mejor alimento que le puedas dar.

Y recuerda: no eres tú, somos todas.

#Maternidad La dieta la comienzo mañana… (Si claro)

Muchas mujeres deben saber que hace mucha hambre, demasiada te diré yo, cuando una amamanta. Si es verdad. Cuando una da pecho a los bebés da lo mismo las dietas, tienes hambre todo el maldito día, al despertar y antes de acostarte. Hace hambre. Y a eso, súmale que también hace sed.

El domingo fuimos con Fernando y las niñas donde nuestro buen amigo Jose Luis Calfucura, Calfu para los amigos, a comer exquisita comida Mapuche a su cocinería en Cerrillos. Necesitábamos ir a ese oasis a comer rico y cosas distintas de las que probamos todos los días. Además la buena conversación y sobremesa que tuvimos fue genial.

A esta aventura dominguera se nos sumaron Mauricio y Victoria. Así que lo pasamos genial.

Ayer lunes debíamos salir a hacer los malditos trámites con Fernando, si como buen día lunes. Pero no sabíamos lo que nos esperaba después.

Al alumbrado de mi amorcito se le ocurrió ir a Salvador Cocina y Caféotro oasis dentro de Santiago Centro y el Paseo Ahumada. Hace meses que queríamos ir a almorzar, pero ayer la intención era pasar a saludar a Rolando, el chef, y comer unas cositas ricas porque Sofía estaba muerta de hambre.

Entre conversación y conversación terminamos almorzando allá, yo unos rigatti con pesto, más tomates al horno, con una brusqueta de fondos de alcachofa y un largo etc de cosas ricas que me hacen babear de nuevo.

Fernando por su lado comió prietas y un montón de cositas ricas.

Así no más ha sido nuestro fin de año, comiendo exquisito, con la tremenda familia que hemos formado, conociendo nuevas personas en nuestra vida.

Les dejo un par de fotos para que se deleiten…

Calfucura buffet
Cawello con Harina tostada donde el Calfu
salvador cocina
Comiendo rico donde Salvador Cocina y Café

 

#Maternidad Un nuevo parto, una nueva experiencia

MATERNIDADHa pasado más de un mes desde que caí nuevamente a urgencias por la colestasis que me afectaba. Complejo, porque ya había cumplido 37 semanas y ya me podían adelantar el parto (algo que siempre supe desde que me diagnósticaron. Si quieres saber más sobre la colestasis haz clic AQUÍ).

Después de una noche esperando los exámenes y lo que me dijeran los médicos pensé muchas cosas: primero que era afortunada de tener un embarazo medianamente saludable. Muchas de las chicas que estaban en Alto Riesgo tenían síntomas de pérdidas, dolores continuos, alzas de presión, etc.

Segundo también agradecí tener a un compañero todo terreno, que tuvo que bancarse hacer un millón de trámites importantes para la familia que JUSTO se debían hacer esa semana. Y también tener una mamá que se quedó con mi Sofía toda la semana que estuve hospitalizada.

Esa mañana el equipo médico me dijo que ya era hora, que mi bebé estaba bien y que no podía seguir con los tratamientos paliativos para la colestasis, ya que el único remedio era el parto. Pregunté a todo el equipo mil y una vez si la inducción podría terminar en cesárea y amablemente todos me respondieron que no, que podía tener mi parto normal.

Me hicieron dos inducciones: la primera se frustró ya que no avancé absolutamente nada, claro, si mi cuerpo aún no asimilaba que debía hacer nacer a mi pequeña. Fue frustrante ya que tanto Fernando como yo queríamos que naciera pronto y sin mayores complicaciones. Me volvieron a subir a Alto Riesgo y otra noche más de vigilia y con contracciones.

Segundo día, tenía 3 cm de dilatación pero todo estaba igual. Yo hubiese preferido que me enviaran para la casa pero no era posible. No importa, volví a hablar con el equipo médico quienes en todo momento me apañaron y me dijeron que podía tener un parto normal, idealmente sin anestesia, y que ellos me apoyarían en mis decisiones. Incluso el matrón que me atendió les explicó a las chicas estudiantes que debían apoyar a las madres que llegaran con su película clara.

Así es como, después de que me pasaron un poco de oxitocina, me llevaron a la sala de ejercicios donde pude estar arriba del balón kinésico TODO mi trabajo de parto, relajada, riéndome de cómo se dieron las cosas, que mi pareja me hiciera bromas, estar full acompañada, con música, feliz. Así me sentí. A pesar de que mi trabajo de parto no avanzaba casi nada.

Fernando estaba muerto de hambre y yo también, desgraciadamente no pude comer más que un par de jaleas (que las encontré el mejor manjar del mundo, jajaja). Él se fue a almorzar y yo arriba de la pelota (literalmente) con los monitores y la oxitocina pasando por mis venas. ¿Anestesia? Nada, yo estaba como tuna, dolores medianamente aguantables.

Seguí así toda la tarde… como hubo cambio de turno, llegó otra matrona que siguió la misma línea y seguimos. Pero no avanzaba.

Le señalé a la matrona que ya estaba cansada y ahí me explicó que el siguiente procedimiento, para que siguiéramos en la línea del parto normal era la rotura de bolsa. Por un lado tuve algo de miedo, pero por otro también me sentí tranquila que así podríamos seguir avanzando.

La verdad no podía seguir esperando a que mi parto avanzara solo. La colestasis no sólo podría dañarme a mi sino también a mi Olivia, quién de alguna u otra forma siempre sentí que quería salir antes de tiempo.

Así es cómo me rompieron bolsa y todo avanzó increíblemente rápido. Fernando se había ido para descansar un rato y comer, porque los hombres también se cansan y yo me quedé con la matrona y las estudiantes.

Siempre estuve acompañada de las estudiantes que me prestaron sus brazos y sus manos cuando las contracciones siguieron su curso y el dolor de apoderó de mi, cuando dejé de controlar las contracciones y me comencé a asustar. En ese momento pedí analgesia, si, porque no podía más, me había descontrolado y no podía calmarme. La matrona me fue y me dijo que tratara de todas formas de estar tranquila que el anestesista ya llegaba. 

Sentía ganas de pujar, sentía una gran presión en la parte baja y poco a poco iba sintiendo como era el momento. El anestesista voló, prepararon todo, yo estaba lista, tenía 8 cm de dilatación y la cabeza de mi Olivia se asomaba y era la hora. La primera dosis de anestesia calmó el temor que se había apoderado de mi. Justo llegó Fernando y nos reímos, era EL MOMENTO. 

La analgesia no me quito las contracciones ni me inmovilizó, sólo no sentía el dolor. Entramos a la sala de parto y en ese momento la matrona nos dice: ¿quieren luz apagada y con música? Asentimos, queríamos que naciera en un lugar lo más tranquilo posible.

Ella con unas manos increíbles hizo un masaje en mi canal de parto dándole espacio entre cada contracción para que naciera Olivia. Me impresionó, pude ver todo. En mi espalda estaban los brazos de Fernando ayudándome a pujar. La música que había era tan linda que me siguió relajando.

De repente sentí un peso menos, era la cabeza, ahí estaba, faltaba un pujo, pero mi hija venía con doble circular y tenían que sacarle su cordón antes de seguir. 

Último pujo y la vimos. Apego inmediato, vi su pielcita blanquita, era/es hermosa, no lloró, simplemente nació. Con Fernando lloramos, porque era algo que queríamos vivir juntos y pudimos vivirlo juntos. En ese momento explotamos de amor por Olivia. Luego vino el alumbramiento y también vimos su placenta, esa cunita que la cuidó por 37 semanas.

La comenzaron a limpiar y ahí lloró, como diciendo déjenme tranquila. Siguió pegadita a mi pecho, me la pusieron inmediato a mi pecho y mamó con ganas, siéndose acogida en esta familia que recibía a esta nueva integrante. 

Fue impresionante, lloré, abracé a la matrona y le di las gracias porque pude sanar el parto de Sofía y vivir un nuevo parto.

Siento hasta el día de hoy esa emoción de ver nacer a mi Olivia, de sentirme empoderada de mi parto, de sentirme respetada y sentirme mujer.

¿Usted cree que tuve un parto en una clínica? Pues déjeme decirle que no, fue en el Hospital San Borja Arriarán, con los matrones Carlos Espinoza y Karen Molina, incluyendo a las alumnas de la Chile que me acompañaron. Y si algún día llegan a leer esto déjenme volver a darles las gracias, ya que lo hice formalmente a través de la OIRS. Así como tenemos el derecho a reclamar, también tenemos el derecho y deber de felicitar.

#Maternidad Mi mamá jamás ocupó bebedent ni esas patrañas

usando sus pies para sobrevivir Es verdad, creo que mi mamá, jamás ocupó bebedent o lidocaína y de lo más bien que hoy tengo dientes y sobreviví.

A raíz de la masificación que ha tenido en los medios los perjuicios del bebedent o las pastas para la dentición de los bebés, como por ejemplo daños claros en la salud y hasta la muerte, me di cuenta que antaño las mamás no necesitaban esas cosas para calmar a los bebés, un pedazo de cochayuyo bastaba y sobraba para poder pasar esa incómoda etapa.

La verdad es que yo lo hice así, por problemas de lucas nunca le compré ni calmatol (remedio natural para la dentición), ni bebedent. Sólo mi pecho y pedazo de cochayuyo. Se comió a unos cuantos niños en la sala cuna, pero nada del otro mundo.

Creanme que no es necesario dar cosas para la dentición. Si es un momento complicado y bien molesto para los bebés, pero bueno, es parte de la vida… no le podemos dar algo siempre para todo.

Yo realmente recomiendo para la dentición los siguientes “remedios naturales”:

– El clásico cochayuyo

– Zanahoria fría en bastones o un pedazo completo para que chupetee

– Algún tipo de mordedor o algo donde pueda rascarse las encías.

– La clásica mano, si la mano del bebé. Ellos mismos la utilizan para calmarse y creanme que no pasa nada.

ATENCIÓN: Según el ISP, “los efectos más graves de intoxicación por lidocaina, benzocaína o prilocaína se presentan en el SNC y el sistema cardiovascular, y la sobredosis puede resultar en hipotensión severa, asistolia, bradicardia, apnea, convulsiones, coma, paro cardiaco, paro respiratorio y muerte. Por lo mismo, la recomendación del ISP es a NO usar este tipo de productos en niños menores de tres años para aliviar el dolor de las encías”

Pueden leer la noticia aquí http://www.24horas.cl/tendencias/saludybienestar/isp-recomienda-no-usar-lidocaina-ni-benzocaina-en-ninos-1351832