NaturNes: la evolución natural de los colados

naturnesLos primeros 1.000 días de los niños son clave para su crecimiento y desarrollo, ya que un comienzo sano es la base para una vida saludable. Por esto, Nestlé está comprometido con la alimentación infantil y, siguiendo las recomendaciones de pediatras y nutricionistas, ha mejorado aún más la calidad de sus productos, dando así cuerpo a la nueva línea de colados y picados Nestlé Naturnes.

En la elaboración de los colados y picados NaturNes, se utilizan ingredientes 100% naturales y frutas orgánicas.  No contienen sal ni azúcar añadida. El color de cada receta proviene solo de las frutas y verduras que contiene, y gracias a su sistema de sellado al vacío, pueden conservarse en óptimas condiciones durante 1 año, sin necesidad de usar preservantes.

Nestlé Naturnes cuenta con el reconocimiento de la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe) lo que significa que reconocen su calidad y adecuado contenido nutricional.

Para quienes quieran ver más de cerca cómo se elaboran estos productos, todos los meses Nestlé invita a un grupo de mamás y papás a visitar su fábrica, ubicada en San Fernando, VI Región. Infórmese en www.comienzosanovidasana.cl.

Ropa para bebés antimicrobianas con tecnología en Cobre

BabyCu es el nombre de la empresa chilena dedicada a la comercialización de ropa infantil y accesorios de algodón con fibra de cobre y zinc para bebés prematuros, recién nacidos y niños hasta los 2 años, que incorpora en cada prenda  la  tecnología de Incopper, que elimina un 99,90% de hongos y bacterias.

babycu body
Diseño y tecnología, dos características fundamentales que se unen para mantener protegido a los más pequeños. Daniela Cartes, fundadora y socia de BabyCu se inspiró de su propia experiencia de maternidad al tener hijos con dificultades respiratorias y dermatológicas, convirtiéndose en pionera en Latinoamérica al identificar las propiedades efectivas del cobre y zinc frente a bacterias, virus, hongos y ácaros en contacto directo con la piel de niños recién nacidos. “BabyCu no solo protege a nuestros bebés, se transforma en su segunda piel, cuidándolos de forma natural y saludable gracias al cobre, nuestro metal nacional ”, agrega Daniela.

BabyCu nace en 2013 en Concepción y se convirtió en la primera marca en crear prendas y accesorios con tecnología en cobre CERTIFICADA. Entre sus prendas destacan las camisetas y bodys fabricados con broches hipoalergénicos, con diseños únicos y cómodos que permiten un cambio de ropa fácil y rápido, ayudando a prevenir y proteger a los bebés de enfermedades infecciosas e inflamatorias, entregándoles una mejor calidad de vida.  

Verano protegido

babycu2También cabe destacar la importancia de los accesorios BabyCu en los meses de verano, siendo de gran ayuda si se planea ir de vacaciones con hijos. BabyCu, además de su línea de sus prendas de vestir, cuenta con Mantas de Arrullo que mantienen al bebé en un cálido y protegido ambiente, con toda la eficacia antibacteriana de la tela certificada, actuando como una capa protectora entre el niño y las superficies, evitando contagios y enfermedades.

Al mismo tiempo, las bolsas antimicrobianas de traslado previenen la contaminación de elementos que regularmente son transportados como mamaderas, chupetes y mordedores. Un producto de gran utilidad para usar durante todo el año y en especial estas vacaciones.

Actualmente BabyCu está presente en todo el país, ofreciendo productos a través de su página web www.babycu.cl, redes sociales y tiendas en: Petittom Concepción, Santiago (Pueblito del Inglés), Al-Ma tienda  y Taller Limón en Chillán.

¿Cómo le saco los pañales a mi bebé?

sacar pañales bebé¿Comenzaron las altas temperaturas y usted está pensando que ya es  hora que su hijo/a deje de usar pañales? La docente de la Escuela de Enfermería de la Universidad Central, Bárbara Alfaro, explica que en esta época muchos padres deciden intentar que sus hijos se saquen los pañales, debido principalmente a que los niños se visten con menos ropa, por lo que es más fácil y rápido sentarlos en el baño o urinal.

A juicio de la especialista, el control de la orina diurna normalmente se logra entre el año y medio y los 3 años, lo que dependerá de la maduración de cada niño.

Pero, ¿cómo podemos darnos cuenta si un niño se encuentra preparado para iniciar esta etapa? “En primer lugar debe ser capaz de sentarse y caminar sin ayuda, obedecer instrucciones sencillas, permanecer seco por más de dos horas, y manejar algunas palabras o conceptos básicos que le permitirán avisar cuando sienta deseos de orinar o defecar”, explica la enfermera Bárbara Alfaro.

El proceso puede tardar días o meses,  dependiendo de la maduración de cada niño. No es buen momento intentar este entrenamiento cuando esté siendo sometido a cambios importantes, por ejemplo, ingreso a una sala cuna o llegada de algún hermanito.

Para que el proceso de dejar los pañales culmine con éxito, la docente de la Escuela de Enfermería de la Universidad Central entrega  algunos consejos:

  1. Se debe conseguir un urinal idealmente portátil, que pueda ser llevado a cualquier lugar donde este el niño/a; y en el que quede cómodamente sentado. Los varones podrían inicialmente orinar sentados y posteriormente aprender a hacerlo de pie.
  2. Vestir al niño/a con ropa cómoda, en períodos de calor pueden usar calzones o calzoncillos (sin pantalones).
  3. Los niños aprenden por imitación, por lo tanto se les debe mostrar cómo se usa el inodoro, si tiene algún hermanito mayor también se debe incorporar en el proceso mostrándole al hermano como se orina o defeca.
  4. Tener paciencia; es normal que durante el proceso el niño/a inicialmente avise cuando ya se haya hecho, luego lo hará mientras se hace, para finalmente avisar cuando sienta deseos. Nunca se les debe regañar por que esté hecho, ya que podrían relacionarlo con una experiencia negativa lo que dificultaría más que utilicen el urinal.
  5. Felicitar al niño/a cada vez que utilice el urinal o baño correctamente, manteniéndose seco.
  6. Una vez que maneje el control de orina diurno se puede seguir con el pañal nocturno. En este caso se puede cubrir el colchón con algún plástico para impedir que se moje y evitar que beba muchos líquidos antes de acostarse. Si permanece seco durante la noche, la primera actividad de la mañana debe ser orinar. El control nocturno pueden alcanzarlo entre los 3 y 5 años.

“Como todo proceso puede tener avances y retrocesos durante el mismo, algunos días el niño o niña lo hará mejor y otros días peor, dependiendo de su nivel de madurez, no de su edad. Todos los niños aprenden en ritmos distintos y no significa que sean más o menos inteligentes que otros”, finaliza la enfermera Bárbara Alfaro.

Jornada de Maternidad y Crianza llamada “Claves y beneficios del apego y la lactancia”

Si estás embarazada o comenzando tu lactancia esta jornada te encantará, además es GRATIS y puedes aprovechar la información de especialistas de la Clínica Alemana.

jornada de apego y crianza

Más información aquí https://portal.alemana.cl/wps/wcm/connect/internet/home/landing/jornada-de-maternidad-y-crianza

 

#Maternidad La importancia de acoger a los niños cuando hacen pataletas

Llantos, gritos y mucho enojo son las características típicas de las pataletas infantiles, que ciertamente todo padre y madre ha tenido que experimentar más de alguna vez, pero que no siempre son comprendidas en su cabalidad. ¿Qué hacer en estos casos? Experta aborda esta problemática del desarrollo.

katniss pataletaAl leer la palabra “pataleta” se viene a la mente la imagen de una niña o niño descontrolado, pateando, llorando, gritando y exigiendo la atención de un adulto, que no siempre sabe cómo reaccionar ante este episodio. “Tal vez, la mayoría de esas veces hayas podido mantener la calma, logrando acogerlo, enseñándole como procesar su emoción. Tal vez, otras tantas, te puedes haber sentido superado, retándolo duramente o enviándolo a su pieza, mientras tú buscabas retomar tu autocontrol”, señala la psicóloga de la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la Universidad del Pacífico, Carolina Pollman.

La especialista indica que cuando nos vemos enfrentados a la crianza es normal que surjan dudas sobre la mejor manera de manejar ciertas situaciones con los hijos y, entre ellas, están las pataletas, las que puede hacernos sentir a ratos confundidos sobre cuál es la mejor estrategia para lograr que los niños crezcan sanos y felices. “Además, es frecuente escuchar hasta hoy comentarios alusivos a que los niños se van a malcriar si se les pone atención cuando hacen pataletas”, agrega la experta.

Entonces, ¿qué hacer? “Desde la psicología, es clara la relevancia que tiene un apego seguro en el desarrollo infantil. El apego se refiere a la necesidad primaria de los bebés y niños de establecer lazos cálidos, sólidos y cercanos con sus cuidadores, pudiendo ser la madre, el padre u otro cuidador. El ser humano nace dependiente y desvalido, por lo que los bebés y niños necesitan de esa cercanía, cuidado, amor y protección para sobrevivir. Tanto como requieren respirar o alimentarse, necesitan desarrollar vínculos profundos, en los cuales sentirse contenidos”, explica la profesional.

Es en esa relación segura e íntima donde aprenden que sus necesidades emocionales son dignas de ser consideradas y se vivencian como personas importantes. “Es decir, donde son capaces de sentar las bases para la autoestima y para el establecimiento de relaciones nutritivas con los demás. Solos o alejados del adulto, simplemente no pueden regular sus emociones ni satisfacer sus necesidades”, aclara la psicóloga de la U. del Pacífico.

img_2404Es por eso que es importante atender el llamado de los niños. “Cuando los niños (bebés e infantes) sienten que son vistos y que sus necesidades son consideradas y atendidas, van aprendiendo a regular su estrés, como puede ser frente a una sensación interna de malestar que aparece cuando tienen hambre, frío, soledad, dolor, sueño, miedo ante un ruido fuerte, etc., desarrollando conductas de apego –como el llorar o llamar– que les permiten llamar la atención del cuidador y recibir, en el caso de una relación de apego sana,  cercanía, cuidado y confort”, plantea Carolina Pollman.

Un cuidador sensible y receptivo a las pataletas del niño y otras señales de desregulación emocional, realizará a su vez comportamientos orientados a calmarlo y disminuir su estrés. “Es bueno abrazarlo, acompañarlo, hacerle cariño, ayudarle a cambiar temporalmente su foco de atención y hablarle para que se calme”, sugiere.

Por el contrario, si no se hace este tipo de acciones, lo único que se logra es aumentar el estrés. “Si como padres consideramos que las pataletas son estados negativos que los niños tienen que regular solos, como cuando los enviamos a su pieza para que pasen un ´tiempo fuera´ o los retamos, lo único que lograremos es que el estrés de los niños aumente y, además, aprenderán e internalizarán que cuando se sienten mal y no saben cómo pedir ayuda, el cuidador los deja solos”, advierte la especialista.

Pollman añade que cuando un hijo hace pataletas es cuando más necesita a su madre, padre o cuidador. “Requiere que lo veas y consideres, pues te está mostrando que no puede manejar su emocionar sin tu ayuda. Requiere confiar en ti y tener la seguridad de que si le pasa algo al enfrentar nuevos desafíos, como es cuando se asusta, se cae o se preocupa, podrá acudir a ti y contar con tu ayuda. Desde esa experiencia fundante logrará posteriormente confiar en otras personas y establecer lazos profundos, aprendiendo a manejar el estrés”, asegura.

Por ello es importante que los adultos a cargo de estos niños también acudan a sus recursos internos. “Alguna imagen, recuerdo positivo, frase  o gesto acogedor, aprendizaje sobre cómo otro significativo te enseñó en el pasado a regular tus emociones. Por ejemplo, recordar que cuando me sentía triste por algo, mi abuela me escuchaba sin hacer muchas preguntas, me acompañaba y me preparaba leche asada”, aconseja la experta de la Universidad del Pacífico.

Para la psicóloga es importante hacer todos los esfuerzos en este tipo de situaciones. “Junto con acoger a tu hijo, en la medida que va creciendo es clave modelarle maneras adecuadas de expresar su enojo o malestar, poniendo límites claros y ayudándole a poner nombre a sus emociones y, de ese modo, identificando qué necesita para recuperar su tranquilidad, en un vínculo que él sienta como disponible y presente”, acota.

También es clave recurrir a algún tipo de ayuda si este trabajo no es fácil. “Si evocar una experiencia contenedora personal en este momento de la vida te está resultando difícil, tienes todo el derecho a tomarte un tiempo para tranquilizarte y/o acudir al apoyo de otras personas si ves que te sientes superado, pues ser padre y madre es algo que aprendemos día a día”, finaliza la psicóloga de la Universidad del Pacífico.

#Maternidad Cómo sufren los padres de bebés hospitalizados

Una experta en neonatología explica las consecuencias que tiene para los padres tener un bebé prematuro o con alguna enfermedad que lo obligue a estar hospitalizado. La madre suele sentirse incapaz de cuidar a su hijo, mientras que el apego se debilita.

bebe neonatologíaCuando una mujer da a luz a un hijo prematuro o enfermo en un recinto hospitalario, el recién nacido generalmente se va directo a una sala aparte, donde permanece bajo estricta observación y con visitas sumamente restringidas, donde al inicio la información es poca y muy técnica para padres que nunca han vivido una situación similar. Allí, el apego inicial entre los padres y su hijo es menor o casi nulo, lo que podría afectar el desarrollo del pequeño y también impactaría a sus progenitores.

“Desde sus inicios, las Unidades de Neonatología en Chile centraron sus esfuerzos en el desarrollo de aquellos aspectos tecnológicos que permitieran mejorar la sobrevida del recién nacido de alto riesgo, en especial del prematuro extremo. Esto privilegió la formación de unidades cerradas, con estrictas medidas para el control de infecciones, lo que limitó severamente el ingreso de los padres”, explica Patricia Fernández, directora de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad del Pacífico

“Debían usar ropa especial, los horarios de atención eran muy breves, le daban poca importancia a la mujer y la lactancia, y solo podían ingresar los padres. De esta manera, el modelo de atención se centró en el recién nacido y el equipo médico, excluyendo a la familia. Esto condujo a un enorme distanciamiento entre la familia y el recién nacido, tanto sano como enfermo, y la lactancia materna también se dificultabay era considerada reemplazable por medio de fórmulas lácteas”, apunta Fernández.

En un escenario de creciente tasa de cesáreas y de un decreciente interés en la lactancia materna, se comenzó a estudiar en profundidad el desarrollo infantil. Hoy se comprende que los trastornos mentales son consecuencia de la interacción entre la genética y el medio ambiente, expresados en el desarrollo cerebral. Por ello, la Organización Mundial de la Salud llamó la atención a los profesionales del área sobre las políticas destinadas a la atención del parto y del recién nacido.

De hecho, en 1995 la oficina chilena de UNICEF publicó la Cartilla de Derechos del Niño Hospitalizado, que señala, entre varias temáticas, que el recién nacido tiene derecho al apego al nacer, a permanecer con sus padres día y noche, y a ser amamantado por su madre. Pero, según destaca la especialista, hoy en día el problema continúa en algunas unidades, donde existen horarios de visita y restricción al ingreso de otros familiares o de los hermanos.

“En la actualidad, si el recién nacido requiere ser hospitalizado, queda solo en manos del personal de salud, que continuamente rota en turnos, y auxiliado por monitores y equipos cada vez más sofisticados. La hospitalización significa la mayoría de las veces separar al niño de sus padres, es decir, entregarlo al cuidado de equipos de salud desconocidos, en un ambiente hostil, lleno de ruidos, luces, equipamiento y tecnología desconocida. Los padres tienen sentimientos contradictorios con esto, generando una situación de crisis que el equipo de salud debe saber manejar”, indica la docente de la Universidad del Pacífico.

La soledad del recién nacido 

Mientras el bebé se recupera de alguna enfermedad o se estabiliza, los padres suelen preocuparse y experimentar sentimientos negativos, ya que no pueden compartir con su hijo todo lo que quisieran, particularmente cuando el bebé es prematuro y las medidas sanitarias y de seguridad aumentan.

A los padres de niños prematuros se les separa brusca y precozmente de su hijo. Están solos en un ambiente desconocido, tienen miedo al futuro y se preguntan continuamente si el bebé sobrevivirá. Muchas veces reciben información inadecuada y a la vez se sienten incapaces para cuidarlo o hacer cosas por sus hijos. Sienten que el personal es más diestro para realizar ese cuidado y además no necesariamente se les incluye cuando el niño ya se encuentra estable de su condición de salud”, describe la directora de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad del Pacífico, Patricia Fernández.

La profesional agrega que durante los periodos de separación entre el recién nacido y sus padres, la madre se siente incapaz y poco útil, ya que es el personal médico el que se hace cargo del cuidado del pequeño. “La madre enfoca su atención en la alimentación y siente que el personal del recinto médico cuida mejor a su hijo que ella. Su percepción de incapacidad provoca alteración en la producción de leche, lo que aumenta más ese sentimiento”, describe la experta en neonatología.

Por otro lado, es importante incluir al padre en todos los procesos y darle facilidades para que pueda acompañar a la madre y a su hijo. “Es importante la presencia del padre desde el periodo prenatal y se deben dar facilidades para que acompañe a la madre durante el trabajo de parto y el nacimiento, aunque se trate de una intervención cesárea”, indica la Enfermera Clínica.

Muchas veces cuando la guagua presenta algún tipo de enfermedad o requiere de cuidados especiales por nacer antes de los nueve meses, es el hospital o la clínica la que mantiene apartado al bebé de los padres, pero la especialista en Recién Nacido de Alto Riesgo y Magíster en Salud Pública recalca que se debe avanzar hacia la apertura.

“También las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales deben tener una mayor apertura a la presencia de los padres, con ambientes que les permitan ciertas comodidades, como por ejemplo salas de espera acogedoras, lugares donde los padres puedan descansar, entre otros. El contacto piel a piel del bebé durante la hospitalización y el método canguro durante la hospitalización con el padre y/o la madre es fundamental en la medida que el niño se encuentre en condiciones de realizarlo”, enfatiza.

“Hay que considerar al recién nacido como una persona en constante interacción con el medio, donde su familia será una fuente importante de afectividad, seguridad y relaciones permanentes a través del apego, la lactancia materna, el contacto físico y la estimulación. El deber del equipo de salud es velar para que se puedan llevar a cabo acciones de cuidar efectivamente, a través de un compromiso diario con la familia y el niño enfermo”, indica Patricia Fernández.

“Es importante también realizar prácticas que permitan modificar el ambiente donde está el niño en estas unidades, disminuyendo los ruidos, las luces y usar técnicas de estimulación temprana como masajes, método canguro y otros, que ayudan al desarrollo del recién nacido quien, en muchos casos, permanecerá más de dos meses hospitalizado”, finaliza la directora de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad del Pacífico.

#Maternidad El “arte” de amamantar en invierno

Ángela volvió a trabajar hace un mes y su pequeña hija tiene sólo 6 meses de vida y un largo periodo de amamantamiento por delante. Ella no quiere cortar la lactancia por el regreso al trabajo, pero reconoce que todo ha sido más difícil, sobre todo un aspecto que no consideró: la lactancia en invierno.

“Es súper incómodo, no sabes qué usar y es un problema tener que amamantar sobre todo fuera de la casa. Lo mismo ocurre cuando tengo que sacarme leche, tengo que desvestirme por completo para poder hacerlo y con el frío que hace, es de verdad una tortura”, señala Ángela Garnier

MadremíaAfortunadamente hoy existen soluciones en diseño que permiten no sacarse nada, ni siquiera en invierno, logrando el objetivo de amamantar sin pasar frío.

Se trata de los nuevos sistemas de apertura que existen en el mercado y que son utilizados en prendas de vestuario como camisetas, poleras, polerones, tejidos, sostenes y vestidos y que permiten amamantar en total discreción. “Son sistemas creados para dar papa en cualquier momento y lugar y sobre todo en momentos en que el frío nos obliga a andar muy abrigados y no queremos sacarnos todo lo que llevamos puesto, porque muchas veces no podemos y por eso hay que buscar soluciones”, explica Andrea Tschorne, gerenta comercial de Madremía, tienda especializada en ropa para embarazadas y mujeres en periodo de lactancia.

Para que puedas reconocerlos, Andrea detalla cómo funcionan los cuatro tipo de broches que debes buscar a la hora de elegir las prendas que utilizarás en el periodo de lactancia:

Pull Down 

Sistema que incorpora broches en diversas modalidades. Ya sea con broches al hombro, laterales o al centro, se baja la pieza superior y se accede a dar pecho levantando la capa secundaria (o capa de lactancia). Sistema muy discreto para dar papa, los broches dan un toque moderno a las prendas por lo que aplica en tenidas sport ideal para el día a día e incluso durante la noche pueden ser utilizadas como parte de arriba del pijama.

The Side 

Con este sistema las prendas cuentan con una capa superior completa (conocida como falso) que disimula y cubre la capa de lactancia a la cual se accede por el costado permitiendo un acceso lateral al pecho. Sistema que proporciona la mayor cobertura del pecho al momento de amamantar, muy útil cuando se da pecho en espacios públicos o con otras personas presentes para mayor discreción.

Ligt Up 

Sistema donde se levanta la pieza superior y se accede a dar pecho bajando la capa secundaria (o capa de lactancia). Este modelo de corte es ideal en tenidas para el trabajo ya que disimula en forma perfecta si los pechos están muy congestionados y es muy práctico para ocupar con el extractor de leche.

Cross Over 

Es el sistema más tradicional de acceso, donde las piezas que cubren el pecho van cruzadas sobre éste, permitiendo un acceso ya sea por la parte superior al bajar la pieza o bien un acceso inferior levantando la pieza. Las poleras que utilizan este sistema son ideales para mamás con poco busto, pues realzan el escote y moldean una linda figura.

“En Madremía hemos hecho nuestras prendas basadas en la experiencia, que es la que nos lleva a pensar nuestras creaciones. Es por eso que hoy, si tu utilizas todas las alternativas que tenemos, puedes salir de acá con un sostén con un broche especial, además de una camiseta que tiene cortes sobre los pechos que da un acceso directo al sostén y un polerón que cuenta con un sistema de apertura lateral, que te permitirá amamantar en cualquier lugar, ya que por un lado tu hijo logrará tapar una parte y por la otra el polerón te cubrirá. También tenemos tejidos, con un pronunciado escote y una pieza interior que simula otra prenda, la cual es fácil de correr”, señala Andrea

#Maternidad No sé que esperas de tu bebé

Caras locas
Recuerdo cuando hice el título de este post estaba tan indignada, tan pero TAN indignada que tenía que escribir. El tema esque por cosas del destino no pude escribir ese día, entonces simplemente se fue decantando esa rabia. rabia.Ahora voy a explicar por qué tengo/tenía

Me he dado cuenta, con el tiempo que paso en redes sociales (no es que deje a mis hijas tiradas por ahí saltando arriba de la cama, llenas de mocos y con los pañales sucios, no, trabajo como community manager por ende, en mi horario de oficina, estoy muchas horas en redes sociales), que invierto en ayudar a algunas mamás que necesitan un poco de apoyo, contención o quizás un paipe (expresión para decir: “un remezón”), que la maternidad es un mundo complejo de entender.

Tan complejo que ni siquiera yo logro descubrirlo (mi propia maternidad es un cúmulo de preguntas, dudas, respuestas, análisis diario). Cuando escribo aquí es una forma de desahogo de mi mente que busca las mil y un explicaciones de este complejo mundo llamado “maternidad”.

Pero si me he cuestionado que una como madre espera muchas cosas de los bebés. No sé si es por efecto macabro de la publicidad, porque nos quisimos hacer un “mundo ideal”, porque nos contaron que la maternidad es maravillosa, que es “el amor más grande del mundo”. Porque quisimos seguir a las películas gringas, que muestran guaguas tranquilas, que no se mueven, que no lloran, que usan chupete o que no se mandan embarradas.

Esperamos que los bebés se comporten como adultos ¿Qué curioso no?

IMG_9242Me ha tocado leer a varias mamás (en algún momento yo también estuve en ese grupo) decir: es que mi bebé no para de llorar, es que mi bebé se mueve y no sé que tiene, es que mi bebé está metiéndose la mano a la boca, es que mi bebé mamá más que el manual que me entregaron a la salida de la clínica, que mi bebé hace la caca hedionda (no, sorry no huele a flores), es que mi bebé quiere brazos y no pesca su cuna/mecedora/moisés (que yo compré con los ahorros que muchas veces una no tiene), es que mi bebé no quiere dormir toda la noche (graaaaan mentira de la maternidad, de algunos profesionales de la salud), es que mi bebé no se da con otras personas (galla: pasó la NO despreciable suma de 40 semanas en tu vientre).

Y a todas aquellas que tienen bebés, por lo general, sanos (obvio, hay EXCEPCIONES a todas las reglas), les cuento que es LO más normal del mundo.

Los bebés recién nacidos vienen de un hermoso mundo intrauterino, donde los latidos de la mamá son lo que más escuchan y lo que sienten conectados es eso, calor materno, y de repente salir al mundo más o menos hostil, donde todas las personas que te rodean tiene algo que decirte, más o menos, todos quieren decirte cómo funcionan los bebés y entre el puerperio, las hormonas locas, aceptar la “nueva vida” que se viene, es difícil entender que este mundo de “Bilz y Pap” que la publicidad dice que son las madres no es tal.

Que muchas veces es difícil preparar comida porque no hay tiempo, que te has olvidado de ir al baño, que no tienes idea como es que la comida llegó a tu ropa. Y un sinfín de preguntas sin respuesta que podrías estar todo el rato pensando.

Y también te das cuenta que esperas muchas cosas de tu bebé que nunca fueron verdad (o que en el fondo están alejadas de la realidad): que dormirá como un angelito, que tu cuerpo volverá a ser el mismo, que te verás fresca y renovada caminando con tu bebé en el coche, que podrás darte un baño de tina, que como nunca te sentirás feliz y exultante de amor (no siempre es así, muchas veces te preguntas dónde está ese amor de tele), que podrás dejar a tu bebé encargado CASI con cualquier ser humano, que tendrás siempre brazos para apoyarte (algo que muchas veces no es así, la gran mayoría).

Y, entonces ¿qué espero?

Nada. Lo mejor es aprender a vivir la realidad, a disfrutar la locura de ser madre, aprender a conocerte y a conocer a este ser humano que trajiste al mundo. A disfrutarlo con todo. Y el conocimiento es poder, infórmate, fórmate y aprende.

#Maternidad De crisis y otras hierbas

Ayer me fui en una volada muy loca que tenía atravesada hace rato en el corazón.

Sofía y Olivia
Todas sabemos que cuando somos mamás las cosas cambian, los niños crecen a la velocidad de la luz, que muchas veces no logramos conectarnos y entender qué le pasa a mi bebé. Es cierto, los bebés viven las llamadas “crisis de crecimiento”, estudiadas y señaladas como momentos donde el bebé ajusta su producción de leche y curiosamente es en estas crisis en que muchas mamás dejan de dar pecho.

¿Por qué dejan de dar pecho?

Porque comienza la cantaleta frases estilo “tu bebé está quedando con hambre”, “tu leche no es gruesa”, “tu leche no es suficiente”, “es un bebé comelón y necesita más”, “parece que no eres buena productora” y lo peor es que una está en un momento tan vulnerable y lo único que quieres es no dañar a este nuevo ser que está en tus brazos, que lo trajiste al mundo con todo el amor que tienes.

Y comienzas a angustiarte porque todo el mundo te dice que le des “el rellenito”. Y paf! Caes en la sensual trampa del “rellenito” y tu lactancia se fue a las pailas.

¡¿Por qué cresta existen las crisis de crecimiento?!

Porque crecer es algo que hacemos todos los seres humanos, animales, el mundo. Evolucionamos. Siempre hay crisis. Estudié Ciencia Política 5 años, y me he dado cuenta que ASÍ FUNCIONA EL MUNDO. Vivimos en un mundo lleno de crisis. Y los bebés no son la excepción, los niños, los adolescentes ni los adultos se escapan de esto.

La crisis es parte de nuestra vida. Un sabio profesor me dijo un día que la crisis es la destrucción para poder nuevamente construir algo. Y desde mi mirada global de la vida, así es…

SofíaLos bebés vienen de un mundo protegido, del útero materno, donde hay calor, comida, vida y de repente pasan su primera crisis: NACER. Encontrarse con focos, gente que no han escuchado nunca, luces, manoseo, ropa (¡si poh! ropa porque si no pierden temperatura) y lo único que desean es el calor corporal de su madre, lo único que conocen.

Luego van creciendo y van necesitando más alimento del que primero producían. El calostro se transforma en leche (mal llamada gruesa, porque TU LECHE ES PERFECTA para tu bebé). Todo bien, logras establecer la lactancia y tu bebé crece todos los días muy rápido y va necesitando más y más leche, por ende necesita estar más al pecho porque ¡A MAYOR SUCCIÓN MAYOR PRODUCCIÓN! Y de repente vuelves a escuchar esas frasecillas ignorantes en el momento de mayor vulnerabilidad.

Logras pasar, todo vuelve a la “normalidad” pero vamos, de nuevo una crisis. Pasas la siguiente crisis, normalidad y ¡PAF! crisis de nuevo… pero esta vez pasa más tiempo y en tu cabeza dices: ¡¿pero qué crisis es ahora?! y te das cuenta que la vida está llena de crisis.

Como los bebés son pequeños y crecen a la velocidad de la luz las crisis son más seguidas, pero tu también vives tus propias crisis, tus propios cuestionamientos a la existencia, al mundo, pero nuestras crisis de adultos son más espaciadas. Los adultos mayores también tienen sus crisis pero ellos han recolectado sabiduría y también las procesan de una manera absolutamente distinta a la nuestra.

Entre más pequeño es un bebé más seguidas son sus crisis, pero cuando van creciendo estás se vuelven más distantes, pero seguirán igual: el día que entre al colegio, cuando descubra su sexualidad, la menstruación, cuando sus órganos sexuales se desarrollen aún más, y un largo etcétera.

Y este es el momento en que dejas de buscar la explicación a las crisis de los 15 días, la de los 3 meses, la de los 6 u 8 meses, la crisis del año… y simplemente te entregas a la maternidad, te empoderas que tu leche es la suficiente, que tu hijo crece sano en tus brazos, que tu cuerpo es poderoso y sabio. Que todas las mujeres estamos hechas para dar pecho. 

¡TU PUEDES!

#Maternidad Un nuevo parto, una nueva experiencia

MATERNIDADHa pasado más de un mes desde que caí nuevamente a urgencias por la colestasis que me afectaba. Complejo, porque ya había cumplido 37 semanas y ya me podían adelantar el parto (algo que siempre supe desde que me diagnósticaron. Si quieres saber más sobre la colestasis haz clic AQUÍ).

Después de una noche esperando los exámenes y lo que me dijeran los médicos pensé muchas cosas: primero que era afortunada de tener un embarazo medianamente saludable. Muchas de las chicas que estaban en Alto Riesgo tenían síntomas de pérdidas, dolores continuos, alzas de presión, etc.

Segundo también agradecí tener a un compañero todo terreno, que tuvo que bancarse hacer un millón de trámites importantes para la familia que JUSTO se debían hacer esa semana. Y también tener una mamá que se quedó con mi Sofía toda la semana que estuve hospitalizada.

Esa mañana el equipo médico me dijo que ya era hora, que mi bebé estaba bien y que no podía seguir con los tratamientos paliativos para la colestasis, ya que el único remedio era el parto. Pregunté a todo el equipo mil y una vez si la inducción podría terminar en cesárea y amablemente todos me respondieron que no, que podía tener mi parto normal.

Me hicieron dos inducciones: la primera se frustró ya que no avancé absolutamente nada, claro, si mi cuerpo aún no asimilaba que debía hacer nacer a mi pequeña. Fue frustrante ya que tanto Fernando como yo queríamos que naciera pronto y sin mayores complicaciones. Me volvieron a subir a Alto Riesgo y otra noche más de vigilia y con contracciones.

Segundo día, tenía 3 cm de dilatación pero todo estaba igual. Yo hubiese preferido que me enviaran para la casa pero no era posible. No importa, volví a hablar con el equipo médico quienes en todo momento me apañaron y me dijeron que podía tener un parto normal, idealmente sin anestesia, y que ellos me apoyarían en mis decisiones. Incluso el matrón que me atendió les explicó a las chicas estudiantes que debían apoyar a las madres que llegaran con su película clara.

Así es como, después de que me pasaron un poco de oxitocina, me llevaron a la sala de ejercicios donde pude estar arriba del balón kinésico TODO mi trabajo de parto, relajada, riéndome de cómo se dieron las cosas, que mi pareja me hiciera bromas, estar full acompañada, con música, feliz. Así me sentí. A pesar de que mi trabajo de parto no avanzaba casi nada.

Fernando estaba muerto de hambre y yo también, desgraciadamente no pude comer más que un par de jaleas (que las encontré el mejor manjar del mundo, jajaja). Él se fue a almorzar y yo arriba de la pelota (literalmente) con los monitores y la oxitocina pasando por mis venas. ¿Anestesia? Nada, yo estaba como tuna, dolores medianamente aguantables.

Seguí así toda la tarde… como hubo cambio de turno, llegó otra matrona que siguió la misma línea y seguimos. Pero no avanzaba.

Le señalé a la matrona que ya estaba cansada y ahí me explicó que el siguiente procedimiento, para que siguiéramos en la línea del parto normal era la rotura de bolsa. Por un lado tuve algo de miedo, pero por otro también me sentí tranquila que así podríamos seguir avanzando.

La verdad no podía seguir esperando a que mi parto avanzara solo. La colestasis no sólo podría dañarme a mi sino también a mi Olivia, quién de alguna u otra forma siempre sentí que quería salir antes de tiempo.

Así es cómo me rompieron bolsa y todo avanzó increíblemente rápido. Fernando se había ido para descansar un rato y comer, porque los hombres también se cansan y yo me quedé con la matrona y las estudiantes.

Siempre estuve acompañada de las estudiantes que me prestaron sus brazos y sus manos cuando las contracciones siguieron su curso y el dolor de apoderó de mi, cuando dejé de controlar las contracciones y me comencé a asustar. En ese momento pedí analgesia, si, porque no podía más, me había descontrolado y no podía calmarme. La matrona me fue y me dijo que tratara de todas formas de estar tranquila que el anestesista ya llegaba. 

Sentía ganas de pujar, sentía una gran presión en la parte baja y poco a poco iba sintiendo como era el momento. El anestesista voló, prepararon todo, yo estaba lista, tenía 8 cm de dilatación y la cabeza de mi Olivia se asomaba y era la hora. La primera dosis de anestesia calmó el temor que se había apoderado de mi. Justo llegó Fernando y nos reímos, era EL MOMENTO. 

La analgesia no me quito las contracciones ni me inmovilizó, sólo no sentía el dolor. Entramos a la sala de parto y en ese momento la matrona nos dice: ¿quieren luz apagada y con música? Asentimos, queríamos que naciera en un lugar lo más tranquilo posible.

Ella con unas manos increíbles hizo un masaje en mi canal de parto dándole espacio entre cada contracción para que naciera Olivia. Me impresionó, pude ver todo. En mi espalda estaban los brazos de Fernando ayudándome a pujar. La música que había era tan linda que me siguió relajando.

De repente sentí un peso menos, era la cabeza, ahí estaba, faltaba un pujo, pero mi hija venía con doble circular y tenían que sacarle su cordón antes de seguir. 

Último pujo y la vimos. Apego inmediato, vi su pielcita blanquita, era/es hermosa, no lloró, simplemente nació. Con Fernando lloramos, porque era algo que queríamos vivir juntos y pudimos vivirlo juntos. En ese momento explotamos de amor por Olivia. Luego vino el alumbramiento y también vimos su placenta, esa cunita que la cuidó por 37 semanas.

La comenzaron a limpiar y ahí lloró, como diciendo déjenme tranquila. Siguió pegadita a mi pecho, me la pusieron inmediato a mi pecho y mamó con ganas, siéndose acogida en esta familia que recibía a esta nueva integrante. 

Fue impresionante, lloré, abracé a la matrona y le di las gracias porque pude sanar el parto de Sofía y vivir un nuevo parto.

Siento hasta el día de hoy esa emoción de ver nacer a mi Olivia, de sentirme empoderada de mi parto, de sentirme respetada y sentirme mujer.

¿Usted cree que tuve un parto en una clínica? Pues déjeme decirle que no, fue en el Hospital San Borja Arriarán, con los matrones Carlos Espinoza y Karen Molina, incluyendo a las alumnas de la Chile que me acompañaron. Y si algún día llegan a leer esto déjenme volver a darles las gracias, ya que lo hice formalmente a través de la OIRS. Así como tenemos el derecho a reclamar, también tenemos el derecho y deber de felicitar.

#Maternidad Mi mamá jamás ocupó bebedent ni esas patrañas

usando sus pies para sobrevivir Es verdad, creo que mi mamá, jamás ocupó bebedent o lidocaína y de lo más bien que hoy tengo dientes y sobreviví.

A raíz de la masificación que ha tenido en los medios los perjuicios del bebedent o las pastas para la dentición de los bebés, como por ejemplo daños claros en la salud y hasta la muerte, me di cuenta que antaño las mamás no necesitaban esas cosas para calmar a los bebés, un pedazo de cochayuyo bastaba y sobraba para poder pasar esa incómoda etapa.

La verdad es que yo lo hice así, por problemas de lucas nunca le compré ni calmatol (remedio natural para la dentición), ni bebedent. Sólo mi pecho y pedazo de cochayuyo. Se comió a unos cuantos niños en la sala cuna, pero nada del otro mundo.

Creanme que no es necesario dar cosas para la dentición. Si es un momento complicado y bien molesto para los bebés, pero bueno, es parte de la vida… no le podemos dar algo siempre para todo.

Yo realmente recomiendo para la dentición los siguientes “remedios naturales”:

– El clásico cochayuyo

– Zanahoria fría en bastones o un pedazo completo para que chupetee

– Algún tipo de mordedor o algo donde pueda rascarse las encías.

– La clásica mano, si la mano del bebé. Ellos mismos la utilizan para calmarse y creanme que no pasa nada.

ATENCIÓN: Según el ISP, “los efectos más graves de intoxicación por lidocaina, benzocaína o prilocaína se presentan en el SNC y el sistema cardiovascular, y la sobredosis puede resultar en hipotensión severa, asistolia, bradicardia, apnea, convulsiones, coma, paro cardiaco, paro respiratorio y muerte. Por lo mismo, la recomendación del ISP es a NO usar este tipo de productos en niños menores de tres años para aliviar el dolor de las encías”

Pueden leer la noticia aquí http://www.24horas.cl/tendencias/saludybienestar/isp-recomienda-no-usar-lidocaina-ni-benzocaina-en-ninos-1351832